{"version":"1.0","provider_name":"henoi","provider_url":"https:\/\/henoi.org.py","author_name":"admin","author_url":"https:\/\/henoi.org.py\/index.php\/author\/admin\/","title":"Bah\u00eda Negra, bajo ataque - henoi","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"NGBKo96Ww8\"><a href=\"https:\/\/henoi.org.py\/index.php\/2018\/08\/08\/bahia-negra\/\">Bah\u00eda Negra, bajo ataque<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/henoi.org.py\/index.php\/2018\/08\/08\/bahia-negra\/embed\/#?secret=NGBKo96Ww8\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Bah\u00eda Negra, bajo ataque&#8221; &#8212; henoi\" data-secret=\"NGBKo96Ww8\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/henoi.org.py\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/henoi.org.py\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/portada-1024x404.jpg","thumbnail_width":1024,"thumbnail_height":404,"description":"Al extremo norte de la Regi\u00f3n Occidental el Paraguay guarda uno de sus m\u00e1s exquisitos tesoros. Se trata de una fracci\u00f3n de tierra de 3.610.000 hect\u00e1reas, en la que, desde los or\u00edgenes del Chaco, la vida disputa sus formas. Ah\u00ed confluyen tres tipos muy distintos de paisaje; por un lado, el Chaco boreal, con sus suelos ricos en hierro y una enorme biodiversidad; por otro la chiquitan\u00eda, con su bosque pleistoc\u00e9nico de especies arb\u00f3reas m\u00e1s altas y gran profusi\u00f3n de ep\u00edfitas; y el pantanal, con sus suelos sin drenaje, zonas inundables y algunos elementos del cerrado[1]. Pocos conocen esta zona, pero quienes lo hacen coinciden en que es dif\u00edcil calificarla: para\u00edso, lugar so\u00f1ado, sitio m\u00e1gico, son algunos apelativos que definen al Distrito de Bah\u00eda Negra, Departamento de Alto Paraguay. Este es el departamento menos poblado del pa\u00eds[2]: 15.682 personas, seg\u00fan el censo 2012, de las que 4.163 son ind\u00edgenas. Apenas el 78% de la poblaci\u00f3n cuenta con documento de identidad. El 15% es analfabeta, y el promedio de a\u00f1os de estudio de la poblaci\u00f3n de m\u00e1s de 15 a\u00f1os es 6,2. S\u00f3lo el 12% termin\u00f3 la educaci\u00f3n secundaria, y el 4,3% tiene estudios terciarios. Estos guarismos ponen en evidencia la escasa presencia efectiva del Estado Nacional en esta zona del pa\u00eds, a pesar de que desde los albores de la historia americana diversos grupos humanos disputan el territorio. El territorio pol\u00edtico Bah\u00eda Negra es territorio en disputa desde siempre. La primera expedici\u00f3n espa\u00f1ola en llegar a la zona fue la de Juan de Ayolas y su lugarteniente Domingo Mart\u00ednez de Irala. All\u00ed habitaban los Ishyr (vulgarmente denominados chamacocos), los ayoreo, y los caduveos. El territorio alberg\u00f3 dos reservas jesu\u00edticas, ambas destruidas por ind\u00edgenas. Recibi\u00f3 incursiones bandeirantes, y los pueblos que habitan la zona desde mucho antes de la invasi\u00f3n espa\u00f1ola sostuvieron resistencias y disputas hasta bien entrado el siglo XX. Los l\u00edmites de Paraguay, Bolivia y Brasil estuvieron en discusi\u00f3n antes y despu\u00e9s de la Independencia del Paraguay, de la Guerra de la Triple Alianza, y la actual definici\u00f3n de los linderos pol\u00edticos del Paraguay se establecieron reci\u00e9n tras el fin de la Guerra del Chaco, mientras que los del distrito datan de 2005. Entre 1932 y 1935 Paraguay y Bolivia sostuvieron una guerra que cost\u00f3 al menos 90 mil vidas; y aunque fueron los estados los que litigaron, detr\u00e1s de \u00e9stos se encontraban dos empresas extranjeras: la Royal Dutch (Shell), con capitales ingl\u00e9s y holand\u00e9s financiando al Paraguay, y la Standard Oil (Esso), norteamericana, financiando a Bolivia; ambas empresas eran las que en realidad disputaban la posesi\u00f3n de un territorio con recursos petroleros[3]. Hoy, por v\u00edas m\u00e1s