{"id":3878,"date":"2022-11-25T11:22:13","date_gmt":"2022-11-25T14:22:13","guid":{"rendered":"https:\/\/henoi.org.py\/?p=3878"},"modified":"2022-11-25T11:22:15","modified_gmt":"2022-11-25T14:22:15","slug":"semillas-y-alimentos-entre-la-guerra-y-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/henoi.org.py\/index.php\/2022\/11\/25\/semillas-y-alimentos-entre-la-guerra-y-la-paz\/","title":{"rendered":"Semillas y alimentos: entre la guerra y la paz"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image alignfull size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"363\" src=\"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/portada_accion_feria-1024x363.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3879\" srcset=\"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/portada_accion_feria-1024x363.jpg 1024w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/portada_accion_feria-300x106.jpg 300w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/portada_accion_feria-768x272.jpg 768w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/portada_accion_feria-1536x545.jpg 1536w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/portada_accion_feria.jpg 1827w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Estamos viviendo una guerra, que no tiene el fuego t\u00edpico de una guerra, que no parece una guerra. Una guerra con la mejor publicidad que existe, que hasta las v\u00edctimas no se sienten tan v\u00edctimas, especialmente en las ciudades que se prestan meramente como consumidores<\/em>\u201d.<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Esto pareciera hacer referencia al conflicto b\u00e9lico desatado en Europa hace unos meses, pero no. Soledad Barruti, periodista argentina que desde hace varios a\u00f1os viene investigando la relaci\u00f3n que existe entre la industria alimentaria y nuestra manera de comer, escritora de dos libros, \u201cMala leche\u201d y \u201cMal comidos\u201d, utiliza la met\u00e1fora de la guerra para describir el nivel de violencia solapada que ejerce el sistema agroalimentario industrial sobre la poblaci\u00f3n mundial, todos los d\u00edas, sin que una gran parte de ella pueda verlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la dificultad para comprender lo que est\u00e1 sucediendo no es responsabilidad de la gente, no se trata de un despiste o irresponsabilidad individual, sino del efecto provocado inteligentemente para que no se cuestionen h\u00e1bitos colectivos que la mayor\u00eda de las personas los realiza, porque encuentra en ellos una soluci\u00f3n a situaciones problem\u00e1ticas que deben ser resueltas al menos tres o cuatro veces, todos los d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>La alimentaci\u00f3n fue hist\u00f3ricamente un acto social, apenas pudo, el ser humano logr\u00f3 domesticar especies vegetales y animales para ampliar y mejorar su dieta. La preparaci\u00f3n de estos alimentos casi siempre estuvo en manos de mujeres, sean estas amas de casa o mujeres dedicadas al trabajo dom\u00e9stico, donde la tarea de&nbsp; cocinar se destaca por la necesidad de llenar las expectativas de las y los comensales. El disfrute de estos sabores se ha venido realizando de manera colectiva, alrededor de una mesa, tapete o simplemente compartiendo un espacio com\u00fan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la sociedad ha ido cambiando, los tiempos de la cocina ya no son los mismos de aquellos cuando se pod\u00eda amasar, elaborar panes, pastas, quesos, de manera artesanal, casera. La industria alimentaria visualiz\u00f3 el gran negocio que supon\u00eda \u201cahorrar\u201d tiempo a las amas de casa, ofreciendo productos listos para ser consumidos directamente, desplazando las pr\u00e1cticas desarrolladas por la sabidur\u00eda ancestral, que hab\u00eda encontrado maneras de prolongar la utilidad de los alimentos, a trav\u00e9s de los fermentos, el deshidratado, las salsas, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>La aceleraci\u00f3n del tiempo tambi\u00e9n fue cambiando, pareciera que cada vez el mundo gira m\u00e1s r\u00e1pido, los relojes son implacables, la hora vuela. Adem\u00e1s, la posibilidad de contratar a una persona que trabaje en la casa, y se encargue de la cocina es cada vez m\u00e1s reducida. Ante este escenario, la comida ultraprocesada, aquella que est\u00e1 lista para consumir o que requiere apenas un golpe de calor para hacerlo, ha venido a \u201csolucionar\u201d el dilema de la alimentaci\u00f3n en la mayor\u00eda de los hogares.