{"id":819,"date":"2019-10-14T08:30:17","date_gmt":"2019-10-14T08:30:17","guid":{"rendered":"https:\/\/henoi.org.py\/?p=819"},"modified":"2022-05-12T17:41:52","modified_gmt":"2022-05-12T20:41:52","slug":"luchar-para-comer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/henoi.org.py\/index.php\/2019\/10\/14\/luchar-para-comer\/","title":{"rendered":"LUCHAR PARA COMER"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Por He\u00f1\u00f3i<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>En el mundo, al menos 3.900 millones de personas padecen hambre o mala nutrici\u00f3n. En Paraguay, seg\u00fan FAO<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>, son m\u00e1s de 840 mil quienes padecen hambre<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>, y cerca de<!--more--> 2 millones quienes est\u00e1n en riesgo en cuanto a seguridad alimentaria. \u00bfC\u00f3mo es esto posible si los agronegocios crecen en superficie cada a\u00f1o, produciendo \u201calimentos\u201d para millones de personas?<\/p>\n<p>En el \u00faltimo decenio (2009-2018) la poblaci\u00f3n del Paraguay creci\u00f3 14%. Sin embargo las estad\u00edsticas oficiales dicen que la importaci\u00f3n de alimentos b\u00e1sicos de la dieta de esta poblaci\u00f3n creci\u00f3 mucho m\u00e1s: 57% las hortalizas, 85% las legumbres, 222% los frutos frescos, considerando solamente las cifras oficiales, ya que \u201cimportamos\u201d legal e ilegalmente, m\u00e1s de la mitad de los vegetales que consumimos. Claramente esto no sucede porque comamos cada vez m\u00e1s, sino por la decreciente producci\u00f3n de alimentos en el pa\u00eds.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-820\" src=\"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/grafico_01-1024x312.jpg\" alt=\"\" width=\"870\" height=\"265\" srcset=\"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/grafico_01-1024x312.jpg 1024w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/grafico_01-300x91.jpg 300w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/grafico_01-768x234.jpg 768w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/grafico_01.jpg 1503w\" sizes=\"(max-width: 870px) 100vw, 870px\" \/><\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n m\u00e1s evidente de las cifras aqu\u00ed expuestas es que nuestro pa\u00eds padece una creciente dependencia alimentaria externa. No tenemos ninguna garant\u00eda sobre la inocuidad de estos alimentos; basta dar una ojeada a las noticias de los pa\u00edses vecinos, de donde proviene nuestra comida, para constatar el riesgo al que nos exponemos; un ejemplo es el hecho de que \u201cm\u00e1s de la mitad de la verdura que llega al Mercado Central (de Buenos Aires) queda descartada por exceso de agrot\u00f3xicos\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>. Esto se conoce gracias a que el mercado central de esa provincia cuenta con laboratorios que analizan las partidas que ingresan; ninguna instituci\u00f3n en Paraguay, p\u00fablica ni privada, monitorea la calidad y la inocuidad de lo que nos venden.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>Pod\u00edamos. \u00bfY ahora no podemos?<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Paraguay es un pa\u00eds de extraordinaria fertilidad. Su poblaci\u00f3n practica desde siempre una agricultura diversificada, integrada con la cr\u00eda de animales, sostenible y productiva, de alta calidad y en gran cantidad: hist\u00f3ricamente el pa\u00eds ha ejercido soberan\u00eda alimentaria.<\/p>\n<p>La organizaci\u00f3n rural tradicional de las familias y las comunidades permiti\u00f3 una distribuci\u00f3n horizontal del poder en la sociedad, incluyendo a las mujeres. \u00c9stas criaban hijos en su chacra, con sus semillas. Sobrevivientes de la hecatombe de la \u201cGuerra Grande\u201d, y ante la falta de mano de obra masculina, llevaron la pesada carga de la reconstrucci\u00f3n nacional desde el kokue, garantizando a sus familias, y a los habitantes urbanos, una dieta completa y saludable. Ese modelo productivo ha sobrevivido hasta hoy, con mucho en contra, completamente alejado de pol\u00edticas p\u00fablicas, bur\u00f3cratas y gobiernos de turno. Existen comunidades campesinas pr\u00f3speras en el pa\u00eds: en los asentamientos Crescencio Gonz\u00e1lez, Arsenio V\u00e1zquez, en Colonia Barbero, y en tantos otros, no solo es posible hallar especies y variedades de cultivos en franca desaparici\u00f3n; es posible adem\u00e1s constatar la sobrevivencia de pr\u00e1cticas de producci\u00f3n y de vida en las que rigen los principios de solidaridad y cooperaci\u00f3n; comunidades productivas que remedan las Estancias de la Patria, se\u00f1ales de un pasado de autonom\u00eda y soberan\u00eda.