Categoría: Actividades

17 de abril, día internacional de las luchas campesinas

17 de abril, día internacional de las luchas campesinas

17/Abril/2024

Heñói

Con el lema “Construyamos la solidaridad. ¡Basta de genocidios, desalojos y violencia!”, las diversas organizaciones que conforman la Vía Campesina hacen un llamado internacional para conmemorar este emblemático día, en el que se recuerda la masacre de El Dorado do Carajás, ocurrida en 1996 en el estado brasileño de Pará, cuando una represión policial instigada por empresarios del agronegocio costó la vida a 21 campesinos que luchaban por su derecho a la tierra. Quienes participaron de aquellos hechos lograron conquistar tierras para la reforma agraria, creando un asentamiento campesino que permitió el arraigo de más de tres mil familias de sin tierras. Por ello, el 17 de abril nos recuerda cada año que solo con la lucha organizada es posible avanzar y lograr derechos, en el marco del sistema económico dominado por los dueños del capital.

Desde entonces han pasado 28 años en los que el sistema alimentario agroindustrial, controlado y dirigido por las grandes corporaciones financieras y agroindustriales se ha seguido expandiendo a nivel global, intensificando la exclusión y empobrecimiento de la población rural, la mercantilización de los alimentos, las semillas, las tierras y otros bienes comunes, así como la explotación irracional e insostenible de la naturaleza, profundizando sus gravísimos impactos traducidos en las crisis climática, social y económica en que se encuentra sumergida la humanidad.

Este año la Vía Campesina además levanta su voz con fuerza en contra de los genocidios, las guerras, las violaciones contra la soberanía y los derechos de los pueblos, los desalojos y la criminalización de familias campesinas e indígenas, el extractivismo y las múltiples violencias y acciones represivas que se ejercen contra los sectores populares. Frente a esto proponen ampliar y fortalecer la esperanza, conciencia, compromiso, organización y unidad para enfrentar los innumerables desafíos actuales.

A propósito de este aniversario hemos conversado con Perla Álvarez, destacada dirigente de la Vía Campesina Internacional y de la Organización de Mujeres Campesinas e Indígenas (CONAMURI) de Paraguay, quien, con su amplio conocimiento de la realidad y las luchas campesinas en la región y el mundo, nos ilustró algunos de los aspectos más relevantes de la coyuntura actual. Sobre un balance de la situación y las luchas campesinas en perspectiva, expresó que:

“A partir de lo que denominamos la Revolución Verde en el mundo entero, incluso en nuestro país, hemos tenido grandes pérdidas de tierras que estaban en manos de campesinos, de campesinas, de pueblos indígenas. Esto significa un deterioro en términos de producción de alimentos sanos y diversos, también del ambiente. Las catástrofes climáticas que hemos estado sufriendo son consecuencia de aquella primera oleada de la revolución industrial en el campo, la Revolución Verde. Estamos sintiendo ahora lo que se hizo en los 60, en los 70, en los 80. Así que lo que nosotros estamos haciendo ahora va a impactar en las generaciones futuras.

Es en el mundo entero esa disminución del control y del cuidado de los territorios en manos de campesinas, de campesinos. Tenemos que entender que cuando hablamos de campesinos, también incluimos a los pueblos indígenas que están en las zonas rurales, también hablamos de pescadores y pescadoras, hablamos de gente que se dedica a la ganadería trashumante, a las personas nómadas que trasladan su ganado de un territorio, de los recolectores y recolectoras. La situación actual es bastante dramática, hay una desprotección de los derechos con el avance del sistema capitalista en el campo, se siente con la introducción de tecnologías como las semillas transgénicas, el uso de agrotóxicos y maquinarias pesadas. Esto vino a descomponerse muchísimo con la introducción de la soja transgénica en nuestros territorios, esto hace que se vulneren derechos porque no es gratuita la expansión del modelo del agronegocio, el monocultivo, se hace a costa de los derechos a la tierra, al agua, a los bosques, a las plantas medicinales, al derecho de organizarse. Entonces, la gente se organiza para recuperar derechos, para conquistar derechos y esto es criminalizado aquí y en todo el mundo”.