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfsabemos realmente lo que estamos consumiendo?&nbsp; \u201c<em>Vas a un supermercado y compras productos que son imposibles de replicar en casa porque no conocemos ni la mitad de los ingredientes y es eso lo que consumimos y les damos a los ni\u00f1xs<\/em>\u201d<a id=\"_ftnref2\" href=\"#_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Esta afirmaci\u00f3n se\u00f1alada por Soledad, invita a la interpelaci\u00f3n, a leer las etiquetas de los alimentos industriales, a conocer aquellos ingredientes que se presentan con lenguaje t\u00e9cnico, para disfrazar elementos ya conocidos por su efecto nocivo en la salud.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignfull size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/16-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3800\" srcset=\"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/16-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/16-300x200.jpg 300w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/16-768x512.jpg 768w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/16-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/16-2048x1365.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Relaci\u00f3n entre la alimentaci\u00f3n y el modelo productivo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El agronegocio ocupa hoy el 94% de las tierras cultivadas del pa\u00eds. Lo que significa que la producci\u00f3n de alimentos, a peque\u00f1a escala, se limita a apenas el 6% del territorio. Como resultado de sus investigaciones, la periodista sostiene que la alimentaci\u00f3n actual est\u00e1 intr\u00ednsecamente ligada a un modelo que no s\u00f3lo genera destrucci\u00f3n, sino que adem\u00e1s produce cada vez m\u00e1s v\u00edctimas directas:&nbsp; \u201c<em>Las otras v\u00edctimas son los cuerpos de los territorios. Bosques arrasados por topadoras o fuegos. Armas qu\u00edmicas: venenos en nuestros alimentos que crecen con armas de guerra. Plantas adictas al veneno. La l\u00f3gica de la guerra y la l\u00f3gica de la destrucci\u00f3n est\u00e1n puestas en cada uno de los elementos de nuestra alimentaci\u00f3n<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Lamentablemente los bosques de nuestro pa\u00eds, los de la regi\u00f3n y los de la mayor\u00eda de los pa\u00edses del mundo han sido destruidos para dar paso a emprendimientos agr\u00edcolas de gran escala, que demandan el uso de semillas transg\u00e9nicas, agrot\u00f3xicos, y fertilizantes qu\u00edmicos. Todas estas sustancias son vertidas en el suelo y absorbidas por las napas fre\u00e1ticas, cuando no van directamente a los cursos de agua, que en muchos casos se encuentran a escasos metros de las plantaciones y con el declive necesario para que fluyan estos l\u00edquidos directamente hacia ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien es el agronegocio el que utiliza el mayor porcentaje de estos qu\u00edmicos, la producci\u00f3n a peque\u00f1a escala se ve afectada, ya sea por la contaminaci\u00f3n de los territorios, como por la provisi\u00f3n de estas semillas y qu\u00edmicos por parte del propio ministerio de agricultura. Al utilizar estos qu\u00edmicos, los microorganismos del suelo mueren, dejando a los cultivos mucho m\u00e1s vulnerables al ataque de plagas, lo cual exige reforzar la aplicaci\u00f3n de insecticidas y\/o fungicidas. Y cargar toneladas de fertilizantes para la pr\u00f3xima zafra. En el a\u00f1o 2021 el Paraguay import\u00f3 1.510.618 toneladas de fertilizantes, por un valor de 1.756 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta l\u00f3gica perversa, donde prima la ganancia sin importar las consecuencias, los animales, que despu\u00e9s forman parte de la dieta de la