Objetivos del Taller: Reconocer las amenazas sobre las comunidades, Reconocer las fortalezas que permiten la resistencia, Identificar estrategias para fortalecer la resistencia y pasar a la ofensiva.
Actividad
Síntesis crítica
Participaron del taller mujeres indígenas y campesinas del departamento de Caaguazú de ……. Comunidades. Se destaca que la reunión y debate horizontal entre la población campesina e indígena es inusual y dificultosa en Paraguay, por lo que la reunión constituyó un hecho novedoso y muy relevante para emprender acciones territoriales.
Todo el desarrollo fue cordial, relajado y esperanzador. La alimentación fue característica de la dieta tradicional paraguaya, elaborada por compañeras y compañeros de la Federación Nacional Campesina, con ayuda de algunas de las presentes.
En la visión de las mujeres participantes, las necesidades más acuciantes de las mujeres rurales son la ORGANIZACIÓN y la FORMACIÓN; ésta última relacionada con temas agrícolas y ambientales (recuperación de suelo, cambio de prácticas productivas, recuperación de cobertura boscosa, alimentación, etc.).
Desarrollo
El martes 6 de febrero de 2018, se realizó el II Taller “Mujeres y Conservación Comunitaria” en la localidad de Repatriación, Departamento de Caaguazú.
A partir de las 7:00 hs. fueron llegando las participantes de distintas comunidades, quienes desayunaban esperando a las demás compañeras.
Síntesis crítica
Participaron del taller mujeres indígenas y campesinas del departamento de Caaguazú de ……. Comunidades. Se destaca que la reunión y debate horizontal entre la población campesina e indígena es inusual y dificultosa en Paraguay, por lo que la reunión constituyó un hecho novedoso y muy relevante para emprender acciones territoriales.
Todo el desarrollo fue cordial, relajado y esperanzador. La alimentación fue característica de la dieta tradicional paraguaya, elaborada por compañeras y compañeros de la Federación Nacional Campesina, con ayuda de algunas de las presentes.
En la visión de las mujeres participantes, las necesidades más acuciantes de las mujeres rurales son la ORGANIZACIÓN y la FORMACIÓN; ésta última relacionada con temas agrícolas y ambientales (recuperación de suelo, cambio de prácticas productivas, recuperación de cobertura boscosa, alimentación, etc.).
Desarrollo
El martes 6 de febrero de 2018, se realizó el II Taller “Mujeres y Conservación Comunitaria” en la localidad de Repatriación, Departamento de Caaguazú.
A partir de las 7:00 hs. fueron llegando las participantes de distintas comunidades, quienes desayunaban esperando a las demás compañeras.
El Taller se inició a las 9:00 hs. con la bienvenida a las presentes, realizada por la compañera Teodolina Villalba, Secretaria General de la Federación Nacional Campesina (FNC), en su carácter de anfitriona del local que fue cedido por la organización para la realización del taller. Así mismo, la compañera Perla Alvarez, en representación de la Coordinadora Nacional de Mujeres Rurales e indígenas (CONAMURI) celebró el encuentro y reflexionó sobre su importancia.
Seguidamente la compañera Inés Franceschelli, facilitadora del Taller, realizó una exposición de temas inherentes a la situación de crisis a nivel mundial, regional y nacional, en la que se encuentra la vida de los ecosistemas y la continua destrucción del planeta.
La compañera Teodolina Villalba continuó la exposición, con otra en la que habló desde su condición de mujer, lideresa, luchadora por la tierra. Hizo referencia al problema principal en el campo, cual es la pérdida de sus territorios, que son acaparados por los monocultivos de soja y maíz transgénicos, además de la cría intensiva de ganado.
Luego se invitó a las presentes a ver un video denominado “Juntos podemos enfriar el planeta” en el cual se brinda información -de manera pedagógica y con técnicas sumamente amigables a la comprensión- de la vinculación que tiene el calentamiento global, con el sistema de producción de alimentos.
Terminado el video, las presentes expresaron su satisfacción por toda la información brindada, destacando en demasía la importancia de la misma para la resistencia en sus comunidades.
Así pues, se pasó al trabajo colectivo, para lo cual se conformaron cuatro grupos que debían reflexionar en torno a estas tres preguntas:
- Cómo vivimos estas amenazas?
- Cuál es nuestra fortaleza para la resistencia?
- Cómo pasamos a la ofensiva?
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Al finalizar el trabajo grupal se inició la socialización de los temas trabajados en cada grupo:
Grupo 1: Expresaron su alegría por haber compartido ese momento de escucha, que les permitió además conocerse, compartir las victorias y derrotas, etc.