Pero los atropellos e injusticias siempre han generado resistencia, oposición, luchas individuales y colectivas, lo cual ha sido parte fundamental de la historia de nuestros pueblos desde hace décadas, incluso siglos, hasta el presente. Álvarez destaca este aspecto fundamental, que permite tener una perspectiva de futuro diferente:

“Es bueno reconocer que hay resistencia, en el campo se sigue produciendo alimentos que nutren las mesas cotidianas en el país y en todas partes. En las ferias de semillas que organizamos como muestra de la resistencia campesina indígena está el potencial que tendríamos que desarrollar a través de la promoción y el desarrollo de la agroecología. Estamos trabajando para cambiar políticas públicas a nivel local, nacional, regional e internacional. Tal es así que hemos avanzado en el plano internacional con la conquista de un instrumento internacional como la Declaración de los Derechos Campesinos en el 2018, y estamos avanzando porque ya tiene un mecanismo de seguimiento, resta que nuestras organizaciones tomen esa herramienta como propia y la vayamos impulsando en todas partes. Creo que es una de las cuestiones más importantes, así como haber colocado la soberanía alimentaria como una bandera de lucha, pero no solamente como una bandera de lucha, sino como un principio. Hoy la agroecología también está en esa misma línea de promoción y de un principio que defendemos, porque no es solo un modo de producción, sino por sobre todo un modo de vida”.

La coyuntura reciente se ha complejizado con las disputas geopolíticas, económicas y militares, el avance de proyectos conservadores y autoritarios en varios países, el deterioro de los mecanismos democráticos y de los espacios de participación social, además del acaparamiento económico, de territorios y de los medios de comunicación. Los desafíos son grandes, lo que requiere un mayor esfuerzo en el fortalecimiento de la organización de los pueblos, como señala Perla:

“Entre los principales desafíos está el fortalecimiento de nuestras organizaciones, reagrupar al movimiento campesino en alianza con las organizaciones de la ciudad o con el movimiento ciudadano urbano en la defensa y promoción de derechos colectivos. Así como seguir trabajando en cómo lograr implementar la declaración de los derechos campesinos a nivel de todas las políticas públicas. También es un desafío organizar la resistencia productiva, activa en el campo, de manera a sostener lo que se ha conquistado en términos de tierra, del cuidado del territorio, porque de eso depende el futuro de las generaciones, no solamente aquí, sino en todas partes”.

Por tanto, en este día de luchas campesinas y en todo momento, el llamado es a redoblar la esperanza y el trabajo por ese otro mundo posible, el de la solidaridad, la justicia y la hermandad de los pueblos del mundo, en armonía con la madre tierra.

Camino a otra edición del Festival de Teatro Juvenil

Camino a otra edición del Festival de Teatro Juvenil

16/Abril/2024

Por Heñói

Bajo la intensa lluvia que cayó sobre la capital Guaireña, el pasado sábado 13 de abril, se llevó a cabo el lanzamiento oficial de la 25° edición del Festival Nacional de Teatro Juvenil a realizarse en septiembre próximo. Entre talleres, murga, baile y energía joven se desarrolló la jornada de formación previa en el Centro Español de la ciudad.

Desde tempranas horas de la mañana, elencos teatrales fueron llegando desde San Bernardino, Caacupé, Villarrica, Caazapá y Tebicuarymi. Se desarrollaron talleres de integración, donde niños, niñas, adolescentes y jóvenes participaron de espacios de formación en teatro, malabarismo, zancos, murga y cambio climático, todo en medio de un ambiente de alegría y autogestión.

Lisa Meyer, trabajadora social y miembro del equipo del Centro de Estudios Heñói que acompañó la actividad, facilitó un taller sobre cambio climático y los impactos del modelo extractivo en el medio ambiente a nivel local regional y global. En este sentido, cabe recalcar que históricamente los festivales de teatro juvenil se constituyeron en espacios de encuentro, dónde los y las participantes aportan a la creación colectiva de las obras a partir de la reflexión crítica sobre la realidad.

Al amainar la lluvia y con los primeros rayos de sol de la tarde escampada, las calles del centro de la ciudad se inundaron de alegría juvenil. La murga se abría a paso de zanco con los ritmos de batucada, malabares de fuego en el aire y baile por dónde se mire ¡Festival Nacional de teatro juvenil! gritaban con entusiasmo los jóvenes, invitando a los vecinos a sumarse a las funciones gratuitas que exhibirían minutos más tarde en la plaza Héroes del Chaco.

Iniciada la función, en escena se presentaron los elencos La Máscara del Ferrocarril (Villarrica), Karkajadas (Caacupé), ArteSanber (San Bernardino), Elenco Municipal de Caazapá, Elenco de la UNVES (Villarrica), monólogo del Elenco Municipal de Villarrica y la acróbata Princesita Ula. Las obras estuvieron cargadas de risas, picardía y crítica social sobre temas como género, medio ambiente, desigualdad y violencia.