gente, son manejados como si fuesen piezas de un engranaje, que deben \u201ccalzar\u201d a como d\u00e9 lugar: \u201c(&#8230;)<em> Se producen dentro de esta l\u00f3gica de mercado donde todo ocupa el menor espacio posible, lo m\u00e1s r\u00e1pido posible, de la manera m\u00e1s eficiente posible. Se desarrollan establecimientos para lograr esa \u201ceficiencia\u201d y no se ve la tortura sistem\u00e1tica que se ejercen sobre esos cuerpos (animales), v\u00edctimas de un modelo de ataque, forzar a esos cuerpos para que entren dentro de esa l\u00f3gica de mercado y como se logra eso? Con violencia<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>La industria de la carne, adem\u00e1s de ser responsable de un enorme porcentaje del territorio deforestado, es en este momento propulsora de uno de los problemas sanitarios m\u00e1s graves de la humanidad, que es la resistencia a los antibi\u00f3ticos, aplicados indiscriminadamente en vacas, aves, cerdos de producci\u00f3n industrial.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de todos estos males, este modelo sigue gozando de gran legitimidad y el apoyo incondicional de las instituciones gubernamentales, que deber\u00edan regularlo. La idea predominante, impuesta a trav\u00e9s de sus representantes en el congreso nacional y los medios de comunicaci\u00f3n masiva, habla de las infinitas \u201cbondades\u201d de un modelo que ubica al Paraguay como el cuarto mayor exportador de soja y entre los primeros diez pa\u00edses exportadores de carne<a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no s\u00f3lo son los bosques, los ecosistemas, los cultivos vegetales, las semillas nativas y la producci\u00f3n animal, quienes reciben el impacto de esta violencia; \u201cY<em> por \u00faltimo: las personas. Dictadura permanente donde las personas van no teniendo lugar. Territorios vac\u00edos del agronegocio<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>. En muchos pa\u00edses esto se torna cada vez m\u00e1s normal, territorios inmensos destinados exclusivamente al agronegocio, desiertos verdes con tractores, sembradoras, fumigadoras, cosechadoras, donde ya no hay escuelas, no hay casas, no hay bosques, tampoco arroyos ni p\u00e1jaros, ya no hay animales libres, los que hay est\u00e1n hacinados en feedlot. Esta destrucci\u00f3n de los territorios, que no s\u00f3lo hac\u00edan posible la reproducci\u00f3n de la cultura del buen vivir de miles de comunidades ind\u00edgenas y campesinas, tambi\u00e9n eran h\u00e1bitats de miles de especies vegetales y animales que hoy ya no existen. El modelo se dedic\u00f3 a romper los tejidos sociales, el v\u00ednculo de las personas con la naturaleza, con el \u00fanico objetivo de producir muchos millones de d\u00f3lares, Pero, lamentablemente los billetes no se comen, ni se tragan las monedas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y \u00bfc\u00f3mo sucede todo esto sin que la conciencia colectiva no ejerza una masiva resistencia? Al parecer hay ideas que nos van introduciendo lentamente, como si fueran p\u00edldoras: \u201cLa idea de que la naturaleza es algo que existe para nosotros, para que la usemos, nos ense\u00f1an que vivimos en un \u201cmundo cosa\u201d. Destruimos todo para esta cultura de consumo zombie. La que nos dice que talemos un bosque porque estamos haciendo algo m\u00e1s interesante que el bosque en s\u00ed. (&#8230;) Al ritmo de la coca cola sube el consumo de antidepresivos. La crisis no es s\u00f3lo ecol\u00f3gica, es clim\u00e1tica y de sentido, estamos exponiendo nuestros cuerpos a ser parte de ese reservorio de infelicidad que estamos condenando a todo lo otro. No se puede destruir todo y hacer como si nada\u201d<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCivilizaci\u00f3n abocada a lograr que todos los otros seres vivos la pasen p\u00e9simo. Civilizaci\u00f3n generalmente blanca occidental colonial que se est\u00e1 llevando puesto todo y que cuando hay que echar la culpa a algo, la culpa es de la humanidad y ah\u00ed van a parar un mont\u00f3n de pueblos y formas de vivir que no solamente no hicieron ning\u00fan da\u00f1o ni lo hacen sino que son