<\/p>\n<p>El discurso oficial los tilda de \u201c\u00a1desadaptados!\u201d, ya que no adoptan la tecnificaci\u00f3n agr\u00edcola; no quieren usar el \u00faltimo grito de la moda en cuanto a semillas con modificaci\u00f3n gen\u00e9tica, y se resisten a las fumigaciones. Compiten, con sus sencillas herramientas (pala, azada, machete), y su conocimiento emp\u00edrico, contra mega empresas, doctores en ingenier\u00eda agron\u00f3mica, civiles armados, latifundios y maquinarias. Lo que producen, \u201capenas\u201d alimentos, es la verdadera competencia de grandes empresas transnacionales que fabrican comida ultraprocesada, ofrecida a los gritos en supermercados, canales televisivos y carteles en la v\u00eda p\u00fablica.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong>La situaci\u00f3n actual de dependencia <\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La dependencia alimentaria se profundiz\u00f3 en la \u00faltima d\u00e9cada del SXX, junto con la expansi\u00f3n desaforada de los monocultivos transg\u00e9nicos, en especial la soja. La oligarqu\u00eda que se inaugur\u00f3 con la \u201cdemocracia\u201d en 1989, ha recibido el mandato imperial de imposibilitar la vigencia del estado de derecho, para negar identidad y derechos a la poblaci\u00f3n nacional. Si el capital transnacional manda que un territorio se destine a la producci\u00f3n no sostenible de mercanc\u00edas o materias primas, y ese mandato establece las reglas de un determinado orden geopol\u00edtico, las personas somos prescindibles. De la dictadura a la \u201cdictablanda\u201d, han aplicado una sostenida campa\u00f1a de exterminio del campesinado paraguayo.<\/p>\n<p>As\u00ed, hoy presenciamos que la competencia de modelos planteada m\u00e1s arriba, muestra por un lado a un modelo dominante, el de los agronegocios, que extrae recursos de nuestra sociedad: suelo, agua, salud, arraigo, esperanza. A partir de nuestros bienes, ofrece materia prima innecesaria<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> y obtiene a cambio dinero.<\/p>\n<p>Por otro lado, el modelo soberano, el de la agricultura campesina, cuyo valor real en la econom\u00eda alcanza cerca del 50% del PIB, es un sistema que ofrece alimentos a la gente por unos 20.000 millones de d\u00f3lares, que es lo que le cuesta al pueblo alimentarse cada a\u00f1o. Este modelo ofrece adem\u00e1s salud, poder, autonom\u00eda, soberan\u00eda, fuerza, y recibe a cambio futuro y pr\u00f3ximas generaciones. Este modelo no extrae, sino que entrega equidad e identidad. Los campesinos y las campesinas tienen, adem\u00e1s, el conocimiento, la determinaci\u00f3n y la organizaci\u00f3n social necesarios para enfrentar el cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong>Contra el hambre, la lucha<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La actual situaci\u00f3n de dependencia alimentaria sucede en un contexto regional de avance neoliberal, crisis ambiental, p\u00e9rdida de derechos de trabajadores, amenazas de militarizaci\u00f3n. Las reformas legislativas, los privilegios tributarios, la entrega de soberan\u00eda por la v\u00eda de tratados de libre comercio, la corrupci\u00f3n e impunidad en el reparto de tierras, las r\u00e9moras autoritarias son se\u00f1ales de la determinaci\u00f3n del \u201cgran capital\u201d de adelantarse en el plan de control territorial y de la fuerza social. Estas amenazas ensombrecen la perspectiva de recuperaci\u00f3n de una soberan\u00eda alimentaria. Por el contrario, muestran un horizonte en el que las hambrunas ser\u00e1n inminentes.<\/p>\n<p>Desde nuestra perspectiva, son muchas las \u00e1reas en las que se hace necesario al pueblo paraguayo resistir y luchar por transformaciones. Algunas de ellas son:<\/p>\n<p><strong>Derecho a la tierra.