Alerta GUAHORY – Seguimos financiando nuestra condena

HOY, 13 DE JUNIO DE 2018, HAY AMENAZA DE ATAQUE A GUAHORY. MÁS DE 100 CASCOS AZULES  ACOMPAÑAN A INVASORES BRASILEÑOS ILEGALES QUE INTENTARÍAN AVANZAR SOBRE TIERRA DE PROPIEDAD DE CAMPESINOS, OCUPADA Y TRABAJADA POR PARAGUAYOS.

Qué pensaría un empresario si uno de sus empleados, que cobra religiosamente su sueldo, se dedicara a venderse a otros empresarios como mercenario para sabotear la empresa?  Es lo que pasa con nuestra “Policía Nacional” una fuerza de alquiler que, a pesar de cobrar su salario gracias a nuestros impuestos, se vende a quienes accionan en contra de los intereses paraguayos. Un caso patente es el actuar de la Policía en Guahory.

Guahory es una colonia estatal ubicada en el distrito de Tembiaporá, departamento Caaguazú, a unos 300 kilómetros al este de la capital de Paraguay. Con cerca de 3.000 hectáreas, fue creada en 1980 para asentar a unas 220 familias campesinas sin tierra.

Estas familias fueron viendo cómo, paulatinamente, el distrito de Tembiaporá iba convirtiéndose en una extensión del Brasil; año a año crecía la presencia de productores sojeros de origen brasileño, hasta que éstos fueron logrando hacerse de títulos de propiedad de los lotes,  originados en la corrupción de actores estatales, y de especuladores privados.

Guahory ya padeció dos “desalojos” a manos de policías financiados por brasileños, uno en febrero de 2015, otro en setiembre de 2016. En ambos se constataron múltiples violaciones de derechos humanos.

Durante 2017 se han sucedido represiones, enfrentamientos, apresamientos, robos. Las familias campesinas, organizadas en la Federación Nacional Campesina, no abandonan el lugar. Reocuparon parte de las tierras usurpadas y allí producen alimentos, sostienen la escuela y el puesto de salud, y fortalecen su organización para la defensa del territorio. Resisten, denuncian, reclaman y negocian con un Estado sordo a las leyes y los Derechos Humanos.

Hoy estos empresarios nuevamente se valen de la policía para intentar atacar a los/as agricultores. Amenazan con desalojo, con una siembra transgénica “por la fuerza” en territorio campesino. Sin pudor amenazan a la gente.

Nosotros también hacemos una advertencia: Las familias que viven, crean, producen y sueñan en Guahory, nuestros compatriotas y amigos, seguirán resistiendo. Y cuentan con nuestro apoyo porque nos importa. Ellos saben producir alimentos; saben conquistar sus derechos; son una fuerza que guarda la más digna tradición del Paraguay; y no se venden. Y hacemos una segunda advertencia: más temprano que tarde dejaremos de financiar a nuestros verdugos.

Material libre para su difusión citando la fuente.

Foto portada: Inés Franceschelli

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