Heñói
10 de agosto de 2021
¿Estamos de acuerdo con envenenarnos lentamente? A veces, ni tan lentamente. Y aunque no estemos de acuerdo, igual nos pasa. Nos envenenan.
El 4 de agosto el Senasa de Argentina emitió la resolución N° 414[1], en la que se prohíbe la importación, elaboración, fraccionamiento, comercialización y uso del principio activo Clorpirifos (etil y metil).
El Clorpirifos es un insecticida organofosforado creado por la corporación estadounidense Dow, registrado por primera vez en 1965, y que actualmente está a cargo de Coterva Agriescience, una compañía que se separó de Dow Dupont en 2019. Desde 2020 está prohibido en la Unión Europea.
Los organofosforados han sido foco de una de las campañas más largas y masivas, junto con organoclorados, para eliminar su uso en el planeta. Las sustancias organofosforadas impactan directamente en el sistema nervioso; causan daños a nivel celular en el feto y retrasos físicos y mentales en los niños por nacer. La exposición aguda puede causar la muerte; la crónica, produce el mal funcionamiento del sistema nervioso central, sus efectos son irreversibles.
En nuestro país, por supuesto, el clorpirifos está permitido. Se importa -y usa- más y más cada año que pasa. El propio Senave lo encontró este año en muestras de manzanas, tomates, naranjas, papas y cebollas. Sin mencionar el extraordinario costo que representa.

El envenenamiento de los vegetales que llegan a nuestros platos, y luego a nuestros cuerpos, es preocupante. La Dirección de Calidad, Inocuidad y Agricultura Orgánica – DICAO- del SENAVE, viene haciendo en los últimos dos años monitoreo periódico de los residuos de plaguicidas en los alimentos vegetales que ingresan al Paraguay. Se toman muestras de manzanas, peras, naranjas, papas, cebollas, tomates. Se desconoce la frecuencia del muestreo y el criterio para la selección de los puntos de ingreso. Esos vegetales llegan a nuestra dieta, incluyendo la de nuestros bebés, niñas y niños.
Los resultados[2] se hicieron públicos recientemente, y deberían alarmarnos. Solo en los primeros seis meses de este año se encontraron residuos por encima de los límites máximos permitidos por el Codex alimentario, de las siguientes sustancias:
- Hallado en 12 muestras de manzanas y tomates.
- Encontrado en 11 muestras vegetales.
- Encontrado en 2 muestras de tomates
- Encontrado en 21 muestras de peras y manzanas. En algunos casos 20 veces más de los límites máximos permitidos.
- Hallado en 9 muestras de papas y tomates.
- Encontrado en 1 muestra de manzanas
- Encontrado en 2 muestras de manzanas y papas.
- Hallado en 19 muestras de papas, tomates, manzanas.
- Encontrado en 3 muestras de tomates.
- Hallado en dos muestras de naranjas y una de papas. Fungicida considerado como Plaguicida Altamente Peligroso -PAP (FAO. OMS. PAN) Persistente. Muy tóxico para especies acuáticas.
- Encontrado en 8 muestras de tomates y manzanas.
- Encontrado en 16 muestras de papas, cebollas, peras y manzanas. Insecticida organonitrogenado.
Todas estas substancias tienen la capacidad de acumularse en el sistema nervioso central y en tejido adiposo en general de los animales (y humanos) y están asociados a múltiples afecciones como la disfuncionalidad orgánica, alergias, celiaquía, trastornos vasculares en el cerebro y otros órganos, malformaciones arteriovenosas y aneurismas cerebrales, además de tumores, (benignos y malignos), cáncer, enfermedades degenerativas como el mal de Alzheimer y la enfermedad de Parkinson.
En la situación de alta exposición e ingesta cotidiana de estos agrotóxicos, sólo se puede inferir que gran parte de nuestra población padecerá síntomas de estas afecciones. Elegir no ingerir estos venenos en la dieta cotidiana no debe ser una opción basada en la capacidad de adquirir alimentos orgánicos, sino que debe ser un derecho de la ciudadanía y su disponibilidad, una obligación del Estado. Además de ser una oportunidad para los verdaderos productores de alimentos: la población campesina e indígena.
[1] Publicada en el Boletín Oficial de la República Argentina, disponible en https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/247780/20210806. Consultado el 09 de agosto de 2021.
[2] Disponibles en el Portal de acceso a la información pública, consulta 45060. Disponible en: https://informacionpublica.paraguay.gov.py/portal/#!/ciudadano/solicitud/45060 Consultado el 09 de agosto de 2021.
Foto de portada: captura de pantalla del video: NO AL TRIGO TRANSGÉNICO. CHAU BIOCERES (Argentina). https://www.youtube.com/watch?v=FKPpgNNBeWM
Material libre para su difusión citando la fuente.
2 comentarios en «El agrotóxico nuestro de cada día. Capítulo 1.»
Exelente material informativo