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DECLARACIÓN DEL SEMINARIO INTERNACIONAL

DECLARACIÓN DEL SEMINARIO INTERNACIONAL

El capitalismo también entra por la boca

Las organizaciones presentes en el Seminario Internacional “El capitalismo también entra por la boca”, realizado en el marco de la Semana de las Semillas Nativas y Criollas “Nuestras semillas, Nuestra Soberanía”, junto a comunidades campesinas, indígenas, académicos, activistas y organizaciones sociales, declaramos:

  1. La defensa de las semillas nativas y criollas constituye un pilar fundamental de la soberanía alimentaria, la agrobiodiversidad y la resistencia cultural. Las semillas son patrimonio de los pueblos, no mercancías. Rechazamos su privatización, monopolización y contaminación por parte del agronegocio transnacional.
  2. Denunciamos el avance extractivista en el Sur global, que acapara tierras, desplaza comunidades, envenena suelos y aguas con agrotóxicos, y destruye ecosistemas en nombre del lucro. Este modelo agroindustrial, basado en monocultivos de exportación, profundiza la dependencia económica, el hambre y la crisis climática.
  3. Exigimos soberanía sobre los bienes comunes, en especial sobre el agua. La Hidrovía Paraná-Paraguay no puede estar controlada por corporaciones ni intereses extranjeros. El agua es un derecho humano esencial para la vida digna en nuestros territorios.
  4. La salud y la alimentación son derechos fundamentales, no mercancías. El sistema agroalimentario capitalista, al priorizar commodities sobre alimentos sanos, genera enfermedades, malnutrición y desigualdad. ¡Basta de intoxicación por agrotóxicos y de alimentos ultraprocesados que enferman a nuestras comunidades!
  5. La tierra es vida, no mercancía. Respaldamos las luchas campesinas e indígenas por la reforma agraria integral y la recuperación de territorios. Sin tierra no hay soberanía, y sin soberanía no puede haber justicia.
  6. Hacemos un llamado a construir colectivamente alternativas basadas en la agroecología, las economías solidarias, los mercados locales y las redes de cuidado comunitario. Frente al colapso civilizatorio del capitalismo, avanzamos hacia sistemas alimentarios fundados en la reciprocidad, la diversidad y el respeto a la Madre Tierra.

Seguiremos llevando en nuestras manos las semillas de la resistencia y en nuestras voces las demandas de nuestros pueblos por un mundo más justo y solidario.

¡Por la soberanía alimentaria, la justicia ambiental y la autodeterminación de los pueblos!
¡Las semillas, la tierra y el agua no se venden, se defienden!

Asunción, Paraguay, 30 de mayo de 2025

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Inundados y despojados: del desalojo a una comunidad campesina a los destrozos del último temporal

Inundados y despojados: del desalojo a una comunidad campesina a los destrozos del último temporal

7/06/2025

Por Heñói

Escuela del asentamiento San Miguel derribada con excavadoras. Distrito de Maracaná, Canindeyu.

Tras el breve pero intenso temporal que cayó en la madrugada del jueves, Asunción y Central, una vez más, amanecieron desbordadas. Calles, escuelas, estadios y barrios enteros quedaron bajo agua mientras más de 90.000 usuarios reclamaban estar sin energía eléctrica.

Avenidas transformadas en ríos en cuestión de segundos, trabajadores luchando contra el raudal, automóviles flotando a la deriva, fueron algunas de las escenas que dejaron en evidencia la extrema vulnerabilidad de nuestro país frente a la crisis climática.

Bajo la misma lluvia que arrasó con todo, más de 250 familias campesinas de la comunidad San Miguel, distrito de Maracaná, departamento de Canindeyú, amanecieron sin hogar. Dos días antes, habían sido violentamente desalojadas.

Llevaban más de nueve años asentadas en unas 2.300 hectáreas de tierra donde construyeron juntos: una escuela, una canchita y una capilla. Cultivaban más de 300 hectáreas de piña, variedades de maíz, maní, poroto, mandioca, y criaban vacas, gallinas y cerdos para el autoconsumo.

Todo fue destruido con un operativo policial que involucró a 400 efectivos y una retroexcavadora. Sin mostrar siquiera la orden judicial, arrasaron no solo con viviendas y cultivos, sino también con el puente que conectaba los departamentos de San Pedro y Canindeyú.

Durante el operativo, un campesino resultó herido de bala y otros dos al día de hoy permanecen desaparecidos. Los pobladores aseguran que las tierras son fiscales y que estaban realizando los trámites correspondientes ante el Indert. Incluso contaban con un dictamen favorable de la Comisión de Reforma Agraria y Bienestar Rural de la Cámara de Senadores para la ley de expropiación.

Pese a estos trámites institucionales en curso, la fuerza pública arremetió contra la comunidad favoreciendo a quien se presenta ahora como propietario de esas tierras, el señor Guillermo Luis Giménez Abente, pariente cercano del esposo de la diputada Cristina Villalba (ANR, oficialista), representante del departamento de Canindeyú.

El Club Deportivo Capiatá (Departamento Central) quedó completamente inundado luego del último temporal.

Pero, ¿cuál es la relación que existe entre el desalojo campesino de esta comunidad y el temporal en la ciudad?

Dos caras de una misma crisis

El agronegocio, como modelo productivo de carácter extractivista, necesita garantizar su escala de producción y maximizar la renta a cualquier costo. Para ello, recurre a la deforestación, la destrucción de humedales, la contaminación del suelo —ya de por sí degradado—, del aire y del agua mediante el uso masivo de agrotóxicos, alterando gravemente los equilibrios ecosistémicos. Esta lógica productiva es la que nos hace cada vez más vulnerables a fenómenos climáticos extremos, como el último temporal donde en cuestión de horas cayeron 120 mm de lluvia, más del doble del promedio mensual (52 mm).

Pero esto no es todo. Uno de los aspectos más críticos de este modelo es que necesita eliminar todo obstáculo a su expansión, y eso incluye a las comunidades indígenas y campesinas que se resisten a esta forma de producción, proponen y practican otras formas de vida, más sostenibles y respetuosas con la naturaleza, ofreciendo alternativas viables al modelo hegemónico.

Hoy, en el departamento de Canindeyú, el 44% del territorio está ocupado por cultivos de soja transgénica. A esto se suma el avance del narcotráfico, que genera una creciente ola de violencia, operando en complicidad con sectores del poder político y con absoluta impunidad.

El distrito de Maracaná se sitúa en la franja de avance del agronegocio. Fuente: INBIO

Mientras exaltamos la “garra guaraní” y el “dulce idioma” como símbolos de nuestra identidad nacional, los pueblos campesinos e indígenas —cuyas culturas hicieron posible y preservaron estos emblemas— son sistemáticamente perseguidos y expulsados de sus territorios. Se les niega no solo el derecho a la tierra, sino también la posibilidad de sostener sus modos de vida, transmitir sus saberes y preservar su propia existencia.

Forzados a migrar, en muchas ocasiones terminan en las periferias urbanas, engrosando los cinturones de pobreza, sobreviviendo en condiciones de vida extremadamente precarias, convertidos en mano de obra descartable o absorbidos por circuitos de microtráfico y violencia.

Y así, hacinados todos en la ciudad, desbordados en nuestras pequeñas desgracias individuales, a veces no logramos ver que nuestro padecimiento es colectivo. Un país que desampara en forma de desalojos o raudales que nos ahogan en la ciudad.

Mientras no discutamos a fondo y organicemos un proyecto de país que enfrente estas realidades, el Estado paraguayo seguirá actuando como un simple administrador de intereses privados y reproductor de violencia contra las grandes mayorías. Inundándonos de miseria y despojándonos de futuro.

Los Ava Guaraní continúan en lucha por sus territorios ancestrales

Los Ava Guaraní continúan en lucha por sus territorios ancestrales

17/03/2025

Cándido Soria, oporaíva (líder espiritual) de la comunidad Cerrito Ipotapy-vyju.

La comunidad indígena Ava Guaraní Cerrito Ipotapy-vyju, ubicada a unos 60 km de Minga Porã, en el departamento de Alto Paraná, ha sido desalojada cinco veces en menos de tres años. Dicha comunidad integra la Organización Nacional de Aborígenes Independientes (ONAI), articulación que viene haciendo frente a desalojos en otras comunidades indígenas como Hugua Po’i.

Cándido Soria, oporaíva (líder espiritual), recuerda que la primera vez huyó al monte a esconderse con sus “temiarirõ” (nietos). Desde allí, con impotencia, vio cómo prendían fuego a su comunidad.

“En cada desalojo nos robaron y saquearon todo. Incendiaron nuestras casas, nos dejaron sin alimentos, y se llevaron nuestras pocas pertenencias”, relata el líder Alberto Britez Larrea.

La comunidad se asienta en 328 hectáreas de tierras ancestrales Ava Guaraní. Aunque ya cuenta con la demarcación territorial por parte del Instituto Paraguayo del Indígena (INDI), lleva dos años esperando el reconocimiento de su personería jurídica.

