{"id":3744,"date":"2022-08-31T17:17:22","date_gmt":"2022-08-31T20:17:22","guid":{"rendered":"https:\/\/henoi.org.py\/?p=3744"},"modified":"2022-08-31T19:45:47","modified_gmt":"2022-08-31T22:45:47","slug":"algo-huele-a-podrido-en-dinamarca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/henoi.org.py\/index.php\/2022\/08\/31\/algo-huele-a-podrido-en-dinamarca\/","title":{"rendered":"\u201cAlgo huele a podrido en Dinamarca\u201d"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image alignfull size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"363\" src=\"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/portada_danesas_02-1024x363.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3752\" srcset=\"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/portada_danesas_02-1024x363.jpg 1024w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/portada_danesas_02-300x106.jpg 300w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/portada_danesas_02-768x272.jpg 768w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/portada_danesas_02-1536x545.jpg 1536w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/portada_danesas_02.jpg 1827w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La famosa frase de <em>Hamlet, <\/em>la obra inmortal de Shakespeare, refiri\u00e9ndose a la corrupci\u00f3n pol\u00edtica, obviamente se aplica no solamente al pa\u00eds n\u00f3rdico. Pero mientras en el Sur Global mucha gente ve a los pa\u00edses escandinavos como un modelo de progreso a seguir e imitar, esos pa\u00edses son una pieza clave en el engranaje del extractivismo capitalista que est\u00e1 destruyendo nuestros pa\u00edses. \u00a0\u00a0\u00a0<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Durante el mes de julio, He\u00f1\u00f3i recibi\u00f3 la visita de dos representantes de organizaciones danesas, Ingvild Haukeland de NOAH \u2013 Amigos de la Tierra Dinamarca, y Mathilde Goldschmidt Andersen, de Global Aktion. Estas j\u00f3venes activistas reflejaron sus experiencias en Paraguay y Brasil en dos art\u00edculos que aparecieron en idioma dan\u00e9s, de los cuales ofrecemos una traducci\u00f3n de los principales conceptos:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las importaciones danesas de soja amenazan los derechos humanos y el clima<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Mensaje a los pol\u00edticos daneses que se enfrentan a las negociaciones sobre el futuro de la agricultura danesa este oto\u00f1o: dejen de importar soja paraguaya para la alimentaci\u00f3n de los cerdos y abandonen el acuerdo comercial de Mercosur<\/em><\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Durante el verano, visitamos a un grupo de activistas pol\u00edticos de Paraguay que trabajan con organizaciones campesinas e ind\u00edgenas del pa\u00eds en su lucha por los derechos pol\u00edticos y la justicia clim\u00e1tica. Nuestro viaje fue pagado por la ayuda al desarrollo danesa, para que pudi\u00e9ramos informar y apoyar la lucha de la sociedad civil paraguaya contra el enorme y poderoso agronegocio que utiliza la violencia, las amenazas y los asesinatos para expulsar a los campesinos e ind\u00edgenas de sus tierras.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de la misma agroindustria que est\u00e1 talando la selva tropical y destruyendo vastas zonas para exportar soja para la producci\u00f3n porcina danesa.<\/p>\n\n\n\n<p>Los activistas pol\u00edticos paraguayos est\u00e1n luchando por sus derechos. Cuando Dinamarca les apoya -y nos apoya a nosotros- a trav\u00e9s de la ayuda para el desarrollo, aparentemente debe ser porque como pa\u00eds pensamos que los derechos de los pueblos ind\u00edgenas y de los campesinos son importantes y vale la pena luchar por ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras que aparentemente nos enorgullecemos de destinar fondos para apoyar a las sociedades civiles sanas, la acci\u00f3n clim\u00e1tica y la reducci\u00f3n de la pobreza en Paraguay, por otro lado estamos socavando eso a trav\u00e9s de nuestras pol\u00edticas agr\u00edcolas y comerciales. Es un buen lavado de cara verde a la antigua usanza. Y es una traici\u00f3n a las personas cuya lucha por la justicia y la vida digna decimos apoyar como pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque mientras nosotros -con el dinero de los impuestos daneses- informamos sobre la lucha de los campesinos por sus derechos, el acceso a la tierra y contra los gigantes agr\u00edcolas corruptos que los expulsan de sus tierras, la agricultura danesa -con Agricultura y Alimentaci\u00f3n a la cabeza- es c\u00f3mplice de la misma destrucci\u00f3n y abuso contra los que luchan los campesinos de Paraguay. Con sus vidas en juego.