los garantes de que los territorios se mantengan en pie. No es una humanidad destructiva, hay una civilizaci\u00f3n destructiva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando entendemos eso es cuando nos damos cuenta de que la salida est\u00e1 en esas otras formas de vivir, de vivir en relaci\u00f3n con la tierra\u201d<a id=\"_ftnref8\" href=\"#_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignfull size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/07-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3814\" srcset=\"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/07-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/07-300x200.jpg 300w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/07-768x512.jpg 768w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/07-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/07-2048x1365.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Pero, \u00bfexiste una salida posible?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Quienes todos los d\u00edas bajan los pies de la cama con la esperanza de que esta barbarie puede acabar, viven construyendo ese camino. \u201cLo que mueve la lucha por los territorios es el amor y que involucra mucho m\u00e1s que humanos, la multiplicidad de di\u00e1logos que se abren en torno a las relaciones de amor que tenemos. (&#8230;) Campesinos, ind\u00edgenas mostrando que hay otras formas de vivir (&#8230;) La resistencia contra el colapso no es m\u00e1s ni menos que volvernos esa diversidad humana que vive en paz con los territorios. Cambiar los cuentos desde las ciudades. (&#8230;) La resistencia es desde todas partes, romper esas fronteras, esa invisibilizaci\u00f3n entre ciudad y campo y lo que ocurre en territorios. (&#8230;)Recuperar la narrativa del amor\u201d<a href=\"#_ftn9\" id=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>La puerta de entrada a la construcci\u00f3n de alternativas es el acceso a informaci\u00f3n, es la osad\u00eda de hacer correr la voz, es la licencia de hablarlo en espacios dominados por los promotores de este modelo de sociedad, es entender la necesidad de hacerlo, pero no s\u00f3lo de manera individual, sino adem\u00e1s e ineludiblemente, de manera colectiva y organizada.<\/p>\n\n\n\n<p>Y por m\u00e1s de que exista un gigantesco aparato que opera para invisibilizar las alternativas que existen, se sigue caminando y, en el caso de He\u00f1\u00f3i, todos los a\u00f1os, desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada, se realiza la Feria Nacional de Semillas Nativas y Criollas He\u00f1\u00f3i Jey, encuentro semillero que busca&nbsp; mostrar a la ciudadan\u00eda la extraordinaria riqueza de nuestro patrimonio agroalimentario, pero tambi\u00e9n analizar la situaci\u00f3n semillera nacional, debatiendo sobre temas que&nbsp; preocupan, como el avance del control de los territorios por parte de los agronegocios y sus semillas transg\u00e9nicas, la p\u00e9rdida de germoplasma nativo y adaptado, en paralelo a la p\u00e9rdida de saberes asociados a la reproducci\u00f3n de semillas nativas, el riesgo de p\u00e9rdida de variedades, en especial del ma\u00edz, base de la cultura alimentaria del pa\u00eds, entre otros. Creemos necesario facilitar espacios de intercambio de conocimiento y de material germinativo entre productores\/as campesinos\/as y comunidades ind\u00edgenas, para avanzar en el fortalecimiento de la Red de Semillas que permita la r\u00e9plica y conservaci\u00f3n de semillas nativas y criollas en el tiempo, de manera a fortalecer tambi\u00e9n la organizaci\u00f3n colectiva para la lucha por la recuperaci\u00f3n de la soberan\u00eda alimentaria nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Este a\u00f1o, el encuentro tuvo lugar el 8 de julio en la plaza de la Democracia, uno de los principales espacios p\u00fablicos de la capital del pa\u00eds y punto de encuentro de diferentes reivindicaciones sociales. Inici\u00f3 en horas de la ma\u00f1ana y durante todo el d\u00eda el centro asunceno presenci\u00f3 una fiesta semillera llena de colores, diversidad y debate. Se cont\u00f3 con la presencia de aproximadamente 