Ante la primera pregunta de cómo viven estas amenazas, las compañeras consensuaron “este sistema nos tiene mal”. Reconocen todo lo que vieron en el video, como la causa de su arrinconamiento.
Cuentan que si bien compartieron distintas experiencias, ellas saben que al final todas radican en lo mismo, “el gobierno es uno solo”. Reflexionaron sobre lo dura que es la lucha por la tierra: “Tenemos que dejar a nuestros hijos en la casa, para salir a luchar por una política justa”. Hacen énfasis en la necesidad de la organización, que es la que hace posible sobrellevar todo eso; ”Las mujeres campesinas somos muy oprimidas, necesitamos abrir los ojos, trabajar nuestra conciencia, reconocer nuestro poder popular”.
También hablaron del calentamiento global, de cómo el hielo del planeta se está derritiendo, aumentando el agua de los océanos, que a su vez aumenta el caudal de los ríos y arroyos ocasionando inundaciones; “Vemos cómo el agua se traga personas, autos, casas” También hablaron del valor del agua, ya que el agua salada no se puede consumir. Asumen que ellas como mujeres tienen el gran desafío de cambiar esta situación, a través de la enseñanza a los hijos y el trabajo en la comunidad.
Concluyen que existen diferentes formas de amenazas en las comunidades, y le han dado especial destaque a la migración. Muchos campesinos y muchas campesinas venden sus tierras, ya sea por el supuesto “buen precio”, la falta de educación para los jóvenes, etc. y luego van a vivir a la orilla de las ciudades (Bañados), consecuencia del despojo de los agroexportadores para acabar con el campesinado.
Ven cómo las víctimas de las inundaciones tienen que ocupar espacios en las zonas altas, pues el gobierno no tiene ninguna respuesta para ellos, lo hacen en total improvisación.
En relación a la segunda pregunta, expresaron que la fortaleza principal para la resistencia son sus ganas de luchar; “queremos salir de esto que nos acogota, tenemos trabas en nuestras comunidades, pero tenemos ganas de luchar por la esperanza, por la patria nueva. En el video vimos que las mujeres somos sujetos importantes, tenemos que hablar entre nosotras del derecho que tenemos a luchar, a soñar, para que nuestra tierra no quede en manos de extranjeros, luchar por una patria nueva con justicia para todos”.
La última pregunta la respondieron con el desafío de “Tenemos que juntarnos las mujeres”, necesitamos compartir con las demás compañeras la importancia de no consumir alimentos con agrotóxicos, dejar de usar el matatodo, y recuperar lo nuestro, nuestra sabiduría”
Grupo 2: Las compañeras hacen referencia a que el grupo anterior ya dijo muchas de las cosas que ellas habían reflexionado. Coinciden con la amenaza de la expansión de la soja. Hablan de la intervención del INDERT y el SIRT en las comunidades, los desalojos, la “acción” judicial en contra de las comunidades y a favor de los sojeros, la falta de educación; “No hay colegios, los jóvenes tienen que salir de la comunidad”, los productos no tienen precio, el alquiler de tierras, la desculturalización alimentaria (a veces se prefiere plantar semillas transgénicas porque es más fácil), no hay salud, la pérdida de las
semillas y el conocimiento, la pérdida de los territorios, la migración de los jóvenes entre otras amenazas.
Responden a la segunda pregunta, sobre las fortalezas para la resistencia, con la organización, la conciencia, la lucha y la resistencia. Aseguran que tener semillas y luchar por la tierra es resistir; “Nosotros enfriamos el planeta, a través de nuestra práctica de diversificación de cultivos”.
También señalan la importancia de los espacios de debate; “Nuestro conocimiento es poder”, comentan que en el grupo compartieron comunidades indígenas y campesinas, lo cual evidenció la sinergia consecuente de la sabiduría indígena – campesina, un ejemplo maravilloso es el de las parteras -mujeres que ayudan a las mujeres a dar a luz a sus hijos, con conocimientos provenientes de la sabiduría ancestral y la práctica que fue transmitida de generación a generación y de pueblos indígenas a pueblos campesinos.
La última pregunta -cómo pasar a la ofensiva- fue respondida con la necesidad de acciones coordinadas entre las organizaciones. También hablaron del trabajo comunitario, el fortalecimiento de las organizaciones de mujeres, romper con las cadenas machistas, las prácticas agroecológicas, la soberanía alimentaria como forma de resistencia.
Estamos perdiendo nuestra herramienta principal, que es nuestra cultura. Una compañera indígena cuenta que en su comunidad escucharon la reflexión de un “Pa’í Ka’aguy” -sacerdote del bosque- que decía que “en manos de los pobres está la existencia del mundo. Al resto no les importa, si de ellos dependiese ya tenemos que darlo por perdido”.