A decir del Festival de Teatro Juvenil, en palabras del periodista y escritor Julio Benegas, “es tal vez el más grande movimiento de teatro juvenil que haya existido desde 1989”. Este movimiento, que luego de 10 años de pausa, retoma su proceso de articulación desde el 2023 con impulso del Núcleo de Acción Cultural, actualmente se encuentra integrado por trabajadores, trabajadoras y militantes del arte formados en campamentos y festivales anteriores, quienes consideran que el Festival de Teatro Juvenil es un importante semillero de generaciones de artistas que construyeron y siguen construyendo arte con compromiso social.

Fotos: Elisa Marecos y Sandino Flecha

Falsas soluciones al cambio climático en un mapa

Falsas soluciones al cambio climático en un mapa

3/Abril/2024

Por Heñói

Mediante un trabajo colaborativo de 11 países de América latina y el caribe fueron relevados 47 casos de falsas soluciones al cambio climático que están afectando a comunidades. El trabajo consiste en un mapeamiento para saber dónde están ubicados estos casos, quiénes financian y de qué manera están afectando a territorios y medios de vida. Paraguay cuenta con 4 casos.


El lanzamiento del mapa de falsas soluciones es impulsado por la Plataforma Latinoamericana y del Caribe por la Justicia Climática (PLACJC), que a su vez forma parte de la Campaña Global para Exigir Justicia Climática (DJC LAC, por sus siglas en inglés) y será de manera simultánea en diversos países de este jueves 4 de abril. En Paraguay se realizará en el Instituto Paraguayo Alemán a las 17:15 h, organizado por el Centro de Estudios Heñói.

Monocultivo de eucalipto de la empresa de celulosa PARACEL, uno de los grandes proyectos de “desarrollo y mitigación al cambio climático”

¿Qué son las falsas soluciones?
Llamamos falsas soluciones a cualquier iniciativa, proyecto o propuesta que afirme avanzar en la protección del planeta y sus habitantes, con fórmulas que incluyen engaños, falencias técnicas, supuesta innovación tecnológica y un discurso que dice enfrenta el cambio climático, pero que continúa y consolida el sistema de sobreconsumo, el consumo de combustibles fósiles, la depredación natural y el acaparamiento de la riqueza, tal como los conocemos.


Nos enfrentamos a múltiples crisis: cambio climático, pérdida de biodiversidad, pérdida de suelos, contaminación. Estos desafíos están siendo aprovechados por grandes corporaciones y gobiernos del mundo para promover nuevas tecnologías y mecanismos de mercado que supuestamente van a solucionar nuestros problemas. Sin embargo, estas soluciones son falsas, dado que lejos de solucionar estos problemas, los empeoran. Son ideas orientadas a hacer negocios y fortalecer el poder corporativo en contra de los intereses de los pueblos.


Monocultivos forestales, modificación genética, automatización agrícola, geoingeniería, biocombustibles y otras “energías verdes”, carne cultivada en laboratorio, siembra de nubes, etc. Son todas propuestas de negocios que se cuelan en las negociaciones globales, en los convenios internacionales y en los gobiernos nacionales, pero que no solucionan nada, empeoran las condiciones de vida en los territorios e impiden que avancemos en la búsqueda de soluciones reales.


Estas propuestas se caracterizan por:
– Implementación sin democracia
– Aumentos de abuso laboral
– Exposición a agroquímicos
– Pérdida de biodiversidad
– Desplazamiento forzado de pueblos indígenas y comunidades
– Inseguridad alimentaria
– Pérdida de conocimientos tradicionales ancestrales
– Debilitamiento de acuerdos de tenencia de tierra
– Vulneración de derechos humanos y de la naturaleza


¿Quiénes financian las falsas soluciones?


Se estima que en un 50% son iniciativas privadas de grandes corporaciones que bajo la excusa de “mitigar” sus impactos desarrollan estos emprendimientos para seguir generando lucro a costa de nuestros bienes y nuestras vidas, mientras que la otra mitad es financiada por instancias públicas nacionales o internacionales. De los casos recolectados hasta la fecha, 25 son del sector privado, 6 son de instituciones internacionales, 5 por fondos de la ONU y 4 son multilaterales.