Delimitación geográfica de la comunidad

Britez exige celeridad a las instituciones del Estado, especialmente al INDI, ya que la comunidad sigue sintiéndose en peligro y teme otro atropello. “Toda la documentación requerida ya fue presentada por mesa de entrada”, afirmó.

Según publicaciones del diario Última Hora, durante el tercer desalojo, la Policía Nacional de Alto Paraná informó que el operativo fue realizado en cumplimiento de una orden judicial dictada por el fiscal Juan Daniel Benítez por supuesta invasión de un inmueble propiedad de Germán Hutz. El objetivo era “inspeccionar” y “verificar” el lugar, con facultad de detener a personas “en caso de existir méritos”. 

Sin embargo, el INDI cuestionó esta acción, ya que la institución no fue notificada previamente del procedimiento.

¿Quién es Germán Hutz, el empresario detrás de estos desalojos?

Vinculado al cultivo de soja, Hutz fue responsable en 2016 del desalojo de la comunidad indígena Ava Guaraní de Tekoha Sauce. Además, es acusado de usurpar cerca de 80 hectáreas de tierras fiscales cercanas a la reserva Limoy de Itaipú, en Alto Paraná, según un estudio del perito antropólogo y ex presidente del INDI, Jorge Servín. Hutz también es conocido por sus vínculos políticos con el exvicepresidente Juan Afara.

Cabe destacar que los Avá Guaraní fueron víctimas de desplazamientos forzosos para la construcción de la hidroeléctrica Itaipú en los años 70 y no han sido resarcidos aún por el Estado paraguayo.

Inflación y salarios en 2024: estabilización a costa de los trabajadores

Inflación y salarios en 2024: estabilización a costa de los trabajadores

06/03/2025

Por Pablo Díaz Almadai

Ciclo de colaborarciones del Centro de Estudios Heñói

Foto: GN Noticias

Desde hace años que la inflación en Argentina mostró una tendencia creciente, no sólo como reflejo de desequilibrios macroeconómicos, sino también, y, sobre todo, como expresión de una creciente conflictividad social. La inflación no es simplemente un fenómeno monetario, sino el resultado de tensiones estructurales que enfrentan distintos sectores de la economía.

En este marco, la devaluación de diciembre de 2023 marcó un punto de inflexión. La inflación mensual alcanzó un récord del 25,5%, profundizando la transferencia de ingresos desde la clase trabajadora hacia sectores con capacidad de obtener ganancias en moneda fuerte. El salto inflacionario no solo impactó en el poder adquisitivo, sino que consolidó un nuevo esquema de distribución regresiva del ingreso, con ganadores claros entre los exportadores y actores financieros, y perdedores en el conjunto de trabajadores y sectores populares.

A lo largo de 2024, el gobierno implementó un esquema de crawling peg[1], logrando una desaceleración progresiva de la inflación. Desde el oficialismo, este “éxito” se atribuyó exclusivamente a la reducción del gasto público, argumentando que la disciplina fiscal evitó la emisión monetaria y, con ello, el aumento de precios. Sin embargo, esta narrativa omite factores clave como: la contención del tipo de cambio y, sobre todo, la pérdida de ingresos de la clase trabajadora, en particular del sector público, pero también del privado e informal. Con salarios deprimidos y un consumo restringido, la capacidad de contestación obrera, hasta ahora, fue limitada.

En este contexto, es necesario un análisis más profundo de los mecanismos que explican la caída de la inflación y de las implicancias de este modelo en el corto y mediano plazo.

El rol del ancla cambiaria en la desinflación

El ancla cambiaria ha sido un factor clave en los procesos de desinflación en América Latina, aunque no el único determinante del éxito. Hay estudios que señalan que los planes de estabilización con tipo de cambio controlado tienden a ser más efectivos en el corto plazo. Sin embargo, su sostenibilidad depende de otros factores, como la política fiscal y la capacidad de sostener el ancla sin generar crisis externas.

La evidencia histórica muestra que los intentos de desinflación sin un ancla cambiaria clara han sido menos efectivos o efímeros. En Argentina, los fracasos de los años 80 contrastan con los resultados iniciales de planes como la Convertibilidad o el Plan Real en Brasil, que lograron reducir la inflación, eso sí, a costa de profundos costos estructurales.

Además, en América Latina, los procesos exitosos de desinflación han estado estrechamente ligados al control del tipo de cambio. Sin embargo, esto no implica minimizar el papel de los desequilibrios fiscales y monetarios en los episodios de alta inflación, sino reconocer que el ancla cambiaria ha sido una herramienta clave en los procesos de estabilización.

Inflación como conflicto social

Sin embargo, es importante decir que reducir la inflación a un problema de emisión monetaria ignora su dimensión política y social. La inflación es, en última instancia, una expresión de conflictos distributivos. A lo largo de la historia, distintos regímenes monetarios han condicionado la manera en que se desarrollan estas disputas.

En Argentina, se debe tener en cuenta el papel de la puja distributiva que suele manifestarse en presiones sobre el tipo de cambio y los precios. El capital exige devaluaciones para licuar salarios y la clase trabajadora responde con intentos de recomposición. Sin embargo, cuando la inflación se acelera, el dinero local se debilita en su rol de cumplir sus funciones de unidad de cuenta y reserva de valor. En esos momentos, surge el discurso de un sector de la política de la necesidad de la estabilización, pero que en el fondo se trata de la necesidad de restablecer el poder disciplinario del dinero. Como sostienen Aglietta y Orléan (en Aglietta, M., & Orléan, A. L. (1990). Violencia de la moneda, SXXI Ed.), el dinero no es solo un medio de intercambio, sino una relación de poder que estructura la sociedad. Al igual que en los 90 con la Convertibilidad, hoy se reintroduce ese disciplinamiento al debilitar la soberanía monetaria y someter la economía a la lógica de la austeridad. La estabilización, entonces, no es un proceso neutral: implica una redistribución forzada de recursos y derechos que define quiénes ganan y quiénes pierden en la economía.

Devaluación, ajuste y la sostenibilidad del modelo

El gobierno de Milei, en su discurso, ha ignorado deliberadamente el papel central del tipo de cambio en una economía dependiente como la argentina. La desaceleración inflacionaria no se explica solo por el ajuste fiscal, sino por el anclaje cambiario y la importante caída de los salarios reales. Como en los 80, la devaluación inicial redujo el salario en dólares. Sin embargo, a diferencia de aquella época, hoy la respuesta sindical ha sido más limitada debido a tres factores que no pretendo que sean exhaustivos pero que sirven para el análisis:

  1. El corto tiempo de gestión del gobierno, mantiene a ciertos sectores en estado de “espera”. No es fácil confrontar a un gobierno que goza de buena popularidad, sin pérdidas en términos políticos.
  2. La represión estatal, con despidos, recortes y amenazas con diferentes protocolos de acción estatal que desarticulan la resistencia.
  3. La fragmentación del empleo, dificulta una agenda unificada para el conjunto de la clase trabajadora.

Al mismo tiempo, la baja inversión (19% del PIB), a pesar de la aprobación del RIGI[2] y las promesas oficiales de prosperidad, plantea dudas sobre la sostenibilidad del modelo. La estabilización nominal lograda en 2024 se sostiene con el ajuste del gasto y el anclaje del dólar, pero la historia argentina sugiere que este esquema suele desembocar en crisis de balanza de pagos si no se hace nada con la estructura productiva.

Argentina no solo enfrenta un problema de estabilidad nominal, sino una restricción estructural más profunda: su inserción subordinada en la economía global. La estrategia actual profundiza la primarización y la dependencia del capital extranjero, dejando en manos de factores exógenos la sostenibilidad del modelo. Sin un cambio en la estructura productiva que garantice una mayor generación de divisas, hay altas chances de que cualquier estabilización sea efímera y derive en un nuevo ciclo de endeudamiento y crisis externa. En este sentido, la pregunta clave no es si el ajuste “funciona” para bajar la inflación, sino si es sostenible o si simplemente pospone la próxima crisis.

Ganadores y perdedores de la estabilización

La estabilización inflacionaria de 2024 tuvo un costo social altísimo, algo que la narrativa oficial omite deliberadamente. La estabilidad de precios se logró a través del sacrificio de los ingresos de la clase trabajadora y la consolidación de privilegios para sectores vinculados al capital transnacional y financiero, en línea con lo expresado con el Mirador de la Actualidad, el  Trabajo y  la Economía  (MATE).

Lejos de ser un simple ajuste técnico, la estabilización vía ajuste fiscal y ancla cambiaria es, en realidad, una estrategia para recomponer la tasa de ganancia del capital a costa de la fuerza de trabajo. La caída del salario real no es un “efecto colateral” del modelo de estabilización, sino su objetivo central: garantizar un mayor excedente para los sectores exportadores y financieros. Así, la política económica de 2024 no solo desaceleró la inflación, sino que reconfiguró las relaciones de poder en la economía argentina, beneficiando a unos pocos y precarizando la vida de millones.

Conclusión: ¿es viable este modelo?