<\/strong> La derogaci\u00f3n del \u201cProtocolo de Acci\u00f3n Conjunta para casos de hechos punibles de invasi\u00f3n de inmueble ajeno\u201d fue decidida en una reuni\u00f3n en la que participaron ministros y los representantes de los gremios autodenominados \u201cde la producci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>. El instrumento, vigente desde el 2011, exig\u00eda el cumplimiento de una visita previa, de una planificaci\u00f3n interinstitucional para garantizar vigencia de derechos, y que el fiscal acompa\u00f1e el procedimiento policial del desalojo. El sector que detenta y pretende ampliar latifundios, se vale de un Estado a su servicio para descartar estas medidas precautorias. El gobierno hizo expl\u00edcita la inminencia de 800 desalojos \u201cque requieren pronta soluci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>, lo que pone en un horizonte cercano alta conflictividad social, ya que las organizaciones campesinas anunciaron que van a resistir. La designaci\u00f3n de Mario Vega, l\u00edder sojero<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>, al frente del INDERT, aporta una se\u00f1al m\u00e1s de la orientaci\u00f3n que est\u00e1 tomando la gesti\u00f3n de la tierra, a favor del latifundio. La historia del Paraguay muestra la ya larga experiencia de las comunidades campesinas para resistir en territorio a partir de la organizaci\u00f3n; enfrentan la invasi\u00f3n brasile\u00f1a y uruguaya, resisten ante la especulaci\u00f3n inmobiliaria y las mafias que gestionan t\u00edtulos de propiedad; enfrentan balas y procesos judiciales; y cargando la memoria viva de los m\u00e1rtires de la lucha por la tierra, siguen resistiendo.<\/p>\n<p><strong>Derecho a las semillas.<\/strong> Los agronegocios dependen del mercado comercial de semillas cuyo valor asciende a 41 mil millones de d\u00f3lares en el mundo<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>; Monsanto, DuPont y Syngenta, controlan el 55% de este mercado. En nuestro pa\u00eds, en 2018 se importaron semillas por casi 65 millones de d\u00f3lares. Pr\u00e1cticamente no producimos semillas hort\u00edcolas. Monsanto Paraguay SA (hoy propiedad de Bayer SA) concentra m\u00e1s del 32% del volumen importado legalmente. En cuanto a semillas hort\u00edcolas, la empresa Rural Makro Import Export SA (de capital brasile\u00f1o) se queda con m\u00e1s del 42% de la renta de esas importaciones<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-824\" src=\"http:\/\/localhost\/henoinew\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/grafico_02.jpg\" alt=\"\" width=\"633\" height=\"515\" srcset=\"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/grafico_02.jpg 973w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/grafico_02-300x244.jpg 300w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/grafico_02-768x625.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 633px) 100vw, 633px\" \/><\/p>\n<p>De esta manera, la agricultura empresarial, concentrada en las pocas corporaciones citadas m\u00e1s arriba, elimin\u00f3&nbsp; la competencia ejercida por la agricultura campesina y se asegur\u00f3 de someter a la dependencia de sus productos tanto a los productores como a los consumidores de alimentos de casi todo el mundo.<\/p>\n<p>Especialmente importante se hace rechazar cualquier intento de modificaci\u00f3n de Ley de Semillas, en especial la adopci\u00f3n de UPOV 91. Si este cambio se da, las semillas del acervo tradicional de la agricultura paraguaya quedar\u00e1n inmediatamente \u201cilegalizadas\u201d como material de propagaci\u00f3n agr\u00edcola.<\/p>\n<p><strong>Freno a los venenos, y derecho a alimentos inocuos. <\/strong>Los agronegocios usan cada vez m\u00e1s agrot\u00f3xicos, cada vez m\u00e1s potentes. Syngenta, BASF y Bayer controlan el 51% de las ventas globales, con valor de 63 mil millones de d\u00f3lares<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>. En nuestro pa\u00eds el mercado formal de agrot\u00f3xicos en 2018 super\u00f3 los 1.000 millones de d\u00f3lares. Las cinco mayores importadoras, Tecnomyl, Glymax Paraguay,&nbsp; Monsanto Paraguay, Matrisoja y Syngenta Paraguay controlan el 49,5% del ese negocio.