Paraguay


Nuestro país cuenta con 4 casos reportados, en un trabajo colaborativo entre Heñói y la PLACJC. Dos de estos casos tienen que ver con emprendimientos forestales, ambos con proyectos para “guardar carbono en bosques, otros ecosistemas y sistemas agrícolas”. Por un lado, está la Forestal APEPU, en el Departamento de San pedro, con un con fondos de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y la planta de celulosa PARACEL, ubicada en Concepción, financiada por el BID Invest y actores privados como el grupo Zapag.


Los otros 2 casos están ubicados en la ciudad de Villeta, Departamento Central, ambos proyectos son de producción de “energía verde”. En el caso de Planta de producción de hidrógeno, amoníaco y fertilizantes verdes ATOME ENERGY, con un con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la fábrica de biocombustibles OMEGA GREEN, de capitales privados como BSBIOS Paraguay. Estos casos serán expuestos en el evento público.


Para más información y para ver todos los casos acceda al Mapa de Falsas Soluciones al Cambio Climático

¿La tierra tiene fiebre en Paso Yobái?

¿La tierra tiene fiebre en Paso Yobái?

La extracción de oro en el corazón de América del Sur ha ido en aumento en los últimos años, situándose de manera estable en el departamento de Guairá, específicamente en el distrito de Paso Yobái. Paraguay es un país que sigue orientando sus esfuerzos a sostener un modelo de producción basado en la extracción de materias primas para exportación y, las actividades auríferas se enmarcan dentro de esta matriz, donde las inversiones transnacionales acentúan la explotación de bienes comunes a costa de la salud de las personas y de la naturaleza. Arrasan los territorios y desplazan a comunidades, bajo la mirada de un Estado ausente para dar cumplimiento a las leyes nacionales y tratados internacionales ratificados, y presente para garantizar impunidad a los verdaderos responsables de las crisis ambiental, alimentaria, económica y climática en la región.

Estas formas de uso del territorio son insostenibles, generan desigualdades sociales y daños ambientales significativos que afectan a los ecosistemas y a la salud de la población. Las grandes empresas y los cambios drásticos que provocan en el territorio, representan un riesgo tanto para el componente ambiental-climático como para los medios de vida tradicionales de las comunidades donde se asientan. Los impactos de la actividad aurífera son innegables y abarcan diversos aspectos.

Al igual que el agronegocio, la actividad minera conlleva deforestación, lo que resulta en una mayor emisión de gases de efecto invernadero, la alteración de la flora y fauna local, la erosión del suelo y el movimiento de grandes cantidades de tierra. Además, se liberan metales pesados de alta toxicidad en el suelo y en los cursos de agua, lo que contamina y altera los ciclos naturales del entorno. El mercurio, uno de los metales utilizado en la producción aurífera, viaja a través del aire, cursos de agua y deja residuos en los cultivos, como la yerba mate, pudiendo llegar al consumidor que se encuentra a cientos de kilómetros del lugar de explotación.

Es fundamental el papel del Estado en la regulación de estas actividades, debiendo garantizar no sólo la seguridad de las personas frente a posibles casos de contaminación del suelo, aire y agua, sino también el acceso de las comunidades locales a información completa y adecuada sobre los riesgos asociados a las actividades mineras, así como su participación en la toma de decisiones relacionadas a la explotación de bienes comunes.

El miércoles 28 de febrero de 2024, organizaciones sociales y personas interesadas en la problemática ambiental y sanitaria, se reunieron en la sede del Comité San Francisco de Asís del distrito de Paso Yobai. En la oportunidad la Doctora Laura Flores presentó dos estudios sobre mercurio, realizados en los años 2018 y 2020 en Paso Yobái, en los cuales se midió la cantidad de este metal, presente en el cuerpo de trabajadores de minería, en sedimentos de cursos hídricos y relaves de molinos auríferos de la zona. También se refirió al comportamiento del cianuro y su nivel de toxicidad.

La producción aurífera requiere ineludiblemente el uso de sustancias quelantes, una de ellas es el mercurio, un metal que debe ser erradicado: “Por ello, el Plan de Acción del Paraguay para la aplicación del Convenio de Minamata debería contemplar una fecha límite para la eliminación del mercurio en la minería aurífera en pequeña escala”. Su porcentaje de eficiencia en la captación de oro es aproximadamente 40%, mientras que el del cianuro es de 90% aproximadamente. Pero en la actualidad, existe un quelante artificial que tiene la misma finalidad con un porcentaje aproximado de eficiencia, aproximada del 80 y 85%, pero a diferencia de los metales señalados tiene menores impactos en el ambiente, según explicó la Dra. Flores. El problema de ir reemplazando estos compuestos está centrado en el costo de los mismos, el mercurio es más económico que el cianuro y el quelante artificial es más costoso, esta es la razón por la cual no se lo utiliza.