La experiencia argentina demuestra que la estabilidad de precios no se sostiene solo con disciplina fiscal, sino con un modelo de desarrollo que reduzca la dependencia del dólar y la vulnerabilidad externa. Sin una recomposición del salario real y sin cambios estructurales en la matriz productiva, la baja de la inflación será apenas un paréntesis antes del próximo desequilibrio macroeconómico.

Además, es pertinente recordar, porque la historia lo demuestra, que todo proceso de desinflación tiende a generar una apreciación del tipo de cambio real, independientemente de la estrategia utilizada. Como señala el artículo “Planes de estabilización en América Latina: ¿qué distingue a los casos exitosos?“, este fenómeno suele traducirse en un deterioro de la cuenta corriente, lo que, a mediano plazo, puede derivar en crisis externas.

El verdadero desafío en los próximos meses no es solo mantener la estabilidad de precios, sino definir qué tipo de modelo económico se construirá a futuro. Apostar únicamente al ajuste y al anclaje cambiario no es una estrategia sostenible ni socialmente viable. ¿Son necesarias reformas estructurales? Sin duda. Pero la cuestión central es a quién beneficiarán. El gobierno actual ha dejado en claro de qué lado está: sus políticas no buscan fortalecer a la clase trabajadora, sino consolidar un orden económico que privilegia al capital concentrado y a los sectores financieros.


[1] Nota del Comité Editorial: Es un sistema utilizado por los bancos centrales para administrar el tipo de cambio de la moneda con relación a otras divisas.

[2] Nota del Comité Editorial: Se refiere al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), programa impulsado por el gobierno de Javier Milei para favorecer a los capitales.


[i] Licenciado en Economía. Profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Integrante del Colectivo de Pensamiento Crítico en Economía y del Observatorio de Trabajo, Economía y Sociedad.

La lucha por la tierra: Ocupaciones del INDERT y las Reivindicaciones del Movimiento Campesino Paraguayo (MCP)

La lucha por la tierra: Ocupaciones del INDERT y las Reivindicaciones del Movimiento Campesino Paraguayo (MCP)

05/03/2025

Ángel Varela Secretario General del MCP

La lucha por la tierra sigue siendo clave para comprender la historia y la estructura social profundamente desigual del Paraguaya. A pesar del contexto regresivo y autoritario que atraviesa el país, el Movimiento Campesino Paraguayo (MCP), lleva siete meses ocupando el Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (INDERT). Desde 2014, este movimiento ha buscado reivindicar los derechos de los campesinos, enfrentándose a un Estado que, según sus líderes, muestra desinterés y represalias ante sus demandas.

Primera y segunda vuelta

La primera ocupación del INDERT se llevó a cabo entre 2014 y 2015 y duró cuatro meses. Sin embargo, la situación actual es más crítica. Desde hace siete meses, el MCP mantiene una segunda ocupación en busca de 700 hectáreas que forman parte de la Colonia Santa Teresa Manduará, una colonia oficial del INDERT que data de 1989. De estas 700 hectáreas, solo se les ha permitido acceder a 130. Este proceso les ha costado dos años de pérdida de producción.

Durante una reciente entrevista, el secretario general del MCP lamentó la falta de atención del Estado y de garantizar los derechos campesinos “nuestra lucha es por el acceso a la tierra, un prerrequisito esencial para la Reforma Agraria y la mejora de la calidad de vida del campesinado,” afirmó.

Asentamiento Santa Teresa Manduará

El asentamiento Santa Teresa se caracteriza por tener la infraestructura típica de una colonia oficial del INDERT: con escuela, colegio, un sistema de tratamiento de agua, una iglesia, etc. Esta estructura también es testimonio de la capacidad organizativa del MCP, que busca no solo reivindicar la tierra, sino también garantizar condiciones de vida dignas para sus miembros.

Propuestas y Reivindicaciones

El MCP ha propuesto un proyecto de ley de expropiación que deberá ser tratado en el Senado y luego en la Cámara de Diputados. Además, buscan derrotar la ley Zavala Riera y el Registro Único Nacional (RUN), los cuales consideran herramientas para blanquear tierras malhabidas y que van en contra de los intereses del campesinado.

Sin embargo, las respuestas del Estado han sido desalentadoras. El INDERT ha mostrado desinterés por las demandas del MCP, y en los últimos siete meses solo han podido reunirse con el presidente en tres ocasiones, sin avanzar en las negociaciones. La situación se ha vuelto más tensa, ya que el INDERT ha cerrado las puertas principales de la institución y ha restringido el acceso a servicios básicos como el agua y el baño.

Desafíos y represalias

Los docentes que han apoyado la ocupación de la institución han enfrentado represalias, siendo sumariados y suspendidos por 40 días, lo que ha afectado gravemente sus ingresos. El Ministerio del Interior, que había prometido convocar mesas interinstitucionales, no ha cumplido, y la vicepresidencia solo ha permitido el acceso a una secretaria, dejando a los líderes campesinos sin la atención necesaria.

Perspectivas futuras

A medida que se intensifica la lucha, el MCP plantea que la ocupación del INDERT y la vía de la expropiación son medidas necesarias para avanzar en sus reivindicaciones. Con 246 ocupaciones a nivel nacional en curso y con órdenes de desalojo, se prevé que la situación de los desalojos se agudice en el presente año.

A pesar de los retos, el secretario general del MCP destaca la importancia de la unidad entre todos los sectores, tanto del campo como de la ciudad, para defender los derechos de los campesinos “la respuesta unitaria en Canindeyú ante los desalojos es un buen ejemplo de lo que podemos lograr si nos mantenemos juntos,” concluyó. La lucha del Movimiento Campesino Paraguayo por el acceso a la tierra y sus derechos es un reflejo de la problemática más amplia que enfrenta el campesinado en Paraguay. A pesar de los desafíos y la falta de respuestas del Estado, su determinación por conseguir un futuro mejor para sus comunidades sigue siendo una fuerza poderosa en la búsqueda de justicia agraria.

Salarios e “inflación cero” en Paraguay

Salarios e “inflación cero” en Paraguay

Por Alhelí González Cáceres1

Foto: Elisa Marecos Saldívar

Para nadie es novedad el discurso que el gobierno sostiene desde hace años sobre la inflación, aunque claramente no se ajuste a lo que los trabajadores sentimos en nuestros bolsillos cada vez que vamos a los supermercados que ya a principios del año empezaron a remarcar todos los precios.

El mes pasado el Banco Central del Paraguay (BCP) publicó el Informe de Inflación (IPC) correspondiente al mes de enero y en el que se analiza la evolución del comportamiento del Índice de Precios al Consumidor (IPC), principal indicador que mide el comportamiento de los precios en una economía. Y, al igual que el reporte de Inflación del cierre del 2024, este informe sostiene que el aumento del IPC fue apenas del 1,0% al compararse con el mismo periodo del año anterior, en tanto que la inflación interanual se ubicó en 3,8% todavía por debajo de la meta país. ¿Por qué la inflación “es baja” y sobre todo qué dice sobre la economía paraguaya? Para esta y otras interrogantes ensayaremos algunas reflexiones, esta vez alejándonos del típico discurso respecto al rol del BCP como “juez y parte”, pero antes haremos algunas aclaraciones.

¿Qué considera el BCP en su medición?

En el análisis de la inflación el BCP recoge y analiza una serie de datos entre los que se incluyen los bienes que componen la canasta básica de consumo y de alimentos, bienes y servicios entre los que se encuentran los alquileres, combustibles, y una gama amplia de cerca de 600 productos y servicios que son considerados en su conjunto y cuya ponderación arroja una tasa baja del IPC en términos relativos. Amén de tener en cuenta que el año base de la medición se encuentra desfasado dado que los cálculos utilizan como base de comparación precios del 2014, lo que naturalmente conduce a que el IPC nunca sea – ni podrá serlo – una expresión exacta del comportamiento de los precios en una economía. Por tanto, no es cierto que la medición del IPC sea baja porque no considere rubros como el transporte, alquileres, alimentación, vestimenta u otros. La cuestión está en la ponderación de estos ítems en el cálculo final.

Es igualmente importante señalar que no constituye un error metodológico tomar como año base precios constantes de 2014, esta es una práctica común en el cálculo económico dado que se realiza con la intención de establecer parámetros de comparación. La cuestión está en que esa base que permite realizar análisis y comparaciones de estructuras a largo plazo sea lo más cercana posible al año real que se pretende comparar.

Foto: Sandino Flecha Torres

Inflación y salarios: un costo de vida cada vez más alto

Como en años anteriores, la fluctuación de los precios ha afectado en mayor proporción a dos rubros fundamentales: alimentos (particularmente hortalizas y tubérculos frescos) y combustibles. En el caso de los combustibles adolece de novedad, dado que Paraguay no cuenta con reservas hidrocarburíferas y depende de las importaciones de petróleo y sus derivados para abastecer la demanda energética del país, además de esto, la condición de mediterraneidad impone costos adicionales en sectores como la logística y el transporte de mercancías que terminan encareciendo los precios. En el caso de la canasta alimentaria, tan solo las hortalizas y tubérculos incrementaron sus precios en un 24%. También en el sector cárnico (avícola, bovino y porcino) se registraron incremento en los precios (BCP, 2025).