200 compa\u00f1eras y compa\u00f1eros de diferentes organizaciones campesinas y comunidades ind\u00edgenas, provenientes de distintos departamentos, entre ellas la Federaci\u00f3n Nacional Campesina, Conamuri, Cultiva PY, O\u00f1oiru, APAPY, Ceidra, Apro, APDI y Pastorales sociales de los distritos\/ciudades de San Pedro del Paran\u00e1, Coronel Oviedo, Caaguaz\u00fa, San Joaqu\u00edn, Escobar, Tebycuarimi, Pirapey, Alto Ver\u00e1 y Guair\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Las mesas tem\u00e1ticas contaron con expositores internacionales de Brasil, Dinamarca, Argentina, as\u00ed como expositores locales que hablaron del contexto paraguayo y regional. Si bien las realidades compartidas han tenido sus particularidades, fue muy marcada la coincidencia en padecer gobiernos cooptados por sectores de poder, que hacen posible la sobreexplotaci\u00f3n de los bienes naturales, en detrimento de la producci\u00f3n de alimentos y semillas nativas. Compa\u00f1eras, compa\u00f1eros campesinos e ind\u00edgenas han compartido y debatido sobre esto y han redoblado su compromiso. Como cierre del evento, se realiz\u00f3 la conferencia \u201cAlimentaci\u00f3n, activaci\u00f3n y resistencia para estos tiempos de colapso\u201d con la participaci\u00f3n de Soledad Barruti, periodista y directora de la red latinoamericana de periodistas, dedicada a tem\u00e1ticas vinculadas a los sistemas alimentarios y los territorios, llamada \u201cBocado\u201d, cuyas ideas las hemos expuesto en los p\u00e1rrafos anteriores.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta guerra est\u00e1n en juego los ecosistemas, especies vegetales y animales que a\u00fan nos quedan, est\u00e1 en juego el futuro de la humanidad. Si el ej\u00e9rcito de los que defendemos la vida creciera e incorporase a las v\u00edctimas de este modelo de muerte, la ganar\u00edamos todas y todos. De nosotros depende.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Conferencia de la Periodista Soledad Barruti \u201cAlimentaci\u00f3n, activaci\u00f3n y resistencia para estos tiempos de colapso\u201d en la Feria Nacional de Semillas Nativas y Criollas He\u00f1\u00f3i 2022.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Idem 1.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Idem 1.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Idem 1<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> AgroLatam, octubre de 2021. Disponible en:<a href=\"http:\/\/www.ultimahora.com\/paraguay-es-el-sexto-exportador-carne-hace-dos-anos-n1061740.html\"> <\/a><a href=\"https:\/\/www.agrolatam.com\/nota\/paraguay-cerrara-este-ano-como-noveno-exportador-mundial-de-carne-segun-el-usda\/\">https:\/\/www.agrolatam.com\/nota\/paraguay-cerrara-este-ano-como-noveno-exportador-mundial-de-carne-segun-el-usda\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> Idem 1.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> Idem 1.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\" id=\"_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> Idem 1.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref9\" id=\"_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> Idem 1.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Fotos: He\u00f1\u00f3i<\/p>\n\n\n\n<p>Material libre para su difusi\u00f3n citando la fuente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEstamos viviendo una guerra, que no tiene el fuego t\u00edpico de una guerra, que no parece una guerra. Una guerra con la mejor publicidad que existe, que hasta las v\u00edctimas no se sienten tan v\u00edctimas, especialmente en las ciudades que se prestan meramente como consumidores\u201d.