{"id":5436,"date":"2025-06-07T10:04:06","date_gmt":"2025-06-07T13:04:06","guid":{"rendered":"https:\/\/henoi.org.py\/?p=5436"},"modified":"2025-06-07T13:15:30","modified_gmt":"2025-06-07T16:15:30","slug":"inundados-y-despojados-del-desalojo-a-una-comunidad-campesina-a-los-destrozos-del-ultimo-temporal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/henoi.org.py\/index.php\/2025\/06\/07\/inundados-y-despojados-del-desalojo-a-una-comunidad-campesina-a-los-destrozos-del-ultimo-temporal\/","title":{"rendered":"Inundados y despojados: del desalojo a una comunidad campesina a los destrozos del \u00faltimo temporal"},"content":{"rendered":"\n<p>7\/06\/2025<\/p>\n\n\n\n<p>Por He\u00f1\u00f3i<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/503721461_4315096618721291_1769949506982311803_n-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5440\" srcset=\"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/503721461_4315096618721291_1769949506982311803_n-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/503721461_4315096618721291_1769949506982311803_n-300x225.jpg 300w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/503721461_4315096618721291_1769949506982311803_n-768x576.jpg 768w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/503721461_4315096618721291_1769949506982311803_n.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><sup>Escuela del asentamiento San Miguel derribada con excavadoras.<\/sup> <sup>Distrito de Maracan\u00e1, Canindeyu.<\/sup><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras el breve pero intenso temporal que cay\u00f3 en la madrugada del jueves, Asunci\u00f3n y Central, una vez m\u00e1s, amanecieron desbordadas. Calles, escuelas, estadios y barrios enteros quedaron bajo agua mientras m\u00e1s de 90.000 usuarios reclamaban estar sin energ\u00eda el\u00e9ctrica.<\/p>\n\n\n\n<p>Avenidas transformadas en r\u00edos en cuesti\u00f3n de segundos, trabajadores luchando contra el raudal, autom\u00f3viles flotando a la deriva, fueron algunas de las escenas que dejaron en evidencia la extrema vulnerabilidad de nuestro pa\u00eds frente a la crisis clim\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo la misma lluvia que arras\u00f3 con todo, m\u00e1s de 250 familias campesinas de la comunidad San Miguel, distrito de Maracan\u00e1, departamento de Canindey\u00fa, amanecieron sin hogar. Dos d\u00edas antes, hab\u00edan sido violentamente desalojadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Llevaban m\u00e1s de nueve a\u00f1os asentadas en unas 2.300 hect\u00e1reas de tierra donde construyeron juntos: una escuela, una canchita y una capilla. Cultivaban m\u00e1s de 300 hect\u00e1reas de pi\u00f1a, variedades de ma\u00edz, man\u00ed, poroto, mandioca, y criaban vacas, gallinas y cerdos para el autoconsumo.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo fue destruido con un operativo policial que involucr\u00f3 a 400 efectivos y una retroexcavadora. Sin mostrar siquiera la orden judicial, arrasaron no solo con viviendas y cultivos, sino tambi\u00e9n con el puente que conectaba los departamentos de San Pedro y Canindey\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante el operativo, un campesino result\u00f3 herido de bala y otros dos al d\u00eda de hoy permanecen desaparecidos. Los pobladores aseguran que las tierras son fiscales y que estaban realizando los tr\u00e1mites correspondientes ante el Indert. Incluso contaban con un dictamen favorable de la Comisi\u00f3n de Reforma Agraria y Bienestar Rural de la C\u00e1mara de Senadores para la ley de expropiaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a estos tr\u00e1mites institucionales en curso, la fuerza p\u00fablica arremeti\u00f3 contra la comunidad favoreciendo a quien se presenta ahora como propietario de esas tierras, el se\u00f1or Guillermo Luis Gim\u00e9nez Abente, pariente cercano del esposo de la diputada Cristina Villalba (ANR, oficialista), representante del departamento de Canindey\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"577\" src=\"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/descarga-1-1024x577.