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque cuando en Dinamarca insistimos en alimentar a nuestros millones de cerdos con soja procedente de Sudam\u00e9rica, somos en parte responsables del creciente poder de la agroindustria en pa\u00edses como Paraguay y Brasil. Y compartimos la responsabilidad de las amenazas a la vida y la desaparici\u00f3n de los medios de subsistencia contra los que luchan cada d\u00eda los campesinos y pueblos ind\u00edgenas.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta totalmente descabellado y esquizofr\u00e9nico que el gobierno dan\u00e9s est\u00e9 presionando para que un nuevo acuerdo de libre comercio entre la UE y el Mercosur se haga realidad lo antes posible. El acuerdo aumentar\u00e1 las exportaciones de carne y soja de los pa\u00edses sudamericanos -incluido Paraguay- a la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n\n\n\n<p>Las exportaciones de carne y de soja para la alimentaci\u00f3n de los cerdos son dos de las industrias responsables de la mayor parte de la deforestaci\u00f3n. Son los principales impulsores de los abusos sistem\u00e1ticos y la violencia que se est\u00e1n intensificando contra las personas m\u00e1s vulnerables de Paraguay en estos momentos: los campesinos y la poblaci\u00f3n ind\u00edgena. Poblaciones que han sido desplazadas a lo largo de la historia del pa\u00eds, primero por la presi\u00f3n colonial y luego por la dictadura militar de 35 a\u00f1os de Alfredo Stroessner.<\/p>\n\n\n\n<p>El acuerdo del Mercosur, por su propia naturaleza, intensificar\u00e1 la lucha por la tierra y los recursos que ya est\u00e1 en marcha en Paraguay. Esto significa un aumento de la pobreza y m\u00e1s asesinatos de activistas pol\u00edticos. Es un acuerdo comercial que, por defecto, conduce a la deforestaci\u00f3n y alimenta las crisis de la biodiversidad y del clima.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras en Dinamarca no nos planteemos siquiera detener nuestras enormes importaciones de soja de la agroindustria de Paraguay, reducir dr\u00e1sticamente nuestra producci\u00f3n animal o votar no al acuerdo de Mercosur, nuestros brindis por los derechos humanos y el desarrollo sostenible sonar\u00e1n muy, muy huecos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las pol\u00edticas agr\u00edcola, comercial y de desarrollo deben estar dise\u00f1adas para contribuir a un mundo mejor, un mundo libre de opresi\u00f3n y donde los ecosistemas est\u00e9n en equilibrio. Ahora mismo, nuestras pol\u00edticas est\u00e1n agravando directamente las crisis a las que nos enfrentamos.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que nuestro mensaje claro a los pol\u00edticos daneses que se enfrentan a las negociaciones sobre el futuro de la agricultura danesa este oto\u00f1o es: dejen de importar soja para la alimentaci\u00f3n de los cerdos de Paraguay y desechen el acuerdo de Mercosur.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los trabajadores daneses deben liderar una revoluci\u00f3n radical y verde de la agricultura danesa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>La solidaridad internacional con la lucha de los trabajadores deber\u00eda implicar dejar de importar soja para cerdos y adoptar una dieta m\u00e1s vegetariana. En Paraguay, la producci\u00f3n porcina europea est\u00e1 en el centro de la lucha de clases y de la lucha por los derechos pol\u00edticos. La pol\u00edtica agr\u00edcola danesa y las enormes importaciones de soja para la alimentaci\u00f3n de cerdos procedentes de Sudam\u00e9rica hacen que en los \u00faltimos a\u00f1os se haya intensificado la opresi\u00f3n y criminalizaci\u00f3n de los campesinos. La producci\u00f3n de carne danesa est\u00e1 quitando tierras y, por tanto, medios de vida a la clase trabajadora.