[1] Esto pareciera hacer referencia al conflicto b\u00e9lico desatado en Europa hace unos meses, pero no. Soledad Barruti, periodista argentina que desde hace varios a\u00f1os viene investigando la relaci\u00f3n que existe entre la industria alimentaria y nuestra manera de comer, escritora de dos libros, \u201cMala leche\u201d y \u201cMal comidos\u201d, utiliza la met\u00e1fora de la guerra para describir el nivel de violencia solapada que ejerce el sistema agroalimentario industrial sobre la poblaci\u00f3n mundial, todos los d\u00edas, sin que una gran parte de ella pueda verlo. Pero la dificultad para comprender lo que est\u00e1 sucediendo no es responsabilidad de la gente, no se trata de un despiste o irresponsabilidad individual, sino del efecto provocado inteligentemente para que no se cuestionen h\u00e1bitos colectivos que la mayor\u00eda de las personas los realiza, porque encuentra en ellos una soluci\u00f3n a situaciones problem\u00e1ticas que deben ser resueltas al menos tres o cuatro veces, todos los d\u00edas. La alimentaci\u00f3n fue hist\u00f3ricamente un acto social, apenas pudo, el ser humano logr\u00f3 domesticar especies vegetales y animales para ampliar y mejorar su dieta. La preparaci\u00f3n de estos alimentos casi siempre estuvo en manos de mujeres, sean estas amas de casa o mujeres dedicadas al trabajo dom\u00e9stico, donde la tarea de&nbsp; cocinar se destaca por la necesidad de llenar las expectativas de las y los comensales. El disfrute de estos sabores se ha venido realizando de manera colectiva, alrededor de una mesa, tapete o simplemente compartiendo un espacio com\u00fan.&nbsp; Pero la sociedad ha ido cambiando, los tiempos de la cocina ya no son los mismos de aquellos cuando se pod\u00eda amasar, elaborar panes, pastas, quesos, de manera artesanal, casera. La industria alimentaria visualiz\u00f3 el gran negocio que supon\u00eda \u201cahorrar\u201d tiempo a las amas de casa, ofreciendo productos listos para ser consumidos directamente, desplazando las pr\u00e1cticas desarrolladas por la sabidur\u00eda ancestral, que hab\u00eda encontrado maneras de prolongar la utilidad de los alimentos, a trav\u00e9s de los fermentos, el deshidratado, las salsas, etc. La aceleraci\u00f3n del tiempo tambi\u00e9n fue cambiando, pareciera que cada vez el mundo gira m\u00e1s r\u00e1pido, los relojes son implacables, la hora vuela. Adem\u00e1s, la posibilidad de contratar a una persona que trabaje en la casa, y se encargue de la cocina es cada vez m\u00e1s reducida. Ante este escenario, la comida ultraprocesada, aquella que est\u00e1 lista para consumir o que requiere apenas un golpe de calor para hacerlo, ha venido a \u201csolucionar\u201d el dilema de la alimentaci\u00f3n en la mayor\u00eda de los hogares.&nbsp; Pero, \u00bfsabemos realmente lo que estamos consumiendo?&nbsp; \u201cVas a un supermercado y compras productos que son imposibles de replicar en casa porque no conocemos ni la mitad de los ingredientes y es eso lo que consumimos y les damos a los ni\u00f1xs\u201d[2] Esta afirmaci\u00f3n se\u00f1alada por Soledad, invita a la interpelaci\u00f3n, a leer las etiquetas de los alimentos industriales, a conocer aquellos ingredientes que se presentan con lenguaje t\u00e9cnico, para disfrazar elementos ya conocidos por su efecto nocivo en la salud. Relaci\u00f3n entre la alimentaci\u00f3n y el modelo productivo El agronegocio ocupa hoy el 94% de las tierras cultivadas del pa\u00eds. Lo que significa que la producci\u00f3n de alimentos, a peque\u00f1a escala, se limita a apenas el 6% del territorio. Como resultado de sus investigaciones, la periodista sostiene que la alimentaci\u00f3n actual est\u00e1 intr\u00ednsecamente ligada a un modelo que no s\u00f3lo genera destrucci\u00f3n, sino que adem\u00e1s produce cada vez m\u00e1s v\u00edctimas directas:&nbsp; \u201cLas otras v\u00edctimas son los cuerpos de los territorios. Bosques arrasados por topadoras o fuegos. Armas qu\u00edmicas: venenos en nuestros alimentos que crecen con armas de guerra. Plantas adictas al veneno. La l\u00f3gica de la guerra y la l\u00f3gica de la destrucci\u00f3n est\u00e1n puestas en cada uno de los elementos de nuestra alimentaci\u00f3n\u201d[3]. Lamentablemente los bosques de nuestro pa\u00eds, los de la regi\u00f3n y los de la mayor\u00eda de los pa\u00edses del mundo han sido destruidos para dar paso a emprendimientos agr\u00edcolas de gran escala, que demandan el uso de semillas transg\u00e9nicas, agrot\u00f3xicos, y fertilizantes qu\u00edmicos. Todas estas sustancias son vertidas en el suelo y absorbidas por las napas fre\u00e1ticas, cuando no van directamente a los cursos