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-826\" src=\"http:\/\/localhost\/henoinew\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/grafico_03-1.jpg\" alt=\"\" width=\"593\" height=\"309\" srcset=\"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/grafico_03-1.jpg 939w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/grafico_03-1-300x156.jpg 300w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/grafico_03-1-768x400.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 593px) 100vw, 593px\" \/><\/p>\n<p>En las ciudades, la mortandad de peces registrada a mediados de este a\u00f1o alertaba a la poblaci\u00f3n sobre el alto riesgo de contaminaci\u00f3n de las aguas de las que nos abastecemos. Nuestros vecinos Brasil y Argentina tienen constatados altos niveles de contaminaci\u00f3n del Paran\u00e1 con agrot\u00f3xicos. El pueblo paraguayo necesita conquistar garant\u00edas acerca de los alimentos frescos y el agua que consumimos.<\/p>\n<p>En el campo, el impacto del envenenamiento de los latifundios agr\u00edcolas viene siendo denunciado por organizaciones y comunidades desde hace por lo menos 2 d\u00e9cadas. En agosto pasado el Comit\u00e9 de Derechos Humanos del Pacto de Derechos Civiles y Pol\u00edticos de Naciones Unidas, conden\u00f3 al Paraguay por no haber cumplido sus responsabilidades que hubieran evitado la muerte de Rub\u00e9n Portillo C\u00e1ceres en la Colonia Yeruti, Canindeju. Parte de esa condena&nbsp; ordena <em>la obligaci\u00f3n de adoptar medidas para evitar que se cometan transgresiones semejantes en el futuro<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup><strong>[11]<\/strong><\/sup><\/a><\/em>. Urge obligar al SENAVE y al MADES a cumplir con su tarea, y obligar el cumplimiento de normas ambientales y productivas que mitiguen el grave da\u00f1o causado por el envenenamiento de nuestro territorio.<\/p>\n<p><strong>Resistencia identitaria para la resistencia ambiental.<\/strong> La velocidad de los cambios econ\u00f3micos y tecnol\u00f3gicos acent\u00faa las desigualdades e impone&nbsp; patrones de consumo que nada tienen que ver con la vida, la salud, la prosperidad. Parte de la victoria simb\u00f3lica de los agronegocios est\u00e1 relacionada con que hemos naturalizado la idea de que <em>comer r\u00e1pido<\/em> es <em>moderno<\/em>; de que cualquier <em>tecnolog\u00eda<\/em> es <em>progreso<\/em>; de que bosque es <em>desorden<\/em> y monocultivo es <em>orden<\/em>. Para los agronegocios, sus empresas y sus ejecutivos, modernidad y progreso tienen formato globalizado, que desprecia la diversidad cultural, por considerarla un obst\u00e1culo para la r\u00e1pida instalaci\u00f3n de mandatos de consumo. Las p\u00e9rdidas culturales y ambientales son factores determinantes que favorecen la p\u00e9rdida de autonom\u00eda.<\/p>\n<p>Nuestro pa\u00eds, en aquellas comunidades campesinas e ind\u00edgenas que siguen produciendo alimentos, mantiene pr\u00e1cticas gastron\u00f3micas, de tradici\u00f3n oral, educativas, de cuidado, opuestas al individualismo capitalista, competitivo y ego\u00edsta. Conservamos la minga y el jopoi, pr\u00e1cticas sociales colectivas de reciprocidad. Conservamos el guaran\u00ed. Conservamos un vasto y profundo conocimiento bot\u00e1nico que es la base de nuestro sistema de salud popular. Y a partir de la fortaleza de sabernos nosotros, podremos conservar mejor nuestros ecosistemas, como lo hacen quienes a\u00fan resisten en territorio.<\/p>\n<p><strong>Derecho a una democracia.<\/strong> Paraguay se ha comprometido, junto a todos los Estados miembro de las Naciones Unidas, a alcanzar en 2030 los Objetivos de Desarrollo Sostenible \u2013 ODS. El ODS 2 es poner fin al hambre; nuestros gobiernos deber\u00edan hacer esfuerzos para alcanzar ese compromiso. Sin embargo:<\/p>\n<p>En el legislativo: En julio pasado el diputado colorado Ra\u00fal Latorre present\u00f3 un proyecto de Ley con el nombre \u201cPan para todos\u201d. La ley planteaba que los locales gastron\u00f3micos y los supermercados depositen en un lugar los alimentos que pensaban llevar a la basura, bajo amenaza de ser multados. En marzo y mayo las c\u00e1maras de Senadores y Diputados aceptaron el veto de Mario Abdo a la Ley &#8220;marco de soberan\u00eda, seguridad alimentaria y nutricional y derecho a la alimentaci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>En el ejecutivo: MADES afirm\u00f3 que en los peces muertos no hab\u00edan encontrado agrot\u00f3xicos; m\u00e1s tarde aclar\u00f3 que tampoco hab\u00edan hecho an\u00e1lisis para buscarlos. El MAG ya sabemos, en manos de Rodolfo Friedman.