Paraguay ratificó el convenio de Minamata, mediante la Ley N° 6036, de fecha 10 de abril del 2018, que tiene el objetivo de proteger la salud humana y el medio ambiente de las emisiones y las liberaciones antropogénicas de mercurio y sus compuestos. Sin embargo, las autoridades locales permiten que los establecimientos operen sin la rigurosidad requerida, lo que se menciona en el informe del Relator Especial de Naciones Unidas: “ La regulación de la minería en el Paraguay ha privilegiado los intereses privados sobre el interés público en las políticas de protección ambiental. El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones otorga permisos a personas con antecedentes de fraude, tráfico de intereses o denuncias por soborno, en contravención del artículo 12 de la Ley núm. 3180/07, de Minería. Se suman a esta problemática las capacidades reducidas del Estado para intervenir en el sector, la poca transparencia e información sobre los permisos otorgados, el incumplimiento de las leyes y los negocios ilegales”.

Los testimonios de casos de enfermedades, postración e incluso muerte han puesto nombre y apellido a las estadísticas señaladas por la Dra. Flores, quien mencionó que la manipulación de estos metales debe realizarse con equipos de protección individual adecuados. Pero la comunidad señala que existen personas, en especial trabajadores de minas, que aún desconocen los riesgos de utilizar estos compuestos y por tanto es urgente transmitir información al respecto. Porque pese a que los compromisos asumidos en el convenio ratificado, hablan de “disposiciones en materia de información pública, educación ambiental, fomento de la participación y fortalecimiento de capacidades”, la comunidad debió buscar información y aliados para dimensionar con datos científicos a qué está expuesta.

La exposición de trabajadores mineros al mercurio tiene efectos crónicos, debido a que su ciclo es más lento, y se acumula. Por el contrario, el cianuro tiene efectos agudos, su alta toxicidad podría ocasionar la muerte en 24 horas si es manipulado sin el cuidado requerido. A diferencia del mercurio, el cianuro no se acumula.

El estudio presentado por la Dra. Flores incluyó análisis de medición de mercurio en orina de trabajadores mineros, y sus resultados arrojan datos alarmantes. Un grupo de mineros sometidos a análisis superó los 5 microgramos de mercurio en orina; en el 10% de la muestra se presentaron casos de abortos espontáneos, y en el 6.7% casos con malformaciones, además de casos de irritabilidad y pérdida de memoria.

También se estudió la presencia de mercurio en cauces hídricos, mediante mediciones semanales en 12 arroyos de la zona, durante 4 meses y 50 relaves -subproducto común del proceso de recuperación de los metales y los minerales-, y los resultados reflejaron presencia de mercurio en el 36% de las muestras. Se destacó la importancia de tomar muestras sistemáticas y multitemporales como herramienta científica necesaria para argumentar frente a quienes buscan minimizar e incluso invisibilizar la realidad en los territorios.

Varias intervenciones durante la reunión coincidieron en que la promesa del oro sólo ha traído enfermedad, preocupación, e incluso muerte a la localidad, dando como resultado condiciones laborales insalubres y deterioro en la calidad de vida. El avance criminal de las empresas sobre el territorio se refleja en el incumplimiento de las reglamentaciones de seguridad laboral, en complicidad con las autoridades; al no existir controles sistemáticos suceden accidentes como el desborde de una pileta con cianuro y contaminación de cursos de agua, como ocurrió los primeros días del año en la compañía Mangrullo de Paso Yobái, entre otros trágicos episodios vinculados a sustancias químicas en lugares de trabajo, de manera análoga a lo acontecido en la empresa de embutidos OCHSI en la ciudad de San Lorenzo, donde fallecieron tres trabajadores y más de 30 resultaron afectados.

Si las empresas no tienen que asumir ni un costo social se perpetúa la misma dinámica excluyente e insostenible del extractivismo, la destrucción de bienes comunes y el deterioro de las capacidades físicas y mentales de la población.