Que el mayor incremento en los precios se haya dado – y se dé – en el sector de los alimentos da cuenta de una estructura productiva que ha dejado de producirlos o cuya producción local es insuficiente para satisfacer la demanda, resultado de una decisión política que no atiende la producción nacional de alimentos llevada adelante en gran medida por la pequeña producción campesina para beneficiar a los agronegocios, y, en consecuencia, debe importar cada vez más alimentos para satisfacer la demanda interna [ver gráfico 1]

Gráfico 1.

Elaboración propia con base en datos del Anexo Estadístico del Informe Económico del BCP, 2025.

Como puede observarse en el gráfico que antecede, cada año el país importa más alimentos, particularmente frutas, legumbres y hortalizas, rubros que se han visto sumamente afectados por la expansión de la frontera del agronegocio en las últimas décadas como pudo reflejarse en los datos recogidos por el Censo Agropecuario de 2022. Tan solo en el mes de enero de 2025, el país importó 17% más alimentos que en el mismo periodo del 2024. En resumidas cuentas, el modelo agroexportador aumenta la dependencia de alimentos y genera presión sobre los precios de la canasta familiar haciéndola cada vez más inaccesible para la mayoría de la población (BCP, 2025).

Pero, ¿qué relación guardan los salarios con la inflación? Uno de los logros del poder de turno ha sido la fragmentación de los saberes en compartimentos estancos que no pueden encontrarse para explicar una realidad que es compleja. Así, al analizar fenómenos económicos como es el caso de la inflación, tendemos a mirar solamente cómo se han comportado los precios, pero esto es mirar solamente la apariencia del fenómeno y no su esencia, hay que ir más allá de los precios que se reflejan en la economía para situar la discusión en el terreno que le es propio: el de la disputa por la apropiación del excedente.

Y aquí, tomando datos oficiales para realizar una primera aproximación podríamos inferir a partir de estos que la economía paraguaya produce cada vez menos valor y en este punto haremos una distinción sobre la que no ahondaremos en este artículo. Cuando hablamos de valor producido lo hacemos en términos de la producción industrial o aquella que tiene lugar a partir de las actividades productivas no especulativas ni ancladas en la extracción de renta del suelo, sostenida en las actividades de naturaleza extractiva que tienen lugar en los territorios.

Foto: Elisa Marecos Saldívar

Al observar la balanza de bienes de la economía paraguaya podemos notar que el peso de las importaciones es cada vez mayor, dando por resultado un saldo negativo que en 2024 se situó en -538.804 miles de dólares FOB. Parte de la narrativa oficial ha sido la de ubicar a la economía paraguaya como la de mayor crecimiento sostenido en la región, sin embargo, lo que no dicen los expertos del BCP y del Ministerio de Economía, es que el crecimiento del PIB para que sea sostenible en el tiempo requiere de tres aspectos que se deben conjugar: i) diversificación del aparato productivo; ii) inversión de capital; iii) aumento de la productividad. Ninguno de estos elementos se encuentra presente, entonces, ¿por qué crece la economía? O en todo caso, la pregunta correcta sería, ¿qué explica esa expansión? Simple, la dependencia elevada de los precios internacionales de las commodities en el mercado financiero internacional y el elevado peso relativo del sector terciario (comercio y finanzas) en el PIB.

En pocas palabras, podríamos casi estar hablando de un crecimiento ficticio que no se refleja en la mejoría de indicadores que son centrales para el desarrollo económico. Y esto lo podemos ver al notar que solo las exportaciones de soja concentran más del 36% del valor ingresado por exportaciones, valor que, como es de esperarse, no queda en el país si no que es transferido a las matrices de las transnacionales que, como Cargill, dominan el comercio de estas materias primas. Esta situación desencadena una serie de problemas tanto en términos económicos como sociales y políticos.

En el terreno socioeconómico podemos observar que, junto al aumento sostenido en el precio de los alimentos y otros bienes y servicios, se arrastra una depreciación del poder adquisitivo del salario mínimo legal vigente que roza el 30% [ver gráfico 2].

Gráfico 2.

Elaboración propia con base en datos del Anexo Estadístico del Informe Económico del BCP, 2025.

Una economía estructurada en torno a un patrón de especialización productiva cuyo eje es la extracción de materias primas agrarias con destino a la exportación no solo no requiere desarrollar el mercado interno fomentando el consumo, es que sencillamente, no lo necesita porque obtiene sus ganancias a través del comercio exterior. Esta dinámica tiene graves repercusiones, entre ellas, la precarización y el deterioro cada vez mayor de las condiciones materiales de vida de la población. Hablamos de una economía que no puede emplear productivamente a toda la fuerza de trabajo disponible generando amplios espacios para el desarrollo de actividades ilícitas e ilegales que pasan a suplir esta incapacidad estructural de la economía paraguaya.

En este contexto tiene lugar la agudización de la disputa en torno a la apropiación del escaso excedente de valor que queda en la economía y esa disputa se refleja en el deterioro del nivel salarial, mayor explotación de los trabajadores y, por supuesto, en una inflación que cumple el papel de apropiarse o, mejor dicho, de transferir la riqueza desde los trabajadores hacia los capitales que operan en el mercado local. La inflación es, en las economías capitalistas, un mecanismo más para la acumulación y la concentración de capital a partir de la transferencia de riqueza desde los trabajadores hacia el empresariado que concentra el poder sobre el proceso de producción y comercialización, como son las grandes cadenas de supermercados, por ejemplo, cuya posición de poder sobre el aparato productivo y el comercio exterior les permite imponer precios.

Finalmente, para no dejar de lado una discusión importante para entender la narrativa oficial es comprender que responde a una forma de interpretar la economía que para nada es estrictamente técnica, sino más bien es absolutamente ideológica. Una interpretación que no logra explicar los fenómenos y procesos inflacionarios a escala global y que poco o nada tiene que aportar para comprender cómo funcionan nuestras economías. Y esto último es una decisión política, una decisión de no ver para no explicar.

Entender el carácter dependiente de las economías latinoamericanas implica recordar que esa dependencia trasciende lo económico para abarcar el sector financiero y tecnológico que dominan y restringen la oferta, dando lugar a lo que se conoce como la paradoja del comercio exterior: baja relativa de los precios de bienes exportables y aumento relativo en los precios de las importaciones, lo que implica un círculo permanente de sangría para las economías latinoamericanas que se conjuga con la fuga de capitales a través de diferentes mecanismos entre los que se incluye el pago de los servicios de la deuda, la adquisición de maquinaria y tecnología, entre otros.

Por tanto, el discurso de “inflación cero” y una “macroeconomía estable” que ha venido sosteniendo este y los gobiernos anteriores, responde a la necesidad de vender la propaganda del éxito económico de Paraguay a los grandes especuladores escondiendo la basura bajo la alfombra y que no se ajusta a la realidad.

Foto: Elisa Marecos Saldívar

  1. Economista. Doctoranda en el Programa de Doctorado en Economía del Instituto de Industria de la Universidad Nacional de General Sarmiento, Buenos Aires, Argentina. Investigadora del Centro de Estudios Heñói. Email: caceresalheli06@gmail.com

Un año de Milei: de licuadoras, carretillas y triciclos

Un año de Milei: de licuadoras, carretillas y triciclos

Por Nicolás Dvoskin[i]

Ciclo de colaboraciones del Centro de Estudios Heñói


[i] Nicolás Dvoskin es Doctor en Ciencias Sociales y Magíster en Historia Económica y Políticas Económicas. Licenciado en Economía y Ciencias Políticas. Es investigador categorizado por el CONICET, Argentina, adscripto al Centro de Estudios e Investigaciones Laborales [CEIL – CONICET]. Coordina la Licenciatura en Economía Política de la Universidad de Lanús y es profesor en la Universidad Nacional de General Sarmiento, en la Universidad Nacional de Mar del Plata y de la Universidad Nacional de José C. Paz. Sus líneas de trabajo incluyen las Teorías del Desarrollo Económico y la Seguridad Social, la Heterogeneidad Estructural e Historia de las Ideas Económicas. Es integrante de la Sociedad de Economía Crítica (Argentina – Uruguay) y de la Asociación Latinoamericana del Pensamiento Económico, ALAHPE. Además de coordinar diversos grupos de trabajo en el marco de la Young Scholar Initiative (YSI Group).


Ya llevamos más de un año de gobierno de Javier Milei en Argentina. En este año pasó de todo, menos lo que Milei anunciaba en la campaña electoral que lo llevó a la presidencia. El peso argentino, denunciado como excremento, se iba a eliminar, y resultó ser la moneda más apreciada -en términos reales- del mundo. El cepo cambiario era simultáneamente un delito contra el inalienable derecho de propiedad y un limitante del crecimiento, y sigue ahí, más vivo que nunca. El Banco Central habría de cerrar sus puertas para dar paso a la dolarización, y sigue ahí, con emisión monetaria récord y la menor independencia entre sus autoridades y las de Hacienda desde su creación hace noventa años.