<\/p>\n<p>El poder judicial completamente al servicio del agronegocio y los latifundistas. A este paso, el agotamiento de la base generadora de recursos, base de la producci\u00f3n de alimentos del pa\u00eds, est\u00e1 asegurado. La cantidad y calidad de los suelos es el factor principalmente afectado por el modelo de explotaci\u00f3n vigente. Este modelo es necesario para la implementaci\u00f3n del esquema de dominaci\u00f3n hegem\u00f3nica, que prioritariamente apunta a sumir a la poblaci\u00f3n en una <em>prisi\u00f3n consumista<\/em>, viviendo del <em>salario de hierro<\/em> prove\u00eddo por los pocos \u201cdominadores\u201d del capital disponible en el sistema econ\u00f3mico, y garantiz\u00e1ndose as\u00ed el control de la gran masa poblacional y su fuerza laboral.<\/p>\n<p>Al pueblo le queda luchar para seguir comiendo, seguir produciendo, seguir viviendo. Y para conquistar nuevamente nuestra soberan\u00eda alimentaria, base de una democracia real.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> FAO, FIDA, UNICEF, PMA y OMS. 2018. El estado de la seguridad alimentaria y la nutrici\u00f3n en el mundo. Fomentando la resiliencia clim\u00e1tica en aras de la seguridad alimentaria y la nutrici\u00f3n. FAO, Roma.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Prevalencia de subalimentaci\u00f3n en la poblaci\u00f3n total: 11,2%. Misma fuente.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> https:\/\/www.infobae.com\/tendencias\/ecologia-y-medio-ambiente\/2019\/02\/11\/mas-de-la-mitad-de-la-verdura-que-llega-al-mercado-central-queda-descartada-por-exceso-de-agrotoxicos-detectado-en-sus-laboratorios\/<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> El 44% de las calor\u00edas que produce la cadena agroindustrial se pierden en la producci\u00f3n de carne (Aunque la mitad de todas las calor\u00edas cosechadas por la cadena se convierten en forrajes para el ganado, s\u00f3lo 12% llegan a la gente en la forma de carne y l\u00e1cteos). Otro 9% de las calor\u00edas de los cultivos industriales se usan en la producci\u00f3n de agrocombustibles o productos no alimentarios. Al menos 15% de las calor\u00edas cosechadas por la cadena agroindustrial se pierden en el transporte, el almacenamiento y el procesamiento. Aproximadamente 8% de las calor\u00edas de la cadena terminan en los botes de basura. Fuente: \u00bfQui\u00e9n nos alimentar\u00e1? \u00bfLa red campesina alimentaria o la cadena agroindustrial? 3\u00ba Edici\u00f3n, 2017. ETC Group. Disponible en: https:\/\/www.etcgroup.org\/es\/quien_alimentara<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> https:\/\/www.abc.com.py\/edicion-impresa\/suplementos\/judicial\/2019\/09\/23\/eliminan-protocolo-desalojos-seran-inmediatos\/<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> https:\/\/www.ultimahora.com\/dejan-efecto-protocolo-aplicado-caso-invasion-propiedad-privada-n2844791.html<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Es dirigente de la Coordinadora Agr\u00edcola del Alto Paran\u00e1 \u2013 CAP, miembro de la Uni\u00f3n de Gremios de la Producci\u00f3n UGP.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> \u00bfQui\u00e9n nos alimentar\u00e1? ETC Group<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> Tu vida pende de un grano. He\u00f1\u00f3i. Disponible en https:\/\/henoi.org.py\/2019\/07\/19\/tu-vida-pende-de-un-grano\/<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> \u00bfQui\u00e9n nos alimentar\u00e1? ETC Group<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><em><sup><strong>[11]<\/strong><\/sup><\/em><\/a> Dictamen aprobado por el Comit\u00e9 al tenor del art\u00edculo 5, p\u00e1rrafo 4, del Protocolo Facultativo, respecto de la comunicaci\u00f3n n\u00fam. 2751\/2016*,**. Comit\u00e9 de Derechos Humanos, Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Imagen de portada:&nbsp;Susana Balbuena &#8211; Japol\u00ed<\/p>\n<p>Material libre para su difusi\u00f3n citando la fuente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por He\u00f1\u00f3i Introducci\u00f3n En el mundo, al menos 3.900 millones de personas padecen hambre o mala nutrici\u00f3n. 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