La Federación Nacional Campesina, una de las organizaciones presentes en el encuentro, propuso que esta situación por la que atraviesa la comunidad debe ser denunciada y convertirse en causa nacional. El país está en peligro por causa de la irresponsabilidad de las empresas y la desidia de las autoridades locales y nacionales. Se propuso que el próximo 20 y 21 de marzo Paso Yobai tenga una presencia importante en la marcha campesina indígena y popular, de manera que toda la ciudadanía se entere, por parte de las y los protagonistas, de lo que hay detrás de la “fiebre del oro”.

Organizaciones Latinoamericanas y Caribeñas exigen justicia climática en la COP28

Organizaciones Latinoamericanas y Caribeñas exigen justicia climática en la COP28

El pasado martes, diversas organizaciones latinoamericanas y caribeñas agrupadas en la Campaña Global por la Justicia Climática – DCJ (por sus siglas en inglés), quienes se encuentran participando en la Cumbre Sobre el Clima (COP28) en Dubái, mediante una conferencia de prensa, sentaron postura y un fuerte cuestionamiento a las negociaciones que se vienen dando. Denuncian que los acuerdos no están encaminados a soluciones reales para la justicia climática y forman parte de una agenda impuesta por el norte global.

En este sentido, cuestionaron la aprobación del “Fondo de Reparación y Daños”, que contará con unos 700 millones de dólares, afirmaron que dicho fondo no está basado en la justicia climática, no apunta a la reducción de emisiones ni a la protección de la naturaleza, puesto que al constituirse a partir de donaciones, niega la responsabilidad histórica de los países emisores y convierte a las comunidades afectadas en receptoras de caridad. Cuestionaron también que dicho monto no asciende ni al 0,3% de todos los daños ocasionados por este sistema basado en la quema de combustibles fósiles. Esto lo define como injusticia y no corresponde al derecho.

También denunciaron que mientras anunciaban la creación de este fondo, irónicamente mas de 2400 personas se inscribían a la COP28 bajo la denominación de “lobistas de combustibles fósiles”.

Por otro lado, también advirtieron sobre la falta de avances en cuánto a reducción de emisiones, las falsas soluciones ambientales y el peligro que representan tecnologías como la “captura y almacenamiento de carbono”, la explotación de distintas fuentes de agua para la producción de hidrógeno “verde” o la presentación de recursos marinos como sumideros de carbono. Si bien, estas tecnologías están mal planteadas en todo el mundo, son aún peores para América Latina puesto que están conectadas a compensaciones para el norte global y no para nuestros países.

Como síntesis se enfatizó en que estos “acuerdos”, impuestos por el norte global, consisten en prolongar este sistema históricamente injusto para nuestros países, donde no existe un programa efectivo para la reducción de combustibles fósiles ni una transición energética orientada a la justicia y respetando la debida consulta a los territorios. También se sostuvo la importancia de seguir fortaleciendo la articulación de un movimiento popular por la justicia climática.

Vea la conferencia completa en el siguiente enlace:

https://unfccc.int/event/engo-dcj-global-campaign-to-demand-climate-justice-3?fbclid=IwAR1MoivWyBmxmCVydvl_OUNLTGVyAL14qk30YNkkfnd72AC_Z7PvcpXd_R4

Itapúa: debaten sobre crisis climática en foro ambiental

Itapúa: debaten sobre crisis climática en foro ambiental

Referentes campesinos locales, organizaciones sociales, defensores ambientales, productores y jóvenes debatieron sobre cambio climático en el primer foro ambiental Edelira 2023 “Itapúa Territorio ambiental”.

El encuentro se llevó a cabo en el local de la Asociación Oñoiru ubicado en el km 47,5 del distrito de Edelira, con feria de comidas y productos agroecológicos cultivados por integrantes del Comité de Mujeres de Oñoirú, intercambios de conocimientos, saberes, música, danza, teatro y debate.

Miembros del Centro de Estudios Heñói presentaron investigaciones relacionadas al cambio climático, las falsas soluciones ambientales y los últimos datos obtenidos sobre el departamento de Itapúa a partir del Censo Agrícola 2022. Así mismo, se compartieron avances del trabajo que se viene realizando desde la red de semillas, espacio que conecta a productores de distintos puntos del país facilitando el rescate, defensa, promoción e intercambio de semillas nativas y criollas.

Por su parte, Hugo Olmedo representante de Comunidad y Desarrollo Sustentable (CODES) presentó la importancia que tiene la apicultura, desarrollada desde la mirada agroecológica, como actividad productiva, que además de favorecer un alimento sano y nutritivo, representa un ingreso para las familias que se dedican a ello. Sin embargo, habló de la amenaza que representan los cultivos mecanizados para cuyas plantaciones se realizan constantes fumigaciones que provocan un alto índice de mortandad en las abejas, tanto en el departamento de Itapúa como en todo el territorio nacional.  