Es decir, del programa de transformación radical de las instituciones, sostenido en cambios profundos en materia monetaria, no hubo ni siquiera un atisbo. ¿Qué fue lo que sí hubo? Licuadoras, carretillas y triciclos, en un renovado, pero no del todo novedoso ciclo de valorización financiera. ¿Cómo es eso? Veamos.

Foto: Diálogo Político

Licuadoras

Uno de los problemas que tanto Milei como gran parte de la ortodoxia económica venían denunciando en los años posteriores a la pandemia era la distorsión de los precios relativos, que se había potenciado con la aceleración inflacionaria. En este sentido, la brutal devaluación de principios de diciembre de 2023, que llevó al dólar oficial de 360 a 800 pesos, y por consiguiente a la inflación a un récord de 25,5% mensual, duplicando el ya elevado dato de noviembre, fue justificada como una corrección necesaria, pero causada por los desequilibrios preexistentes. La brecha cambiaria del 200% fue reducida a poco más del 30% y empezaron a autorizarse elevados aumentos de precios de bienes y servicios regulados, siendo el combustible y la salud los más notorios.

La inflación creciente hizo que las ganancias de competitividad de la mega devaluación se fueran diluyendo muy rápidamente. Ya en febrero el índice de tipo de cambio real multilateral estaba a niveles de agosto de 2023, y ya a principios de abril estaba en valores similares a los del promedio de los primeros siete meses de 2023, antes de la pequeña devaluación posterior a las elecciones primarias. Es decir, el dólar oficial estaba muy atrasado, pero la devaluación solo corrigió ese retraso de manera coyuntural, por pocos meses.

Lo que hizo la devaluación, al acelerar la inflación, fue atentar contra el precio relativo más importante para los/as trabajadores/as: el salario.

Gráfico 1: Elaboración propia en base a INDEC y Ámbito Financiero

El salario promedio de los trabajadores registrados medido por el RIPTE[1] era de 447.000 pesos en noviembre de 2023, lo que equivale a 1.189.000 pesos de noviembre de 2024 (línea azul). En moneda constante, el salario se derrumbó hasta 961.000 pesos en febrero, para después subir muy lentamente. Hacia noviembre de 2024 -último dato disponible hasta hoy- el salario promedio llega a 1.178.000 pesos, casi el mismo que un año atrás. Es decir, llegamos a un salario real privado registrado igual al de antes de Milei, pero con toda la pérdida acumulada en el medio. En el caso de los trabajadores del sector público, la pérdida es mucho mayor, y hacia noviembre de 2024 sigue estando 20% por debajo del mismo mes de 2023.

El área en rojo presenta la pérdida de ingreso acumulada por un trabajador registrado promedio, medida en dólares CCL[2]. Se la obtiene la diferencia entre el salario promedio en pesos de cada mes, menos el de noviembre de 2023 en pesos del mes en cuestión, dividido el tipo de cambio del último día hábil del mes. La suma luego de un año da 821 dólares. Es decir, eso es lo que perdió cada trabajador/a registrado/a en promedio luego de un año de gobierno de Milei. El número aumenta si tenemos en cuenta que la baja pronunciada de los salarios en los primeros meses pudo haberse cubierto con endeudamiento personal a tasas reales positivas (récord en montos durante 2024), que se llevaron los aumentos salariales de los meses siguientes.

Podemos hacer un ejercicio similar con la jubilación mínima y el resultado es una pérdida acumulada de 155 dólares por cada jubilado/a.

¿Todos perdieron entonces? Pareciera que no.

Carretillas

Tanto en campaña como en el gobierno, el discurso de Milei se focalizó en que el ajuste sería pagado por “la casta”. Más allá de lo amorfo del concepto y del énfasis en algunas medidas simbólicas como el congelamiento de salarios del alto funcionariado público, lo cierto es que el ajuste fue pagado principalmente, como vimos en el apartado anterior, por trabajadores/as y jubilados/as. Sin embargo, en economía generalmente cuando hay ganadores también hay perdedores.

Es difícil medir la ganancia o pérdida del capital en general, porque lo cierto es que muchos sectores han visto reducida su tasa de ganancia a lo largo del año: los industriales enfocados en el mercado interno vivieron cataclismos durante el primer semestre, con la pronunciadísima recesión; los agroexportadores lo están viviendo ahora con la acelerada apreciación cambiaria sumada a los bajos precios internacionales. Sin embargo, hay un sector que ganó sin parar: el financiero.

Gráfico 2: Elaboración propia en base a Ámbito Financiero

La línea azul nos muestra la evolución del índice del Mercado de Valores (Merval), que promedia las variaciones de la bolsa de Buenos Aires, pero en dólares. Lo que vemos es que el valor de las acciones se mantiene prácticamente constante hasta febrero de 2024, cuando empieza a subir, luego baja hacia mediados de año, alcanzando su piso en la corrida cambiaria de la segunda semana de julio (cuando el dólar CCL alcanzó los 1500 pesos), pero vuelve a acelerarse con fuerza durante los últimos cinco meses. Hacia noviembre de 2024 el índice Merval en dólares duplicaba al de noviembre de 2023. Si nos extendiéramos hacia enero de 2025, veríamos una cuasi triplicación. La rentabilidad real durante noviembre de 2024 –en pesos, descontando la inflación- fue del 18,5% mensual.

El área verde lo que hace es simular la ganancia acumulada de un inversor que compró una cartera promedio de acciones valuada en 1000 dólares en noviembre de 2023. En noviembre de 2024, un año después, esa cartera valía 2107 dólares. Es decir, más que duplicó su valor en un año. Se trata de una tasa de ganancia abismal, pero al mismo tiempo insostenible.

Mientras a algunos/as, vendiendo su fuerza de trabajo, les licuaron los ingresos, otros/as, haciendo que el dinero trabaje solo, pudieron juntarlo en carretillas. De hecho, podemos verlos a todos juntos:

Gráfico 3: Elaboración propia en base a INDEC y Ámbito Financiero

El área roja es la pérdida de un/a trabajador/a registrado/a promedio. El área amarilla es la de un/a jubilado/a de la mínima. El área verde es la ganancia acumulada de quien invirtió solo mil dólares en la bolsa. Como vemos, la suma del área amarilla y la roja es similar a la verde hacia noviembre de 2024.

Triciclos

¿Cómo se pudo sostener este mecanismo de brutal transferencia de riquezas del trabajo al capital financiero? La clave estuvo en el triciclo, una versión ad hoc de la famosa bicicleta financiera que tantas veces rodó por las carreteras bursátiles argentinas.

En resumidas cuentas, la bicicleta financiera consiste en que el Estado ofrezca títulos de alta rentabilidad nominal en pesos, lo cual en un contexto de alta inflación no necesariamente va a desincentivar la inversión, pues las tasas reales pueden seguir siendo bajas o incluso negativas, pero con una promesa creíble de un tipo de cambio relativamente estable, lo que traduce esa alta tasa nominal en pesos en una alta tasa en dólares. Su versión más pura es la de la última dictadura militar, donde el tipo de cambio estaba fijo por la “tablita cambiaria”, pero también es bastante pura la versión que rigió entre mediados de 2016 y principios de 2018, durante el gobierno de Mauricio Macri, con un tipo de cambio flexible pero estable a partir de los masivos ingresos de capitales.

Mientras rueda, la bicicleta atrae inversiones que se pesifican. La entrada de dólares le da fuerza a la estabilidad cambiaria que mantiene activo al rodado. Incluso puede suceder que los ingresos sean tan masivos que se acepte una baja de tasas. Normalmente al inicio una bicicleta viene acompañada de algún ingreso extraordinario de capitales, como fue en 2016 -y también en 2024-, el blanqueo. Entonces, la bicicleta rueda, los dólares entran, el tipo de cambio se estabiliza y se controla la inflación.

¿Por qué decimos que lo de ahora no es una bicicleta sino un triciclo? Bien, porque es un mecanismo mucho más pequeño y controlado. En primer lugar, no llega tan lejos: opera solo a escala nacional. Argentina está fuera de los mercados internacionales de deuda, y en estos términos el triciclo está funcionando principalmente para evitar la compra de dólares por parte de residentes, no tanto para atraer recursos extranjeros. De hecho, las reservas internacionales no se han movido mucho en el último año, mientras que entre 2016 y 2018 se habían duplicado.

En segundo lugar, se mueve mucho más lento: los montos operados son menores, e incluso está funcionando con letras a tres, seis o nueve meses, con vencimientos escalonados mensuales, mientras que en 2016 se operaba con letras mensuales y vencimientos todas las semanas.

En tercer lugar, y por sobre todo, es mucho más estable: la vigencia del cepo cambiario impide que los vaivenes de la bicicleta afecten a las reservas internacionales. Impide la salida de capitales y así desincentiva la entrada. Juegan menos jugadores y el riesgo es mucho menor. Al mismo tiempo, es más difícil hacerlo circular por caminos sinuosos: si el triciclo juega en el terreno del tipo de cambio financiero, mucho más volátil, es difícil proveer credibilidad a la estabilidad del mismo, algo que este gobierno ha conseguido, muchas veces a costa de la propia acumulación de reservas.