Grupo 3: Las compañeras de este grupo expresaron; “nosotras las mujeres vivimos aplastadas por este estado, en este momento”. Hablan también de la sojización, el atropello, la ausencia de salud y educación, la disputa por la tierra.
Señalaron a la organización como la fortaleza de la resistencia; “Si nosotras las mujeres no luchamos, no tendremos tierra para vivir, y vamos a ir a vivir a la orilla de las ciudades, donde vamos a tener hambre y probablemente tendremos que comer de la basura, ya no valoramos nuestra semilla, no nos damos cuenta de su valor, ¿Qué vamos a hacer sin semilla, qué vamos a plantar? ¿Transgénicos? La tierra no se acaba, el dinero si”.
Reafirman que necesitan más capacitación, la gente sigue consumiendo jugo Ades, gaseosas por falta de conocimiento y educación.
A la pregunta 3 responden que la lucha es la forma de pasar a la ofensiva. Abandonando el uso de agrotóxicos, fabricando venenos caseros, orgánicos. Con capacitación que nos permita entender todo eso, es posible.
Grupo 4: Las compañeras coinciden con los demás grupos. La amenaza principal es la sojaty guazu -plantaciones grandes de soja-. En las comunidades en las que no han entrado aún, buscan la forma; “Cada vez vemos más caras de brasileños. Entran alquilando 5 ó 6 hectáreas y luego van avanzando”. Cuentan que las comunidades indígenas y campesinas van quedando en medio de las estancias. También comparten el relato de una compañera indígena que cuenta que anteriormente la soja se usaba para reemplazar al café o al cocido, era un gran alimento, el problema no es la soja, sino el modelo de producción, la modificación que le han hecho a la semilla, los fertilizantes químicos, los venenos…. el modelo de producción.
La resistencia campesina es la falta de tierra, en algunos casos los brasiguayos compran la tierra a “buen precio” pero el dinero se acaba en seguida.
En el caso de las comunidades indígenas la situación se agrava debido a que ya no hay animales porque los bosques son depredados; “nuestra producción es atacada por las plagas”. Esto también ocurre a la producción campesina.
El problema del precio es tremendo, incluso aún más para las comunidades indígenas, a quienes les pagan menos que a las comunidades campesinas. Una de las compañeras indígenas cuenta que un intermediario había pagado el doble del precio que le había ofrecido a ella, a una familia campesina, y cuando le reclamó: ¿Acaso nuestro maní no es rico? Éste no le respondió y ante la decisión de la compañera de no vender a mitad de precio, se retiró sin llevar el maní.
Les preocupa que ya no se quiere trabajar en la chacra, se prefiere usar matatodo.
Sin embargo, la fortaleza visualizada por este grupo es que a pesar de todo no han dejado de producir, si bien por un lado ya casi no hay semillas, existe una gran resistencia de parte de las comunidades, comentan que gracias a que lograron parar la fumigación de unas 7 u 8 hectáreas de soja, se perdieron esos cultivos. También cuentan que en otra comunidad, aprovecharon el festejo de fin de año para fumigar.
Y con respecto a la ofensiva, consideran que la organización sin maldad, sin envidia, con gente confiable que no se venda, es posible la unidad para pasar a la ofensiva, cual es la Reforma Agraria.
Así mismo señalaron que la ofensiva también requiere:
Producción Agroecológica,
Capacitación en fertilizantes orgánicos, venenos caseros, recuperación del suelo -no sirve que una finca sea agroecológica si la de al lado no lo es- es necesario recuperar las mingas para evitar el uso de agrotóxicos, la ayuda mutua es central.
La reforestación, recuperación del suelo,
Recuperación de la semilla,
Lucha por el precio de los productos.
Ferias locales
Recuperar nuestra cultura alimentaria -karu reko-
Fortalecer la unidad campesino-indígena. “Cuando terminen con los campesinos irán por los indígenas”.
Se cuenta con basta experiencias de resistencia, de lucha. Muchos compañeros y compañeras muertos/as o condenados/as por la lucha por la tierra.
Luego de la socialización se pasó al almuerzo.
Se retomó la plenaria con la colocación de un tema que preocupa por su avance en medio de la desinformación y la mentira. Las plantaciones de Eucalipto, el monocultivo que se suma al de la soja, y que además forma parte de la cadena de valor del modelo de producción agroexportadora. Se explicó que el objetivo de la introducción de esta especie foránea es la satisfacción de la demanda de carbón requerida para el secado de los granos de soja. Y se puso énfasis en la intención de incorporar a las familias campesinas e indígenas a esa cadena de valor que los obligaría a defender la producción de soja, hasta ahora resistida. Se explicó además su efecto alelopático, que impide el crecimiento y desarrollo de otros organismos.