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-5442\" srcset=\"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/descarga-1-1024x577.webp 1024w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/descarga-1-300x169.webp 300w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/descarga-1-768x432.webp 768w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/descarga-1-1536x865.webp 1536w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/descarga-1.webp 2000w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><sup>El Club Deportivo Capiat\u00e1 (Departamento Central) qued\u00f3 completamente inundado luego del \u00faltimo temporal. <\/sup><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Pero, \u00bfcu\u00e1l es la relaci\u00f3n que existe entre el desalojo campesino de esta comunidad y el temporal en la ciudad?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Dos caras de una misma crisis<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El agronegocio, como modelo productivo de car\u00e1cter extractivista, necesita garantizar su escala de producci\u00f3n y maximizar la renta a cualquier costo. Para ello, recurre a la deforestaci\u00f3n, la destrucci\u00f3n de humedales, la contaminaci\u00f3n del suelo \u2014ya de por s\u00ed degradado\u2014, del aire y del agua mediante el uso masivo de agrot\u00f3xicos, alterando gravemente los equilibrios ecosist\u00e9micos. Esta l\u00f3gica productiva es la que nos hace cada vez m\u00e1s vulnerables a fen\u00f3menos clim\u00e1ticos extremos, como el \u00faltimo temporal donde en cuesti\u00f3n de horas cayeron 120 mm de lluvia, m\u00e1s del doble del promedio mensual (52 mm).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esto no es todo. Uno de los aspectos m\u00e1s cr\u00edticos de este modelo es que necesita eliminar todo obst\u00e1culo a su expansi\u00f3n, y eso incluye a las comunidades ind\u00edgenas y campesinas que se resisten a esta forma de producci\u00f3n, proponen y practican otras formas de vida, m\u00e1s sostenibles y respetuosas con la naturaleza, ofreciendo alternativas viables al modelo hegem\u00f3nico.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, en el departamento de Canindey\u00fa, el 44% del territorio est\u00e1 ocupado por cultivos de soja transg\u00e9nica. A esto se suma el avance del narcotr\u00e1fico, que genera una creciente ola de violencia, operando en complicidad con sectores del poder pol\u00edtico y con absoluta impunidad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"819\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maracana-1-819x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5441\" srcset=\"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maracana-1-819x1024.jpg 819w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maracana-1-240x300.jpg 240w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maracana-1-768x960.jpg 768w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maracana-1-1229x1536.jpg 1229w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maracana-1-1638x2048.jpg 1638w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maracana-1-scaled.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 819px) 100vw, 819px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><sup>El distrito de Maracan\u00e1 se sit\u00faa en la franja de avance del agronegocio. Fuente: INBIO<\/sup><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Mientras exaltamos la \u201cgarra guaran\u00ed\u201d y el \u201cdulce idioma\u201d como s\u00edmbolos de nuestra identidad nacional, los pueblos campesinos e ind\u00edgenas \u2014cuyas culturas hicieron posible y preservaron estos emblemas\u2014 son sistem\u00e1ticamente perseguidos y expulsados de sus territorios. Se les niega no solo el derecho a la tierra, sino tambi\u00e9n la posibilidad de sostener sus modos de vida, transmitir sus saberes y preservar su propia existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Forzados a migrar, en muchas ocasiones terminan en las periferias urbanas, engrosando los cinturones de pobreza, sobreviviendo en condiciones de