pac\u00edficas, otras empresas petroqu\u00edmicas siguen con el ojo puesto en la zona, y las concesiones de prospecci\u00f3n no respetan restricciones; como ejemplo, parte de las superficies del Parque Defensores del chaco y de la Reserva M\u00e9danos del Chaco tambi\u00e9n han sido concesionadas para la prospecci\u00f3n. En el Paraguay est\u00e1n contenidas dos grandes cuencas sedimentarias con un elevado potencial de hidrocarburos: la Cuenca del Paran\u00e1 y la del Chaco. En el territorio que estamos estudiando, la cuenca del Chaco destaca dos sub cuencas: Curupayty y Carandayty. Desde 1949 varias empresas han estado perforando la zona. Seg\u00fan el Viceministro de Minas y Energ\u00eda[4], \u201cel 60 % de los 52 pozos perforados en la Rep\u00fablica del Paraguay, registra indicios de hidrocarburos que est\u00e1n en el subsuelo nacional; el desaf\u00edo que se tiene es encontrar en un lugar donde sea rentable y productivo\u201d. Esta promesa hidrocarbur\u00edfera se agit\u00f3 m\u00e1s en los \u00faltimos a\u00f1os, dado que en 2010, el Departamento de Estado de los Estados Unidos lanz\u00f3 una Iniciativa Global de Gas de Esquisto (GSGI, por sus siglas en ingl\u00e9s, ahora conocido como Programa de Compromiso T\u00e9cnico de Gas no Convencional, Ugtep),estimulando a pa\u00edses latinoamericanos a su extracci\u00f3n, especialmente a Paraguay, ya que bajo la superficie del Chaco \u201cexisten miles de millones de pies c\u00fabicos de gas de esquisto[5] esperando ser extra\u00eddos\u201d[6]. El pa\u00eds hoy produce gas natural en Gabino Mendoza, \u00e9ste se quema en una central de la Administraci\u00f3n Nacional de Electricidad (ANDE)[7] que se encuentra en Bah\u00eda Negra. En caso de avanzarse con la idea de extraer gas de esquisto, estar\u00edamos ante el inicio de pr\u00e1cticas de fracturaci\u00f3n hidr\u00e1ulica, tambi\u00e9n conocida como fracking[8], con alto riesgo de contaminaci\u00f3n del acu\u00edfero Yrenda, que el Paraguay comparte con Bolivia y Argentina. En cualquier caso, la apertura de picadas para el ingreso de maquinarias, y los pozos que las empresas de hidrocarburos realizan, aun cuando no recurran al fracking, impactan severa y negativamente los fr\u00e1giles ecosistemas del territorio. El territorio social La especie humana no ha descansado en la disputa por el territorio. Al norte del paralelo 23 se encuentra el territorio tradicional del pueblo ayoreo[9], los humanos verdaderos[10],&nbsp; un pueblo que ha resistido desde hace 526 a\u00f1os las incursiones del colonialismo occidental. \u201cAunque ustedes no lo crean, aunque ustedes no puedan imaginarlo, algunos seres humanos vivimos libres, sin estado, sin iglesias, sin oeneg\u00e9s\u201d, afirmaba &nbsp;Mateo Sobode, l\u00edder ayoreo, en una de las tantas reuniones organizadas para dar a conocer los problemas de su pueblo. La actividad econ\u00f3mica produce el genocidio del pueblo ayoreo, y de las condiciones para su sobrevida. La tortuga gigante (Chelonoidis chilensis), una de las fuentes privilegiadas de prote\u00ednas para este pueblo, est\u00e1 seriamente amenazada, fruto del avance de la frontera agroganadera. El distrito de Bah\u00eda Negra tambi\u00e9n es territorio del pueblo Yshir, particularmente de los Tomaraho y los Ybytoso. Ambos grupos \u00e9tnicos vienen sosteniendo la defensa de sus territorios con variadas estrategias; en 2015 se divulgaba que \u201cEl pueblo Yshir (\u2026) reclama al Gobierno la devoluci\u00f3n de sus tierras ancestrales en dos lugares, Puerto Ramos y Puerto Pollo. Puerto Ramos, hoy es de un \u201cturco\u201d, conocido como Mustaf\u00e1, que est\u00e1 siendo beneficiado por una licencia ambiental dentro de 8.500 hect\u00e1reas para explotaci\u00f3n ganadera, tiene prohibido a los nativos el ingreso a ese territorio que son lugares sagrados y que les pertenece como reserva natural. Puerto Pollo, donde viven 22 familias en una"}