Sostenido decrecimiento de la ganadería bovina nacional

Idilio Méndez Grimaldi [2]

Bajos precios del ganado, profundización de la crisis climática, baja tasa de parición [3], escasa inversión, entre otros factores, conspiran contra la producción bovina nacional que viene cayendo desde la última década, con una proyección descendente que alarma. A este ritmo, cada vez más paraguayos deberán ir modificando sus hábitos de consumo y renunciar lentamente a la principal fuente de proteína: la carne bovina. Sin embargo, para los productores emprendedores, la escasez de ganado puede representar una gran oportunidad. Para ello, habría que mejorar los índices de producción.

La producción bovina inició una tendencia decreciente desde el periodo 2013 hasta el presente en todo el país, con algunos años estacionados, pero con una proyección histórica descendente, que en 10 años alcanzó una disminución del 8% del hato bovino nacional.

Foto: Gentileza

Figura 1. Oferta histórica de desmamantes en los cuatro departamentos estudiados, hasta 2023. Nótese la línea de tendencia descendente continua de la oferta de ganado de reposición

En los cuatro departamentos, al igual que a nivel nacional, se redujo la población bovina en el porcentaje ya mencionado en una década (2013/2023). Esa reducción quedó expuesta fundamentalmente con el aumento de la cantidad de hembras reproductoras faenadas en un 10% (del 33% al 44%), concomitantemente con la reducción de la cantidad de machos faenados, también en un 10% (del 67% al 57%), en el citado periodo señalado. 

Figura 2. Cantidad de desmamantes por año; proyección de la demanda insatisfecha de desmamantes en los departamentos de Ñeembucú, Paraguarí, Misiones e Itapúa.

Esta movilidad de la demanda repercutió, en consecuencia, en la menor cantidad de terneros nacidos a causa de la disminución de vientres, tendencia que se mantiene para los años venideros, en tanto que la tasa de parición (porcentaje de terneros nacidos por cantidad de vacas en edad de parir) se mantuvo estable en todo ese periodo, en torno al 51% a nivel nacional, 47% en Ñeembucú y 43% en el distrito de Laureles, donde se desarrolla el proyecto de inversión. 

Asimismo, en ese periodo también se incrementó la tasa de extracción (faena total de ganado respecto al hato nacional) del 12% al 16%. Es decir, no solo se faenaron más hembras, sino más cabezas de bovinos en términos porcentuales respecto al total en todo el periodo investigado, las que finalmente fueron repercutiendo en la disminución de 14.465.581 cabezas en 2014 (fue el pico), a 13.486.617 cabezas en 2023.

Lo que venía ocurriendo es muy claro: ante la mayor demanda de carne, aumentó la cantidad faenada a costa de las hembras en edad de parir, sin que aumente la tasa de parición (índice de rendimiento), provocando la disminución de la cantidad ofertada de desmamantes para su recría, engorde y faena, tal como se puede observar en la Figura 1. 

A todo esto, se suma los extremos del cambio climático, sobre todo la sequía, aunque departamentos como Ñeembucú también suelen sufrir severas contingencias a causas de lluvias que superan las medias anuales, inundando los campos de pastoreo.

Figura 3. Proyección de la oferta y la demanda de desmamantes a nivel nacional hasta el 2033. La brecha se abre, con una demanda insatisfecha creciente (escasez sostenida) que alcanza el 43% en 2033.

La tendencia hacia la escasez de terneros para su engorde y terminación en los próximos 10 años alcanzará el 43% a nivel nacional, en tanto que, en los cuatro departamentos citados anteriormente, dicha tendencia alcanzará el 37%, según las Figuras 2 y 3.

Precios

Con la creciente escasez de desmamantes o ganado de reposición, los precios debían aumentar. Pero no ocurre tal cosa, según los estudios de precios. En consecuencia, el productor no puede reinvertir lo necesario para mejorar su índice de producción, sobre todo para mejorar la productividad como la tasa de parición, que es el indicador más importante en términos económicos en la ganadería de cría, por encima de la ganancia diaria de peso y la calidad de la carne, aun cuando estos dos últimos factores también son muy importantes. 

Los precios de los desmamantes se han estancado en los últimos 7 años, hasta el 2023, en torno a 10 y 12 mil guaraníes por kilogramos peso vivo, con un salto en 2021, a causa del COVID 19, que afectó toda la cadena de suministros y del comercio en general (Figura 4). Incluso, el gremio de los ganaderos denunció en reiteradas ocasiones el oligopolio de los frigoríficos para el control de precios del ganado bovino [4]

Figura 4. Comportamiento de los precios, peso vivo y por cabeza, de los desmamantes machos y hembras en ferias. (*) Cuando se realizaron los estudios de precios, aún no había culminado el 2023.

Conclusiones

La Asociación Rural del Paraguay (ARP) ha denunciado reiteradamente el monopolio de la industria frigorífica en la fijación de precios al productor. Esta situación genera una doble distorsión: por un lado, los ganaderos reciben precios bajos que limitan las inversiones necesarias para aumentar y mejorar la producción, lo cual ha reducido la oferta con una tendencia a la baja. Por otro lado, los consumidores enfrentan precios elevados por cortes de carne en los mercados minoristas. Como resultado de este conflicto, la ARP decidió suspender la Expo de Roque Alonso, un evento organizado conjuntamente con el sector comercial y de servicios durante décadas.

Los pequeños y medianos productores son los más afectados, al carecer de capacidad técnica y financiera para invertir y mejorar sus índices productivos, como la tasa de parición. Esta situación reduce la oferta de terneros y amenaza su sostenibilidad. Por su parte, los consumidores podrían verse forzados a sustituir la carne bovina por otras carnes ante la escasez y los elevados precios.

La coyuntura representa una oportunidad para los pequeños productores que incorporen conocimiento y capital para aumentar la productividad, mientras los de bajo rendimiento tenderán a desaparecer. Ante eso, se requiere con urgencia un programa multidimensional, público-privado, que garantice la sostenibilidad de la pequeña y mediana ganadería, clave para el abastecimiento del mercado interno.


Notas al pie de página:
  1. Este artículo se basa en la tesis de maestría del autor, titulada “Proyecto de Inversión para Incrementar la Productividad de una Finca Familiar Tradicional en el Departamento de Ñeembucú, Paraguay. Año 2023” (1). Para ese efecto se tomó como área de influencia del proyecto cuatro departamentos: Ñeembucú, Itapúa, Misiones y Paraguarí.
  2. Magíster en Formulación, Evaluación y Gestión de Proyectos de Inversión por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Asunción. Socio y fundador de la Sociedad de Economía Política del Paraguay.
  3. Se refiere a la tasa de nacimientos bovinos.
  4. Diario ABC Color. (26 de Junio de 2024). Gremios denuncian concentración de mercados de frigoríficos que impide libre competencia. Asunción, Paraguay.

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