de agua, que en muchos casos se encuentran a escasos metros de las plantaciones y con el declive necesario para que fluyan estos l\u00edquidos directamente hacia ellos. Si bien es el agronegocio el que utiliza el mayor porcentaje de estos qu\u00edmicos, la producci\u00f3n a peque\u00f1a escala se ve afectada, ya sea por la contaminaci\u00f3n de los territorios, como por la provisi\u00f3n de estas semillas y qu\u00edmicos por parte del propio ministerio de agricultura. Al utilizar estos qu\u00edmicos, los microorganismos del suelo mueren, dejando a los cultivos mucho m\u00e1s vulnerables al ataque de plagas, lo cual exige reforzar la aplicaci\u00f3n de insecticidas y\/o fungicidas. Y cargar toneladas de fertilizantes para la pr\u00f3xima zafra. En el a\u00f1o 2021 el Paraguay import\u00f3 1.510.618 toneladas de fertilizantes, por un valor de 1.756 millones de d\u00f3lares. En esta l\u00f3gica perversa, donde prima la ganancia sin importar las consecuencias, los animales, que despu\u00e9s forman parte de la dieta de la gente, son manejados como si fuesen piezas de un engranaje, que deben \u201ccalzar\u201d a como d\u00e9 lugar: \u201c(&#8230;) Se producen dentro de esta l\u00f3gica de mercado donde todo ocupa el menor espacio posible, lo m\u00e1s r\u00e1pido posible, de la manera m\u00e1s eficiente posible. 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Pero la dificultad para comprender lo que est\u00e1 sucediendo no es responsabilidad de la gente, no se trata de un despiste o irresponsabilidad individual, sino del efecto provocado inteligentemente para que no se cuestionen h\u00e1bitos colectivos que la mayor\u00eda de las personas los realiza, porque encuentra en ellos una soluci\u00f3n a situaciones problem\u00e1ticas que deben ser resueltas al menos tres o cuatro veces, todos los d\u00edas. La alimentaci\u00f3n fue hist\u00f3ricamente un acto social, apenas pudo, el ser humano logr\u00f3 domesticar especies vegetales y animales para ampliar y mejorar su dieta. La preparaci\u00f3n de estos alimentos casi siempre estuvo en manos de mujeres, sean estas amas de casa o mujeres dedicadas al trabajo dom\u00e9stico, donde la tarea de&nbsp; cocinar se destaca por la necesidad de llenar las expectativas de las y los comensales. 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Adem\u00e1s, la posibilidad de contratar a una persona que trabaje en la casa, y se encargue de la cocina es cada vez m\u00e1s reducida. Ante este escenario, la comida ultraprocesada, aquella que est\u00e1 lista para consumir o que requiere apenas un golpe de calor para hacerlo, ha venido a \u201csolucionar\u201d el dilema de la alimentaci\u00f3n en la mayor\u00eda de los hogares.&nbsp; Pero, \u00bfsabemos realmente lo que estamos consumiendo?&nbsp; \u201cVas a un supermercado y compras productos que son imposibles de replicar en casa porque no conocemos ni la mitad de los ingredientes y es eso lo que consumimos y les damos a los ni\u00f1xs\u201d[2] Esta afirmaci\u00f3n se\u00f1alada por Soledad, invita a la interpelaci\u00f3n, a leer las etiquetas de los alimentos industriales, a conocer aquellos ingredientes que se presentan con lenguaje t\u00e9cnico, para disfrazar elementos ya conocidos por su efecto nocivo en la salud. Relaci\u00f3n entre la alimentaci\u00f3n y el modelo productivo El agronegocio ocupa hoy el 94% de las tierras cultivadas del pa\u00eds. Lo que significa que la producci\u00f3n de alimentos, a peque\u00f1a escala, se limita a apenas el 6% del territorio. Como resultado de sus investigaciones, la periodista sostiene que la alimentaci\u00f3n actual est\u00e1 intr\u00ednsecamente ligada a un modelo que no s\u00f3lo genera destrucci\u00f3n, sino que adem\u00e1s produce cada vez m\u00e1s v\u00edctimas directas:&nbsp; \u201cLas otras v\u00edctimas son los cuerpos de los territorios. Bosques arrasados por topadoras o fuegos. Armas qu\u00edmicas: venenos en nuestros alimentos que crecen con armas de guerra. Plantas adictas al veneno. La l\u00f3gica de la guerra y la l\u00f3gica de la destrucci\u00f3n est\u00e1n puestas en cada uno de los elementos de nuestra alimentaci\u00f3n\u201d[3]. 