Seguidamente se explicó que se encuentra abierta una convocatoria de la plataforma Woman 2030, que ofrece pequeñas subvenciones a organizaciones de mujeres de comunidades en las que la conservación es una tarea diaria.
Para dibujar ideas colectivas que podrían hacer parte de proyectos que detenten estas subvenciones, se abrió a la plenaria la tarea de realizar una lluvia de ideas.
Una compañera manifestó “este encuentro es un paso demasiado importante, necesitamos llevar este
video a las comunidades, necesitamos explicar lo que es una semilla transgénica. Es decir necesitamos capacitación en las bases, el tema del eucalipto avanza tanto en comunidades campesinas como indígenas”. Comentó que ellas tienen un lugar llamado Semilla Roga -casa de las semillas- donde tienen huertas, pero el problema es la comercialización; “sería bueno tener un vivero de remedios naturales en cada organización, intercambiar los plantines”.
También se hizo referencia a que la Agroecología es una forma de vida, no sólo una técnica de producción y se requiere capacitación, conocimiento para poder aplicarla.
Otra compañera campesina expresó su satisfacción por haber estado en el taller, cuenta que han compartido y aprendido mucho de las compañeras indígenas y viceversa. Considera necesario que este encuentro se repita en todas las comunidades posibles, en todos los departamentos porque la soja avanza de norte a sur y de sur a norte. Dijo que es importante entender este sistema y reconocer nuestro poder popular; “Necesitamos esforzarnos para parar, no podemos permitir que esto se destruya por causa de los extranjeros”.
Otra de las compañeras expresó “Nuestros compañeros indígenas eran dueños de estas tierras y hoy no tienen nada. Necesitamos la unidad, si no apostamos por ella, nuestros hijos y nietos van a sufrir mucho. No somos sólo nosotros… Demasiadas cosas hemos perdido”.
Una compañera campesina dijo “desde que nos sacaron el algodón nos falta la plata. Queremos que nuestros hijos crezcan sanos, que no les falte nada”.
Insisten en que es primordial dar a conocer esta situación a las comunidades, que no escuchemos a los politiqueros, que hagamos abonos y venenos caseros, que recuperemos nuestras semillas nativas, que aprovechemos los remedios naturales y la unidad.
Una compañera planteó: “vamos a cambiar la mentira por la verdad; lo que nos contó Inés es la realidad, nos toca mucho porque es lo que nosotros vivimos… la soja, el eucalipto…”
Se insistió en la necesidad de capacitación, incluso para los hombres “Ahora los hombres están perdiendo las ganas de trabajar”.
Una compañera indígena comentó que ellos están haciendo recuperación de bosques en su comunidad, han plantado 13 hectáreas de bosques nativos. Cuentan que no es fácil, pero hacen el esfuerzo.
En la última intervención, una compañera propuso organizar jornadas de capacitación práctica en las comunidades; llevar los insumos y elaborar los remedios y abonos caseros, probarlos en la huerta, entendiendo que esta es la forma de rechazar las falsas soluciones, tener herramientas que nos
permitan identificar las mentiras con las que intentan seducirnos, aprovechándose de nuestra necesidad. Sugiere que se haga un encuentro en cada comunidad y que allí se arme un vivero, que se lleven los plantines y se forme el vivero.
Por último plantea que se realice un taller como este tres veces al año, “recuperemos las recetas de cocina utilizadas hace tiempo, existen muchos platos nutritivos que se elaboran con mandioca, poroto -hasta con el poroto que nosotros conocemos como último recurso- Queremos y podemos dar de comer sano a nuestros hijos”.
Con palabras de alegría y deseos de volver a repetir el encuentro se dio fin al taller.
Participantes
Las participantes son mujeres agremiadas en dos grandes organizaciones. La Federación Nacional Campesina (FNC) y la Coordinadora Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (CONAMURI), de distintas comunidades, a saber:
Santory – Repatriación/Caaguazú
Yvytymi Caazapá
Ykua Poty – Yuty/Caazapa
Arroyo Guazu . Yhu/Caaguazu
Tekojoja – Yasy Kañy
Tovatiry – Caaguazú
Ñurumi – Caaguazú
Pastoreo – Caaguazú
Asentamiento Arsenio Vázquez – Caaguazú
Guahory – Caaguazu
Asentamiento Cristobal Espínola – Caaguazú
Asentamiento Mariano Díaz – Caaguazu
O’Leary – Alto Paraná
Blas Garay – Caaguazú
Guavirá C.