vida extremadamente precarias, convertidos en mano de obra descartable o absorbidos por circuitos de microtr\u00e1fico y violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed, hacinados todos en la ciudad, desbordados en nuestras peque\u00f1as desgracias individuales, a veces no logramos ver que nuestro padecimiento es colectivo. Un pa\u00eds que desampara en forma de desalojos o raudales que nos ahogan en la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras no discutamos a fondo y organicemos un proyecto de pa\u00eds que enfrente estas realidades, el Estado paraguayo seguir\u00e1 actuando como un simple administrador de intereses privados y reproductor de violencia contra las grandes mayor\u00edas. Inund\u00e1ndonos de miseria y despoj\u00e1ndonos de futuro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>7\/06\/2025 Por He\u00f1\u00f3i Tras el breve pero intenso temporal que cay\u00f3 en la madrugada del jueves, Asunci\u00f3n y Central, una vez m\u00e1s, amanecieron desbordadas. Calles, escuelas, estadios y barrios enteros quedaron bajo agua mientras m\u00e1s de 90.000 usuarios reclamaban estar sin energ\u00eda el\u00e9ctrica. Avenidas transformadas en r\u00edos en cuesti\u00f3n de segundos, trabajadores luchando contra el raudal, autom\u00f3viles flotando a la deriva, fueron algunas de las escenas que dejaron en evidencia la extrema vulnerabilidad de nuestro pa\u00eds frente a la crisis clim\u00e1tica. Bajo la misma lluvia que arras\u00f3 con todo, m\u00e1s de 250 familias campesinas de la comunidad San Miguel, distrito de Maracan\u00e1, departamento de Canindey\u00fa, amanecieron sin hogar. Dos d\u00edas antes, hab\u00edan sido violentamente desalojadas. Llevaban m\u00e1s de nueve a\u00f1os asentadas en unas 2.300 hect\u00e1reas de tierra donde construyeron juntos: una escuela, una canchita y una capilla. Cultivaban m\u00e1s de 300 hect\u00e1reas de pi\u00f1a, variedades de ma\u00edz, man\u00ed, poroto, mandioca, y criaban vacas, gallinas y cerdos para el autoconsumo. Todo fue destruido con un operativo policial que involucr\u00f3 a 400 efectivos y una retroexcavadora. Sin mostrar siquiera la orden judicial, arrasaron no solo con viviendas y cultivos, sino tambi\u00e9n con el puente que conectaba los departamentos de San Pedro y Canindey\u00fa. Durante el operativo, un campesino result\u00f3 herido de bala y otros dos al d\u00eda de hoy permanecen desaparecidos. Los pobladores aseguran que las tierras son fiscales y que estaban realizando los tr\u00e1mites correspondientes ante el Indert. 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Hoy, en el departamento de Canindey\u00fa, el 44% del territorio est\u00e1 ocupado por cultivos de soja transg\u00e9nica. A esto se suma el avance del narcotr\u00e1fico, que genera una creciente ola de violencia, operando en complicidad con sectores del poder pol\u00edtico y con absoluta impunidad. Mientras exaltamos la \u201cgarra guaran\u00ed\u201d y el \u201cdulce idioma\u201d como s\u00edmbolos de nuestra identidad nacional, los pueblos campesinos e ind\u00edgenas \u2014cuyas culturas hicieron posible y preservaron estos emblemas\u2014 son sistem\u00e1ticamente perseguidos y expulsados de sus territorios. Se les niega no solo el derecho a la tierra, sino tambi\u00e9n la posibilidad de sostener sus modos de vida, transmitir sus saberes y preservar su propia existencia. 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Cultivaban m\u00e1s de 300 hect\u00e1reas de pi\u00f1a, variedades de ma\u00edz, man\u00ed, poroto, mandioca, y criaban vacas, gallinas y cerdos para el autoconsumo. Todo fue destruido con un operativo policial que involucr\u00f3 a 400 efectivos y una retroexcavadora. Sin mostrar siquiera la orden judicial, arrasaron no solo con viviendas y cultivos, sino tambi\u00e9n con el puente que conectaba los departamentos de San Pedro y Canindey\u00fa. Durante el operativo, un campesino result\u00f3 herido de bala y otros dos al d\u00eda de hoy permanecen desaparecidos. Los pobladores aseguran que las tierras son fiscales y que estaban realizando los tr\u00e1mites correspondientes