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Al utilizar estos qu\u00edmicos, los microorganismos del suelo mueren, dejando a los cultivos mucho m\u00e1s vulnerables al ataque de plagas, lo cual exige reforzar la aplicaci\u00f3n de insecticidas y\/o fungicidas. Y cargar toneladas de fertilizantes para la pr\u00f3xima zafra. En el a\u00f1o 2021 el Paraguay import\u00f3 1.510.618 toneladas de fertilizantes, por un valor de 1.756 millones de d\u00f3lares. En esta l\u00f3gica perversa, donde prima la ganancia sin importar las consecuencias, los animales, que despu\u00e9s forman parte de la dieta de la gente, son manejados como si fuesen piezas de un engranaje, que deben \u201ccalzar\u201d a como d\u00e9 lugar: \u201c(&#8230;) Se producen dentro de esta l\u00f3gica de mercado donde todo ocupa el menor espacio posible, lo m\u00e1s r\u00e1pido posible, de la manera m\u00e1s eficiente posible. 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Relaci\u00f3n entre la alimentaci\u00f3n y el modelo productivo El agronegocio ocupa hoy el 94% de las tierras cultivadas del pa\u00eds. Lo que significa que la producci\u00f3n de alimentos, a peque\u00f1a escala, se limita a apenas el 6% del territorio. Como resultado de sus investigaciones, la periodista sostiene que la alimentaci\u00f3n actual est\u00e1 intr\u00ednsecamente ligada a un modelo que no s\u00f3lo genera destrucci\u00f3n, sino que adem\u00e1s produce cada vez m\u00e1s v\u00edctimas directas:&nbsp; \u201cLas otras v\u00edctimas son los cuerpos de los territorios. Bosques arrasados por topadoras o fuegos. Armas qu\u00edmicas: venenos en nuestros alimentos que crecen con armas de guerra. Plantas adictas al veneno. La l\u00f3gica de la guerra y la l\u00f3gica de la destrucci\u00f3n est\u00e1n puestas en cada uno de los elementos de nuestra alimentaci\u00f3n\u201d[3]. 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Al utilizar estos qu\u00edmicos, los microorganismos del suelo mueren, dejando a los cultivos mucho m\u00e1s vulnerables al ataque de plagas, lo cual exige reforzar la aplicaci\u00f3n de insecticidas y\/o fungicidas. Y cargar toneladas de fertilizantes para la pr\u00f3xima zafra. En el a\u00f1o 2021 el Paraguay import\u00f3 1.510.618 toneladas de fertilizantes, por un valor de 1.756 millones de d\u00f3lares. En esta l\u00f3gica perversa, donde prima la ganancia sin importar las consecuencias, los animales, que despu\u00e9s forman parte de la dieta de la gente, son manejados como si fuesen piezas de un engranaje, que deben \u201ccalzar\u201d a como d\u00e9 lugar: \u201c(&#8230;) Se producen dentro de esta l\u00f3gica de mercado donde todo ocupa el menor espacio posible, lo m\u00e1s r\u00e1pido posible, de la manera m\u00e1s eficiente posible. Se desarrollan establecimientos para lograr esa \u201ceficiencia\u201d y no se ve la tortura sistem\u00e1tica que se ejercen sobre esos cuerpos (animales), v\u00edctimas de un modelo de ataque, forzar a esos cuerpos para que entren dentro de esa l\u00f3gica de mercado y como se logra eso? Con violencia\u201d[4]. La industria de la carne, adem\u00e1s de ser responsable de un enorme porcentaje del territorio deforestado, es en este momento propulsora de uno de los problemas sanitarios m\u00e1s graves de la humanidad, que es la resistencia a","og_url":"https:\/\/henoi.org.py\/index.php\/2022\/11\/25\/semillas-y-alimentos-entre-la-guerra-y-la-paz\/","og_site_name":"henoi","article_published_time":"2022-11-25T14:22:13+00:00","article_modified_time":"2022-11-25T14:22:15+00:00","og_image":[{"width":1827,"height":648,"url":"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/portada_accion_feria.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"admin","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"admin","Tiempo de lectura":"11 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/henoi.org.py\/index.php\/2022\/11\/25\/semillas-y-alimentos-entre-la-guerra-y-la-paz\/","url":"https:\/\/henoi.org.py\/index.php\/2022\/11\/25\/semillas-y-alimentos-entre-la-guerra-y-la-paz\/","name":"Semillas y alimentos: entre la guerra y la paz - 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