Las grandes ganancias bursátiles necesariamente están atadas a este proceso de valorización financiera garantizado con deuda pública -que crece a pesar del superávit fiscal-, proceso cuyos resultados son harto conocidos en el país.

En síntesis, llevamos poco más de un año de un proceso que se autoconsagra por la baja de la inflación, el equilibrio fiscal y la estabilidad cambiaria. Mientras el gobierno insiste en que el elemento clave de todo ello fue la motosierra (reducción salvaje del gasto público), lo cierto es que el clivaje que jugó fue otro: no se trata de un gobierno donde el Estado se retira para dar aire y libertad al sector privado; se trata de un proceso por el cual los/as trabajadores/as ven licuados sus ingresos a costa de una acelerada valorización financiera que crea fantasías de estabilidad y posibilidades de enriquecimiento acelerado para algunos. Sin embargo, no solo es pan para hoy y hambre para la mañana (porque indefectiblemente las bicicletas o triciclos terminan chocando) sino que tampoco es pan para todos: algunos llenan sus carretillas y otros ven migajas pasadas por licuadora.


[1]Nota del Comité Editorial: El RIPTE o Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables, es un indicador que mide la evolución de los salarios en Argentina y es calculado a partir de los salarios de los trabajadores en relación de dependencia y sujetos al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).

[2] Nota del Comité Editorial: El dólar CCL es uno de los instrumentos financieros más utilizados en Argentina para intercambiar pesos por dólares en el extranjero y se refiere a aquellos dólares adquiridos al contado con liquidación en los mercados bursátiles a través de la venta de instrumentos financieros como bonos y acciones.

Acuerdo UE-Mercosur: Divisiones en Europa y Alianzas “Inesperadas”

Acuerdo UE-Mercosur: Divisiones en Europa y Alianzas “Inesperadas”

Andrea Taborri [1]

Ciclo de colaboraciones del Centro de Estudios Heñói


[1] Es estudiante de doctorado en la Universidad para Extranjeros de Perugia (Italia). Su proyecto de tesis doctoral plantea estudiar el Acuerdo entre la UE y el Mercosur y sus efectos. Consiguió el grado de Desarrollo Económico y Cooperación Internacional en la Universidad de Florencia (Italia), obtuvo un título de Master en Relaciones Internacionales en Leiden (Países Bajos) y un segundo título de Master por la Universidad Complutense de Madrid en Estudios Contemporáneos de América Latina. Sus intereses académicos se centran en la economía política internacional, América Latina, la integración económica y las cadenas globales de valor desde enfoques críticos. Contacto: a.taborri@studenti.unistrapg.it

Europa se divide

El acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur ha vuelto a estar en la agenda pública en los países europeos las pasadas semanas en ocasión de la reunión del G20 en Río de Janeiro. El presidente francés Emmanuel Macron aprovechó su visita en el continente para viajar a Argentina, donde discutió con el presidente argentino Javier Milei -entre otras cosas- el Acuerdo comercial entre los dos bloques. Esto ocurría mientras en Francia recrudecían las protestas de los agricultores frente a la posibilidad de que durante el G20 se llegase a una resolución entre las partes.

Entre los gobiernos de los países del Mercosur hay un consenso político bastante difuso acerca de la bondad del Acuerdo que deriva del fuerte incremento en las exportaciones de bienes primarios que este conllevaría[2]. En la Unión Europea la situación es distinta, con países cuyos gobiernos apoyan abiertamente el Acuerdo y otros que hacen lo posible para obstaculizar su firma. Francia lidera el bando de los “opositores”, mientras que Alemania se posiciona claramente en favor. Entre estas dos posiciones se pueden encontrar instancias variadas, como la de Irlanda, cuyo sector cárnico se vería perjudicado, Italia que ha tenido una posición ambigua, Países Bajos y Bélgica que han sido centro de fuertes protestas de los agricultores en los últimos años, o España, cuyas empresas se beneficiarían de la liberalización de las licitaciones públicas en el Mercosur.

Agricultores europeos en protesta contra el acuerdo. Foto: NOS

Divisiones intercapitalistas

El acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur incrementaría los intercambios existentes entre los dos bloques, cristalizando su inserción en el mercado mundial. Los intercambios actuales siguen el patrón centro-periferia; el Mercosur exporta hacia la UE principalmente productos de la minería (29,6%), alimentos (19,2%), y productos vegetales (17,9%), mientras que los productos de exportación de la UE al Mercosur son principalmente maquinaria (26,7%), productos químicos y farmacéuticos (25%) y equipos de transporte (11,9%) (European Commission, s.f.). Pese a los posibles efectos negativos que el Acuerdo tendría acerca de la tutela del medioambiente y de los derechos humanos, la UE -que recordamos, tiene competencia supranacional para firmar este tipo de tratados- cobraría varias ventajas firmando el acuerdo. Consolidaría su posición como exportadora de servicios y bienes de alto contenido tecnológico, conseguiría materias primas baratas para su industria, y reduciría la dependencia de China en cuanto a materias primas minerales.

Cabe entonces interrogarse sobre las raíces de la oposición al acuerdo. Dentro de la UE conviven países muy distintos, en los cuales los diferentes segmentos de la burguesía están en pugna, disputando el modelo de desarrollo. Estas pugnas se reflejan en las posiciones que los gobiernos adoptan de cara a la apertura comercial de la UE[3] [4]. La posición muy favorable al Acuerdo de Alemania se entiende a partir la importancia en ese país de la industria de bienes de capital, productos químicos y farmacéuticos, y automotriz; sectores que incrementarían sus exportaciones al Mercosur con la firma del Acuerdo. El valor de las exportaciones hacia el Mercosur de ese país es el más alto de la UE (US$16 billones), y el sector exportador constituye acerca del 47% de su PIB (World Bank, 2024). La crisis de la economía Alemana (se prevé que cerrará el 2024 en recesión), que tiene sus raíces en la crisis generalizada del capitalismo global y en los conflictos interimperialistas, obliga los capitales a buscar salidas rentables, y el Mercosur es un mercado atractivo.

Asimismo, la hostilidad de Francia al tratado de libre comercio tiene sus raíces en la confrontación entre distintas fuerzas sociales en el país. Pese a sus posiciones políticas liberales Macron en varias ocasiones ha subrayado que el acuerdo con el Mercosur configuraría una competencia desleal hacia los agricultores y ganaderos franceses por los menores costos de producción y regulación más laxa en los países del Mercosur. En efecto, Francia es el mayor productor agrícola de la UE (US$38 billones en 2023), y aunque el sector solamente representa el 1,9% del PIB (World Bank, 2024), tiene peso en la opinión pública y fuerte capacidad de movilización -como quedó demostrado en Febrero de 2024 cuando los agricultores en protesta bloquearon los accesos a París durante varios días. La industria en ese país tiene un peso relativo mucho menor que en Alemania, y las ventajas vinculadas al acuerdo no son consideradas decisivas por el ejecutivo a la hora de elaborar su posición en las negociaciones.

Entre estos dos extremos encontramos posiciones variadas, que reflejan las peculiaridades de cada país, así como las mediaciones políticas e ideológicas en acto. El gobierno español, por ejemplo, se posiciona decididamente en favor del acuerdo, ya que sus empresas se beneficiarían de la liberalización de las licitaciones públicas en el Mercosur. Esto a pesar de la importancia relativamente alta del sector agrícola en el país (2,3% del PIB según el Banco Mundial), cuyas reivindicaciones son recogidas por los partidos de derecha y extrema derecha. La posición de Italia es paradigmática en este sentido. Hace unos días el ministro de Agricultura Francesco Lollobrigida (miembro del ala más conservadora y nacionalista del gobierno) se pronunció en contra del Acuerdo, mientras que el Ministro de Asuntos Exteriores Antonio Tajani (miembro de la componente más liberal) matizó las palabras de su socio de gobierno reafirmando la disponibilidad de Italia en firmar el Acuerdo. Estas contradicciones internas al gobierno reflejan la pugna entre distintos segmentos del capital en este país; las pequeñas empresas con horizonte nacional y el sector agrícola por un lado (representadas por los conservadores/nacionalistas) y las medianas y grandes empresas con capacidad exportadora por otro (representadas por los liberales).

Ursula von der Leyen, presidenta de la comisión europea. Foto: EFE

Alianzas peculiares, alianzas del capital

La pugna entre distintos sectores capitalistas sobre el modelo de desarrollo europeo se repercute en los posicionamientos de los gobiernos nacionales acerca del Acuerdo entre UE y Mercosur. La UE, que a menudo se presenta como un actor unitario, también alberga luchas entre segmentos de la burguesía en su interior. De ahí que, lejos de tener una postura unificada, los países europeos se dividen acerca del Acuerdo, cada uno de ellos adoptando posiciones que -de una manera u otra- reflejan la estructura interna de los sectores productivos, mediada ideológica y políticamente. De esta manera se forjan alianzas continentales y transcontinentales inesperadas en favor y en contra del Acuerdo. En Europa, el liberal y europeísta Emmanuel Macron comparte el bando de los opositores con el gobierno de extrema derecha y antieuropeísta italiano, con el partido de extrema derecha español Vox, y con los partidos nacionalistas euroescépticos Neerlandeses y Belgas. Por otro lado, el gobierno socialdemócrata alemán -en el que participa el partido ecologista Die Grünen– y el gobierno de centroizquierda español sostienen el Acuerdo, pese a su proprio compromiso con el desarrollo sostenible y la Agenda 2030. Paradójicamente, acerca del Acuerdo, estos gobiernos concuerdan con el ultraliberal Javier Milei. Mientras tanto, en Europa y en el Mercosur, una multitud de organizaciones de la sociedad civil, se oponen al Acuerdo, advirtiendo sobre su impacto medioambiental y las posibles violaciones de derechos humanos que acarrea.