<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 muy bien descrito c\u00f3mo la producci\u00f3n agroindustrial de soja conduce a la deforestaci\u00f3n y qu\u00e9 consecuencias irreversibles tiene para el clima y el medio ambiente. Son consecuencias que aumentan la desigualdad ya existente y que golpean m\u00e1s a los m\u00e1s pobres. &nbsp;Esto es evidente para nosotros, que estamos en Paraguay en el momento de escribir este art\u00edculo para conocer mejor los inconvenientes de la producci\u00f3n porcina danesa y las consecuencias que tiene aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La agroindustria desplaza a agricultores y trabajadores<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cristo Rey es el nombre de una peque\u00f1a comunidad de unas 70 familias campesinas, que se ganan la vida cultivando la tierra donde viven. En dos ocasiones en las \u00faltimas tres semanas la comunidad ha sido atacada por la polic\u00eda con helic\u00f3pteros, balas de goma y gases lacrim\u00f3genos. Las casas y los cultivos han sido quemados hasta los cimientos. Un gran productor de soja ha decidido ampliar su producci\u00f3n en la zona donde se encuentra el pueblo. Es de conocimiento p\u00fablico que, si se tiene dinero en Paraguay, se puede contratar a la polic\u00eda estatal y su arsenal, y tal vez a algunos mercenarios privados, para perseguir a los campesinos y expulsarlos de sus hogares por una tarifa razonable. Y dinero, la agroindustria tiene mucho.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que, con la fuerza bruta y la violencia, el Estado defiende los derechos de propiedad privada, a menudo muy dudosos, de los que se han apropiado los gigantes del agronegocio. No es raro que los campesinos sean expulsados de sus casas y tierras aunque tengan papeles de propiedad. Porque se pueden adquirir nuevos derechos sobre la misma tierra, si se tiene suficiente dinero. Los ataques hacen que los campesinos y los trabajadores se queden sin nada. No hay red de seguridad. Lo que estamos presenciando es una matanza de gente pobre a la que se le est\u00e1 privando esencialmente de su capacidad de subsistencia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignfull size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"681\" src=\"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/danesas_02-1024x681.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3746\" srcset=\"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/danesas_02-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/danesas_02-300x199.jpg 300w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/danesas_02-768x511.jpg 768w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/danesas_02-1536x1021.jpg 1536w, https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/danesas_02-2048x1362.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong><em>El Estado criminaliza a campesinos y activistas<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Estado paraguayo ha intensificado en los \u00faltimos a\u00f1os la persecuci\u00f3n de campesinos y la represi\u00f3n de la clase obrera en el pa\u00eds. En 2021, el parlamento aprob\u00f3 una ley que pone a los peque\u00f1os agricultores y activistas en riesgo de hasta 10 a\u00f1os de prisi\u00f3n por participar en ocupaciones de tierras, y que tiene como objetivo sofocar cualquier forma de resistencia y rebeli\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablando con las familias desplazadas sobre el terreno y con nuestros aliados de la sociedad civil en Paraguay, no cabe duda de que la nueva ley hace que tanto las organizaciones como los individuos est\u00e9n preocupados a la hora de protestar contra los desalojos. Es evidente que la legislaci\u00f3n estatal est\u00e1 claramente dirigida a proteger los intereses de los poderosos y la producci\u00f3n de productos de exportaci\u00f3n al mercado internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>La producci\u00f3n porcina danesa deja grandes zonas muertas en Paraguay. En concreto, el monocultivo intensivo de soja con sus fumigaciones de veneno deja \u00e1reas sin vida y aumenta la desertificaci\u00f3n. La exuberante tierra agr\u00edcola que a\u00fan existe en el pa\u00eds se est\u00e1 convirtiendo en un bien cada vez m\u00e1s deseable para el capital y la oportunidad agroindustrial de hacer dinero.