ante el Indert. Incluso contaban con un dictamen favorable de la Comisi\u00f3n de Reforma Agraria y Bienestar Rural de la C\u00e1mara de Senadores para la ley de expropiaci\u00f3n. Pese a estos tr\u00e1mites institucionales en curso, la fuerza p\u00fablica arremeti\u00f3 contra la comunidad favoreciendo a quien se presenta ahora como propietario de esas tierras, el se\u00f1or Guillermo Luis Gim\u00e9nez Abente, pariente cercano del esposo de la diputada Cristina Villalba (ANR, oficialista), representante del departamento de Canindey\u00fa. Pero, \u00bfcu\u00e1l es la relaci\u00f3n que existe entre el desalojo campesino de esta comunidad y el temporal en la ciudad? Dos caras de una misma crisis El agronegocio, como modelo productivo de car\u00e1cter extractivista, necesita garantizar su escala de producci\u00f3n y maximizar la renta a cualquier costo. Para ello, recurre a la deforestaci\u00f3n, la destrucci\u00f3n de humedales, la contaminaci\u00f3n del suelo \u2014ya de por s\u00ed degradado\u2014, del aire y del agua mediante el uso masivo de agrot\u00f3xicos, alterando gravemente los equilibrios ecosist\u00e9micos. Esta l\u00f3gica productiva es la que nos hace cada vez m\u00e1s vulnerables a fen\u00f3menos clim\u00e1ticos extremos, como el \u00faltimo temporal donde en cuesti\u00f3n de horas cayeron 120 mm de lluvia, m\u00e1s del doble del promedio mensual (52 mm). Pero esto no es todo. Uno de los aspectos m\u00e1s cr\u00edticos de este modelo es que necesita eliminar todo obst\u00e1culo a su expansi\u00f3n, y eso incluye a las comunidades ind\u00edgenas y campesinas que se resisten a esta forma de producci\u00f3n, proponen y practican otras formas de vida, m\u00e1s sostenibles y respetuosas con la naturaleza, ofreciendo alternativas viables al modelo hegem\u00f3nico. Hoy, en el departamento de Canindey\u00fa, el 44% del territorio est\u00e1 ocupado por cultivos de soja transg\u00e9nica. A esto se suma el avance del narcotr\u00e1fico, que genera una creciente ola de violencia, operando en complicidad con sectores del poder pol\u00edtico y con absoluta impunidad. 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Calles, escuelas, estadios y barrios enteros quedaron bajo agua mientras m\u00e1s de 90.000 usuarios reclamaban estar sin energ\u00eda el\u00e9ctrica. Avenidas transformadas en r\u00edos en cuesti\u00f3n de segundos, trabajadores luchando contra el raudal, autom\u00f3viles flotando a la deriva, fueron algunas de las escenas que dejaron en evidencia la extrema vulnerabilidad de nuestro pa\u00eds frente a la crisis clim\u00e1tica. Bajo la misma lluvia que arras\u00f3 con todo, m\u00e1s de 250 familias campesinas de la comunidad San Miguel, distrito de Maracan\u00e1, departamento de Canindey\u00fa, amanecieron sin hogar. Dos d\u00edas antes, hab\u00edan sido violentamente desalojadas. Llevaban m\u00e1s de nueve a\u00f1os asentadas en unas 2.300 hect\u00e1reas de tierra donde construyeron juntos: una escuela, una canchita y una capilla. Cultivaban m\u00e1s de 300 hect\u00e1reas de pi\u00f1a, variedades de ma\u00edz, man\u00ed, poroto, mandioca, y criaban vacas, gallinas y cerdos para el autoconsumo. Todo fue destruido con un operativo policial que involucr\u00f3 a 400 efectivos y una retroexcavadora. Sin mostrar siquiera la orden judicial, arrasaron no solo con viviendas y cultivos, sino tambi\u00e9n con el puente que conectaba los departamentos de San Pedro y Canindey\u00fa. Durante el operativo, un campesino result\u00f3 herido de bala y otros dos al d\u00eda de hoy permanecen desaparecidos. Los pobladores aseguran que las tierras son fiscales y que estaban realizando los tr\u00e1mites correspondientes ante el Indert. Incluso contaban con un dictamen favorable de la Comisi\u00f3n de Reforma Agraria y Bienestar Rural de la C\u00e1mara de Senadores para la ley de expropiaci\u00f3n. Pese a estos tr\u00e1mites institucionales en curso, la fuerza p\u00fablica arremeti\u00f3 contra la comunidad favoreciendo a quien se presenta ahora como propietario de esas tierras, el se\u00f1or Guillermo Luis Gim\u00e9nez Abente, pariente cercano