Fuentes consultadas:

European Commission. (s.f.). Mercosur. Recuperado el 27 de 11 de 2024, de EU trade relations with Mercosur. Facts, figures and latest developments: https://shorturl.at/bv2c9

Ghiotto, L., & Echaide, J. (2019). Analysis of the agreement between the European Union and Mercosur. Berlin, Buenos Aires, Brussels: Anna Cavazzini MEP, The Greens.

World Bank. (2024). Agriculture, forestry, and fishing, value added (% of GDP). Recuperado el 27 de 11 de 2024, de World Bank: https://data.worldbank.org/indicator/NV.AGR.TOTL.ZS?locations=MG&view=map

World Bank. (2024). Exports of goods and services (% of GDP). Recuperado el 27 de 11 de 2024, de World Bank: https://data.worldbank.org/indicator/NE.EXP.GNFS.ZS?view=map-IT&locations=1W-DE


Notas al pie de página

[2] Esto no quiere decir que todos los presidentes mantengan la misma postura frente a las negociaciones. El brasileño Luis Ignacio da Silva es el mayor impulsor del tratado, mientras Javier Milei mantiene una postura más ambigua. El presidente paraguayo Santiago Peña siempre ha reconocido la voluntad de insertar a Paraguay en el mercado mundial a través de este tipo de acuerdos, pero se ha mostrado pesimista por la postura de la UE que pide demasiadas garantías en estándares sanitarios y medioambientales. En Uruguay tanto el presidente saliente Luís Lacalle Pou como el entrante Yamandú Orsi se han pronunciado en favor de cerrar un acuerdo en tiempos breves.

[3] Cabe recordar que, si bien la UE se funda sobre el principio de libre comercio, en realidad es un bloque que tiene fuertes barreras comerciales hacia afuera. Si, por un lado, en su interior, hay libertad completa de movimiento de capitales, servicios, personas y mercancías, por otro hay barreras muy altas para el acceso de estos ismos factores.

[4] El hecho de que el gobierno de un país se posiciones en favor o en contra del Acuerdo, no quiere decir que exista un consenso social a su alrededor. En toda la UE existen movimientos y organizaciones que se oponen al Acuerdo “desde abajo” a partir de una perspectiva ambientalista y de los derechos humanos. Asimismo, incluso en el país cuyo gobierno se ha demostrado más favorable (Alemania), existen fuerte protestas por parte de los sectores económicos que se verían perjudicados.

Acuerdo UE-Mercosur: ante la inminente firma, mas de 400 organizaciones dicen ¡NO!

Acuerdo UE-Mercosur: ante la inminente firma, mas de 400 organizaciones dicen ¡NO!

5/12/2023

Collage: América Latina y el Caribe Mejor sin TLC

Pronunciamiento

¡No más acuerdos comerciales tóxicos entre la UE y los países de América Latina! – ¡El acuerdo comercial entre la UE y Mercosur debe detenerse AHORA!

Las organizaciones que suscribimos esta declaración de América Latina y la Unión Europea, nos unimos en el rechazo del acuerdo de asociación y comercio entre la UE y el Mercosur. Hacemos un llamado a los responsables políticos de ambos lados del Atlántico para que finalmente detengan este acuerdo comercial tóxico.

Negociado a puerta cerrada, este acuerdo carece de participación pública o escrutinio. Incluso el Defensor del Pueblo Europeo ha criticado la falta de transparencia de la Comisión Europea. Ahora, la Comisión está considerando cambiar el proceso de votación a través de 

la “división” del acuerdo, lo que permitiría eludir los vetos de los países individuales. Cientos de organizaciones de la sociedad civil y parlamentarios han condenado esta maniobra como un ataque a los procesos democráticos. Peor aún, los grupos más afectados, como los trabajadores, los pequeños agricultores, las comunidades indígenas y las mujeres, han sido excluidos de las negociaciones de este acuerdo, y, sin embargo, sufrirán sus peores efectos.

Un acuerdo tóxico para los pueblos y el planeta

Este acuerdo agravará el intercambio desigual entre el Sur y el Norte Global, perpetuando las estructuras comerciales neocoloniales. Promueve modelos agrícolas destructivos que desplazan a pequeños/as agricultores y comunidades indígenas, al tiempo que impulsan las exportaciones de agroquímicos tóxicos, incluido aquellos prohibidos en la UE. Estas prácticas agrícolas insostenibles, incluyendo la ganadería industrial, amenazan la soberanía alimentaria y el bienestar animal en ambas regiones.

Los y las trabajadores/as en los países del Mercosur sufrirán la pérdida de empleos y el empeoramiento de las condiciones laborales. Las mujeres perderán aún más en este sentido, ya que también son las más afectadas por la privatización de los servicios públicos promovida a través de los tratados de libre comercio (TLC). Los estudios muestran que el acuerdo representa graves riesgos económicos, profundizando aún más la desigualdad e impidiendo el desarrollo sostenible y la (re) industrialización en los países del Mercosur.

El ambiente también sufrirá. Ningún anexo ambiental puede mitigar el daño a largo plazo que causará este acuerdo; es un simple lavado verde. El acuerdo entre la UE y el Mercosur impulsará la deforestación, agravará la crisis climática y alejará a nuestras regiones de la justicia climática.

No más acuerdos con presidentes de extrema derecha que niegan la crisis climática

Collage: Elisa Marecos

Este acuerdo se está negociando con gobiernos liderados por negacionistas de la crisis climática en Argentina y Paraguay, mientras que los bosques vírgenes -como resultado de la deforestación masiva para la agroindustria- arden, y Brasil sufre sequías sin precedentes.

En Argentina, el autoproclamado anarcocapitalista Javier Milei, quien es un miembro activo del movimiento global de extrema derecha, ha sumido al país en la miseria. La pobreza ha alcanzado niveles sin precedentes, y los derechos básicos están siendo aplastados. Las protestas por la justicia social son violentamente reprimidas, mientras que más del 60% de los niños argentinos pasan hambre y los servicios esenciales como la educación y la salud están siendo desmantelados. La combinación de las desastrosas políticas de Milei y este acuerdo comercial obsoleto es una receta para el desastre.

La geopolítica no se arregla con acuerdos comerciales neocoloniales

Los/as políticos/as que promueven este acuerdo para contrarrestar la influencia de China en la región del Mercosur están atrapados en una ideología de libre comercio que prioriza las ganancias corporativas sobre los pueblos y el planeta. Fortalecer los lazos, si bien es innegablemente necesario, requiere solidaridad, igualdad, cooperación, sostenibilidad y democracia, no profundizar las asimetrías comerciales. Esto es también cierto para la “modernización” de los tratados de libre comercio entre la UE y México, y la UE y Chile, ambos igualmente problemáticos.

La solución es clara:

Los responsables políticos de ambos lados del Atlántico deben cumplir con sus compromisos en materia de derechos humanos, sociales, climáticos y ambientales y detener estas negociaciones comerciales tóxicas de inmediato.

¡Otro comercio es posible, basado en la solidaridad, la democracia, la cooperación mutua y la igualdad!

¡Detengan el acuerdo UE-Mercosur AHORA!