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo ello conduce a una mayor intensificaci\u00f3n de la opresi\u00f3n del campesinado y de la clase obrera. Adem\u00e1s del colapso clim\u00e1tico, por supuesto.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, el debate sobre c\u00f3mo cambiar fundamentalmente las prioridades de la agricultura danesa y del empleo en todo el sector alimentario deber\u00eda estar en el centro de la lucha de los trabajadores internacionales y de la solidaridad internacional. La solidaridad internacional en el contexto dan\u00e9s significa que tenemos que reducir la producci\u00f3n y el consumo de animales en casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos que insistir en que produzcamos alimentos de forma que la solidaridad y la sostenibilidad econ\u00f3mica y clim\u00e1tica est\u00e9n en el centro. No deber\u00edamos tener m\u00e1s animales de los que podemos alimentar con el producto de los campos daneses. No debemos quitar los recursos de los que dependen otras personas para sobrevivir.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto significa necesariamente una verdadera revoluci\u00f3n de la agricultura en este pa\u00eds y, por lo tanto, tambi\u00e9n una revoluci\u00f3n del trabajo que se realiza actualmente en la agricultura y en los sectores que la rodean. Es una tarea que debemos emprender juntos y en solidaridad con los dem\u00e1s, tanto dentro como fuera de las fronteras de Dinamarca.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Fotos: In\u00e9s Franceschelli, \u00c1ngel Tuninetti &#8211; He\u00f1\u00f3i<\/p>\n\n\n\n<p>Material libre para su difusi\u00f3n citando la fuente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La famosa frase de Hamlet, la obra inmortal de Shakespeare, refiri\u00e9ndose a la corrupci\u00f3n pol\u00edtica, obviamente se aplica no solamente al pa\u00eds n\u00f3rdico. 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Porque cuando en Dinamarca insistimos en alimentar a nuestros millones de cerdos con soja procedente de Sudam\u00e9rica, somos en parte responsables del creciente poder de la agroindustria en pa\u00edses como Paraguay y Brasil. Y compartimos la responsabilidad de las amenazas a la vida y la desaparici\u00f3n de los medios de subsistencia contra los que luchan cada d\u00eda los campesinos y pueblos ind\u00edgenas. Resulta totalmente descabellado y esquizofr\u00e9nico que el gobierno dan\u00e9s est\u00e9 presionando para que un nuevo acuerdo de libre comercio entre la UE y el Mercosur se haga realidad lo antes posible. El acuerdo aumentar\u00e1 las exportaciones de carne y soja de los pa\u00edses sudamericanos -incluido Paraguay- a la Uni\u00f3n Europea. Las exportaciones de carne y de soja para la alimentaci\u00f3n de los cerdos son dos de las industrias responsables de la mayor parte de la deforestaci\u00f3n. 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Pero mientras en el Sur Global mucha gente ve a los pa\u00edses escandinavos como un modelo de progreso a seguir e imitar, esos pa\u00edses son una pieza clave en el engranaje del extractivismo capitalista que est\u00e1 destruyendo nuestros pa\u00edses. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Durante el mes de julio, He\u00f1\u00f3i recibi\u00f3 la visita de dos representantes de organizaciones danesas, Ingvild Haukeland de NOAH \u2013 Amigos de la Tierra Dinamarca, y Mathilde Goldschmidt Andersen, de Global Aktion. 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Nuestro viaje fue pagado por la ayuda al desarrollo danesa, para que pudi\u00e9ramos informar y apoyar la lucha de la sociedad civil paraguaya contra el enorme y poderoso agronegocio que utiliza la violencia, las amenazas y los asesinatos para expulsar a los campesinos e ind\u00edgenas de sus tierras. Se trata de la misma agroindustria que est\u00e1 talando la selva tropical y destruyendo vastas zonas para exportar soja para la producci\u00f3n porcina danesa. Los activistas pol\u00edticos paraguayos est\u00e1n luchando por sus derechos. Cuando Dinamarca les apoya -y nos apoya a nosotros- a trav\u00e9s de la ayuda para el desarrollo, aparentemente debe ser porque como pa\u00eds pensamos que los derechos de los pueblos ind\u00edgenas y de los campesinos son importantes y vale la pena luchar por ellos. 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