Desde la Asociación de Agricultura Agroecológica Oñoirú y el comité de mujeres “Oñondive” productores y productoras compartieron sus experiencias referentes a la producción de yerba mate. Destacaron la importancia de la organización para fortalecer el modelo de producción campesina con prácticas agroecológicas.

Pedro Vega, gerente de la yerba mate orgánica Oñoiru, señaló que en tiempos donde la crisis climática se vuelve una realidad cotidiana que impacta directamente en la productividad de los cultivos, la agroecología se presenta como la alternativa más rentable y sostenible para los productores.

 A su vez, jóvenes integrantes del grupo “Heñoi Pyahu” reflexionaron sobre la responsabilidad de asumir el legado de la organización y los desafíos que afronta la juventud actual en un contexto de crisis global.

Festival Juvenil

El evento culminó con la presentación de artistas locales que deleitaron al público con la mejor selección de danza paraguaya, polkas y guaranias.

Desde Caacupé, el elenco teatral Karcajadas a través de la obra “Enfriemos el planeta” colocó en escena los principales conflictos ambientales que hoy pesan sobre las comunidades y la necesidad de generar conciencia en la población sobre la contaminación, la pérdida de bosques y soberanía.

Fotos: Elisa Marecos y Sandino Flecha

Mujeres de América Latina dicen ¡No al acuerdo UE-Mercosur!

Mujeres de América Latina dicen ¡No al acuerdo UE-Mercosur!

Durante dos días, mujeres de América Latina se han encontrado en Río de Janeiro para debatir sobre los impactos que traería para los pueblos de Nuestra América, y en particular sobre las mujeres, la entrada en vigor del Acuerdo entre la Unión Europea y el MERCOSUR.

Lejos de propiciar el desarrollo y de suponer mejoras en la calidad de vida de nuestra población, el tratado implicaría la profundización del modelo primario exportador, con graves impactos socioambientales, reforzando la dependencia y la vulnerabilidad económica.

Para Paraguay la aprobación del acuerdo Unión Europea – MERCOSUR significaría el recrudecimiento de la lucha por la tierra, de la crisis agroalimentaria y el aumento de los niveles de informalidad y deterioro de la calidad de vida de la población.

Por todo ello y recogiendo las experiencias de nuestros pueblos con los TLCs, le decimos ¡NO AL ACUERDO UNIÓN EUROPEA – MERCOSUR!

Presentan investigación sobre la configuración actual de la economía Paraguaya

Presentan investigación sobre la configuración actual de la economía Paraguaya

En el marco del VIII Encuentro de Investigadores, organizado por la Sociedad Científica del Paraguay, fue presentada la investigación denominada “Inserción subordinada y mercado mundial. Análisis socio-histórico del proceso de liberalización económica en Paraguay”, de autoría de Luis Rojas, Alhelí González, Alan Fretes y Sintya Valdez. El trabajo contó con el apoyo institucional de CLACSO, HEÑÓI, CERI y SEPPY.

La presentación fue realizada por el investigador Luis Rojas, quién destacó que el objetivo fue comprender la configuración actual de la economía paraguaya, sus estructuras productivas y su mercado de trabajo, como resultado de un proceso histórico particular de liberalización económica.

Detalló que ese proceso tuvo un inicio tardío en Paraguay, con la imposición de una matriz liberal tardía en el siglo XIX. El país se integró a la dinámica liberalizadora después que lo hayan hecho los países vecinos, y fue mediante la violencia de la guerra y la consecuente destrucción de la riquísima experiencia histórica de construcción de un modelo de desarrollo independiente y soberano, que tuvo lugar entre 1811 y 1870.

El modelo económico tuvo posteriores ajustes, en una dialéctica compleja, resultado de intereses internacionales y nacionales, pero manteniendo como hilo conductor una economía liberalizada, abierta y subordinada, complementada desde mediados del siglo XX con un Estado ampliado, autoritario y clientelar. Características que perduran y se proyectan hasta la actualidad, y bloquean las posibilidades de avanzar en las necesarias transformaciones para un desarrollo nacional incluyente y sustentable.