del esposo de la diputada Cristina Villalba (ANR, oficialista), representante del departamento de Canindey\u00fa. Pero, \u00bfcu\u00e1l es la relaci\u00f3n que existe entre el desalojo campesino de esta comunidad y el temporal en la ciudad? Dos caras de una misma crisis El agronegocio, como modelo productivo de car\u00e1cter extractivista, necesita garantizar su escala de producci\u00f3n y maximizar la renta a cualquier costo. Para ello, recurre a la deforestaci\u00f3n, la destrucci\u00f3n de humedales, la contaminaci\u00f3n del suelo \u2014ya de por s\u00ed degradado\u2014, del aire y del agua mediante el uso masivo de agrot\u00f3xicos, alterando gravemente los equilibrios ecosist\u00e9micos. Esta l\u00f3gica productiva es la que nos hace cada vez m\u00e1s vulnerables a fen\u00f3menos clim\u00e1ticos extremos, como el \u00faltimo temporal donde en cuesti\u00f3n de horas cayeron 120 mm de lluvia, m\u00e1s del doble del promedio mensual (52 mm). Pero esto no es todo. Uno de los aspectos m\u00e1s cr\u00edticos de este modelo es que necesita eliminar todo obst\u00e1culo a su expansi\u00f3n, y eso incluye a las comunidades ind\u00edgenas y campesinas que se resisten a esta forma de producci\u00f3n, proponen y practican otras formas de vida, m\u00e1s sostenibles y respetuosas con la naturaleza, ofreciendo alternativas viables al modelo hegem\u00f3nico. Hoy, en el departamento de Canindey\u00fa, el 44% del territorio est\u00e1 ocupado por cultivos de soja transg\u00e9nica. A esto se suma el avance del narcotr\u00e1fico, que genera una creciente ola de violencia, operando en complicidad con sectores del poder pol\u00edtico y con absoluta impunidad. Mientras exaltamos la \u201cgarra guaran\u00ed\u201d y el \u201cdulce idioma\u201d como s\u00edmbolos de nuestra identidad nacional, los pueblos campesinos e ind\u00edgenas \u2014cuyas culturas hicieron posible y preservaron estos emblemas\u2014 son sistem\u00e1ticamente perseguidos y expulsados de sus territorios. Se les niega no solo el derecho a la tierra, sino tambi\u00e9n la posibilidad de sostener sus modos de vida, transmitir sus saberes y preservar su propia existencia. Forzados a migrar, en muchas ocasiones terminan en las periferias urbanas, engrosando los cinturones de pobreza, sobreviviendo en condiciones de vida extremadamente precarias, convertidos en mano de obra descartable o absorbidos por circuitos de microtr\u00e1fico y violencia. Y as\u00ed, hacinados todos en la ciudad, desbordados en nuestras peque\u00f1as desgracias individuales, a veces no logramos ver que nuestro padecimiento es colectivo. Un pa\u00eds que desampara en forma de desalojos o raudales que nos ahogan en la ciudad. Mientras no discutamos a fondo y organicemos un proyecto de pa\u00eds que enfrente estas realidades, el Estado paraguayo seguir\u00e1 actuando como un simple administrador de intereses privados y reproductor de violencia contra las grandes mayor\u00edas. Inund\u00e1ndonos de miseria y despoj\u00e1ndonos de futuro.","og_url":"https:\/\/henoi.org.py\/index.php\/2025\/06\/07\/inundados-y-despojados-del-desalojo-a-una-comunidad-campesina-a-los-destrozos-del-ultimo-temporal\/","og_site_name":"henoi","article_published_time":"2025-06-07T13:04:06+00:00","article_modified_time":"2025-06-07T16:15:30+00:00","og_image":[{"width":1280,"height":960,"url":"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/503721461_4315096618721291_1769949506982311803_n.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"He\u00f1oi","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"He\u00f1oi","Tiempo de lectura":"5 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/henoi.org.py\/index.php\/2025\/06\/07\/inundados-y-despojados-del-desalojo-a-una-comunidad-campesina-a-los-destrozos-del-ultimo-temporal\/","url":"https:\/\/henoi.org.py\/index.php\/2025\/06\/07\/inundados-y-despojados-del-desalojo-a-una-comunidad-campesina-a-los-destrozos-del-ultimo-temporal\/","name":"Inundados y despojados: del desalojo a una comunidad campesina a los destrozos del \u00faltimo temporal - 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