El pueblo paraguayo en contra del genocidio Palestino

El pueblo paraguayo en contra del genocidio Palestino


El pasado 27 de octubre la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó una resolución sobre la crisis bélica en Gaza, que pide “una tregua humanitaria inmediata”, que “todas las partes cumplan con el derecho internacional humanitario” y que se provean “suministros y servicios esenciales a la franja de Gaza”. La resolución tuvo 120 votos a favor, 14 en contra y 45 abstenciones. Paraguay votó en contra, sumándose al pequeñísimo grupo de países liderados por Estados Unidos e Israel, que consideran que el asesinato de miles de civiles inocentes no merece repudio.

Según el Consejo de Seguridad de la ONU que, de las 8.525 muertes registradas hasta la fecha en Gaza, el 70% son niños y mujeres: 3200 niños han sido asesinados en Gaza en tres semanas, superando el número de niños asesinados anualmente en todas las zonas de conflicto del mundo desde 2019. Además de la confirmación de la utilización de fósforo blanco en los ataques sionistas contra la población Palestina.

Esta votación no vinculante debería tener algún peso moral dada la universalidad de la membresía de la ONU. Lamentablemente Israel criticó la resolución y contrariando la opinión mayoritaria de los gobiernos del mundo, amplió la operación militar y recrudeció los bombardeos, con su secuela de dolor y muerte. Para este centro de estudios no es sorprendente la posición del gobierno paraguayo, completamente alineado a los intereses de Estados Unidos y su protectorado sionista. Si el gobierno paraguayo no defiende los intereses de nuestro propio pueblo, poco podemos esperar de su compromiso con la defensa de la vida palestina.

Como personas comprometidas con la lucha contra el colonialismo y la dominación, vemos la lucha del pueblo palestino contra la ocupación y el apartheid como nuestra, ya que forma parte de la lucha de los pueblos por la justicia económica, política, climática, racial. Decenas de miles de palestinxs han sido asesinadxs durante décadas como resultado de la ocupación ilegal de Palestina por parte del estado sionista de Israel; rechazar un pedido de alto el fuego en Palestina es equivalente a celebrar estos asesinatos de inocentes y la larga lista de violaciones al derecho humanitario internacional cometidas.

En tal sentido, repudiamos enérgicamente la orientación del voto del gobierno paraguayo y nos sumamos al clamor global de un cese inmediato de los ataques. Instamos a los pueblos del mundo a declarar inaceptable la situación, a romper el silencio cómplice ante los discursos islamofóbicos y racistas que son escandalosamente tolerados por las plataformas tecnológicas, a poner fin al genocidio palestino.

No es una guerra, es un genocidio. El Estado de Israel no puede alegar derecho a la defensa puesto que se constituye en potencia ocupante de un territorio donde históricamente existe y resiste el pueblo Palestino.

Finalmente, invitamos a todas las personas sensibles y conscientes a sumarse a la marcha de este sábado 4 de noviembre, a las 17:30 h., frente al Panteón de los Héroes.

Activistas contra el trigo HB4 denuncian amedrentamientos

Activistas contra el trigo HB4 denuncian amedrentamientos

Representantes de la campaña “Pan Sin Veneno” denunciaron que fueron víctimas de amenazas y amedrentamientos en los últimos meses. Exigen al Estado Paraguayo garantías de protección y la inmediata investigación de estos hechos.

Dante Leguizamón, Secretario Ejecutivo de la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (CODEHUPY), en conferencia de prensa, señaló que la campaña viene siendo objeto de ataques y un violento desprestigio en redes sociales. Así también, integrantes de la misma recibieron una serie de intimidaciones en sus viviendas particulares y negocios.

Alejandro Servián, uno de los voceros de la campaña, mencionó que uno de los casos más graves ocurrió cuando uno de los activistas recibió un ataque directo a su propiedad, a pocos días de la presentación del pedido de derogación de la resolución Nº 556/2023, que aprueba la liberación comercial del trigo HB4. El caso ya fue denunciado ante la Fiscalía.

Otro de los afectados, relató Servián, fue incitado a abandonar la campaña para no verse involucrado en conflictos con gente poderosa. Tras la negativa del mismo, recibió una suspensión de dos meses en el gremio regional del cual formaba parte.

Por otra parte, también denunciaron censura en una universidad pública de Itapúa, donde una actividad de la articulación fue suspendida a último momento dejando sin ningún tipo de explicación a los organizadores.

Organizaciones que forman parte del colectivo exigieron respeto a la libre expresión y garantías de protección para las personas defensoras de los derechos humanos.