Firmantes:

  1. Amigos de la Tierra América Latina y el Caribe (ATALC)
  2. bilaterales.org
  3. CADTM AYNA (Comité para la Abolición de las Deudas Ilegítimas / Abya Yala – Nuestra América)
  4. CADTM Internacional
  5. Coordinadora CCSCS de Centrales Sindicales del Cono Sur
  6. CIDSE
  7. Red de Acción Climática América Latina (CANLA)
  8. Red de Acción Climática Europa
  9. Compasión en la agricultura mundial UE
  10. Confederación de Trabajadores Estatales Latinoamericanos y del Caribe (CLATE)
  11. Observatorio Empresarial Europeo (CEO)
  12. Eko
  13. Red LAT de la UE
  14. Eurogrupo de Animales
  15. Coordinación Europea Vía Campesina (ECVC)
  16. Oficina Europea de Medio Ambiente
  17. Coalición Europea por la Justicia Comercial
  18. Oficina de Defensa del Comercio Justo
  19. Helecho
  20. Vigilancia alimentaria internacional
  21. Amigos de la Tierra Europa
  22. Amigos de la Tierra Internacional
  23. Coalición Mundial por los Bosques
  24. GRANO
  25. Maestros Jubilados
  26. Jubileo Sur Américas
  27. Tierra poderosa
  28. Oilwatch Latinoamerica
  29. Oxfam
  30. Pacto Ecosocial e Intercultural del Sur
  31. Plataforma de América Latina y el Caribe Mejor Sin TLC
  32. PSI (Internacional de Servicios Públicos)
  33. Publica lo que pagas
  34. Resumen latinoamericano
  35. Coalición Africana sobre Crecimiento Verde (ACGG)
  36. Instituto Transnacional
  37. ANCHO+
  38. Ambiente Es Todo del FPDSCP (Frente Popular Darío Santillán Corriente Plurinacional), Argentina
  39. Argentina Mejor Sin TLC, Argentina
  40. Asamblea de Las Heras por el Agua Pura de Mendoza, República Argentina
  41. Asamblea por una MAR LIBRE de petroleras, Argentina
  42. Asociación Argentina de Abogadxs Ambientalistas y Colectivo de Acción por la Justicia Ecosocial, Argentina
  43. Asociación Civil Lola Mora, Argentina
  44. ATTAC Argentina, Argentina
  45. Autoconvocatoria para la Suspensión del Pago e Investigación de la Deuda, Argentina
  46. Buenos Aires Insumisa, Argentina
  47. Campaña Plurinacional NO en RIGI, Argentina
  48. Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina, Argentina
  49. Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Argentina
  50. Colectivo Semillas Autoconvocadas, Argentina
  51. Colectivo Solidarios, Argentina
  52. Confederación General del Trabajo de la República Argentina, Argentina
  53. Cooperativa de Producción Agroecológica CoPA, Argentina
  54. Coordinadora Plurinacional Basta de Falsas Soluciones, Argentina
  55. Corriente Política de Izquierda, Argentina
  56. Corriente Política Marabunta, Argentina
  57. Diálogo 2000 – Jubileo Sur Argentina, Argentina
  58. Frente de organizaciones de lucha libre, Argentina
  59. Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas (FISYP, Argentina
  60. Grupo de Estudios sobre América Latina y el Caribe (GEAL-IEALC/UBA), Argentina
  61. Iniciativa de Ecología Política Arcoiris, Argentina
  62. Lof Rankülche Ngürrü Mapu mew Ver provincia de Buenos Aires Comunidad Mapuche Rankül, Argentina
  63. Multisectorial Golfo San Matías, República Argentina
  64. Museo Hambre, Argentina
  65. Observatorio Petrolero Sur, Argentina
  66. SoliVerde – Colectivo Solidario, Argentina
  67. Somos Pueblo, Argentina
  68. Tierra Nativa / Amigos de la Tierra Argentina, Argentina
  69. AK EUROPA, Austria
  70. Anders Handeln Austria, Austria
  71. Attac Austria, Austria
  72. Federación Austríaca de Sindicatos (ÖGB), Austria
  73. DKA Austria – Dreikönigsaktion der Katholischen Jungschar, Austria
  74. GLOBAL 2000 – Amigos de la Tierra Austria, Austria
  75. KOO (Koordinierungsstelle der Österreichischen Bischofskonferenz), Austria
  76. ÖBV-Vía Campesina Austria, Austria
  77. Welthaus Diözese Graz-Seckau, Austria
  78. WIDE Austria – Red por los derechos de las mujeres y las perspectivas feministas en el desarrollo, Austria
  79. 11.11.11, Bélgica
  80. ACV-CSC, Bélgica
  81. Autre Terre, Bélgica
  82. Broederlijk Delen, Bélgica
  83. Canopea, Bélgica
  84. Triaje colectivo, Waterloo, Bélgica
  85. Crabe asbl, Bélgica
  86. DBA, Bélgica
  87. Eco-Vie asbl, Bélgica
  88. Escuela Paysanne Indépendante, Bélgica
  89. Entrada y Fraternidad, Bélgica
  90. Ferme Jungen, Bélgica
  91. FIAN Bélgica, Bélgica
  92. Acción por el Agua y la Alimentación en Europa, Bélgica
  93. FUGEA, Bélgica
  94. Humundi, Bélgica
  95. Islas de Paix, Bélgica
  96. Entorno La Hulpe, Bélgica
  97. Le Réseau des GASAP, Bélgica
  98. Les Amis de la Terre – Belgique asbl, Bélgica
  99. Les P’tits Dons de Pétillons asbl, Bélgica
  100. Movimiento de Acción Paysanne, Bélgica
  101. Movimiento DEMAIN, Bélgica
  102. Natágora, Bélgica
  103. Red Europea de Comités Oscar Romero, Bélgica
  104. Encuentro de los Continentes, Bélgica
  105. Réseautransition.be, Bélgica
  106. Aumento del clima Bélgica, Bélgica
  107. Solidagro, Bélgica
  108. Solidair se reunió con Guatemala y Bélgica
  109. Solsoc, Bélgica
  110. Terre-en-vue, Bélgica
  111. UNAB – Union des agriculteurs·rices bio de Wallonie, Bélgica (Valonia)
  112. vzw Climaxi, Bélgica
  113. ULB-Cooperación, Bélgica
  114. Fundación AGRECOL Andes, Bolivia
  115. Fundación Gaia Pacha, Bolivia
  116. Fundación PASOS, Bolivia
  117. Movimiento Agroecológico Boliviano, Bolivia
  118. Plataforma Boliviana para el Cambio Climático, Bolivia
  119. Red OEPAIC, Bolivia
  120. Centro de Climatología e Investigación Aplicada, Botswana
  121. Coalición sobre el Cambio Climático de África Meridional, Botswana
  122. AMA – Articulación de Mujeres de Amazonas, Brasil
  123. Amigas da Terra Brasil / Amigos de la Tierra Brasil, Brasil
  124. APIB – Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil, Brasil
  125. Articulación Agro é Fogo / Consejo Pastoral de Pescadores, Brasil
  126. Articulación de Mujeres Brasileñas – AMB, Brasil
  127. Asociación Alternativa Terrazul, Brasil
  128. Asociación Brasileña Interdisciplinaria de SIDA, Brasil
  129. Asociación Comunitaria para la Educación en Salud y Agricultura – ACESA, Brasil
  130. Asociación de Agroecología ABC, Brasil
  131. Asociación SEDUP – Servicio de Educación Popular, Brasil
  132. Asociación Vianei para la Cooperación y el Intercambio en Trabajo, Educación, Cultura y Salud, Brasil
  133. Cáritas Brasileña, Brasil
  134. CEAP -Centro de Educación y Asesoramiento Popular, Brasil
  135. Central de Trabajadores, Brasil
  136. Centro Dandara de Fiscales Jurídicos Populares, Brasil
  137. Centro de Agricultura Alternativa Vicente Nica, Brasil
  138. Centro Ecológico, Brasil
  139. Clima electoral, Brasil
  140. Coletivo Mujer Vida, Brasil
  141. Comisión Pastoral de Tierras – MS, Brasil
  142. Comisión socioambiental Frei Tito de Alencar, Brasil
  143. ESPLAR – Centro de Investigación y Asesoramiento, Brasil
  144. Foro de la FAOR sobre la Amazonia Oriental, Brasil
  145. FASE, Brasil
  146. Federación Nacional de Enfermeras, Brasil
  147. Foro Brasileño de ONG y Movimientos Sociales por el Medio Ambiente – FBOMS, Brasil
  148. Foro de la Amazonia Oriental – FAOR, Brasil
  149. Foro de Mujeres Amazónicas de Pará – FMAP, Brasil
  150. Foro sobre Cambio Climático y Justicia Socioambiental, Brasil
  151. Frente Brasileño Contra los Acuerdos Mercosur-UE y Mercosur-AELC, Brasil
  152. Grupo de Trabajo sobre Propiedad Intelectual, Brasil
  153. Instituto Cordilheira, Brasil
  154. Instituto de Estudios Socioeconómicos (Inesc), Brasil
  155. Instituto Equit – Economía de Género y Ciudadanía Global, Brasil
  156. Instituto de Políticas Alternativas para el Cono Sur – PACS, Brasil
  157. ISP Brasil, Brasil
  158. Jubileo Sur de Brasil, Brasil
  159. Justicia sobre raíles, Brasil
  160. Marcha Mundial de las Mujeres, Brasil
  161. Movimiento de Mujeres de la Selva Negra – Dandara, Brasil
  162. Movimiento de Trabajadores Sin Hogar (MTST), Brasil
  163. Movimiento de Personas Afectadas por Represas – MAB, Brasil
  164. Movimiento por la Soberanía Popular en la Minería (MAM), Brasil
  165. Movimiento SOS Chapada dos Veadeiros, Brasil
  166. PAD (Proceso de Articulación y Diálogo), Brasil
  167. REBRIP – Red Brasileña para la Integración de los Pueblos, Brasil
  168. Red de Intercambio de Tecnologías Alternativas, Brasil
  169. Servicio de Asistencia Rural y Urbana – SAR, Brasil
  170. Sindicato de Enfermeras del Estado de São Paulo (SEESP), Brasil
  171. Terramar, Brasil
  172. Acción climática para estudiantes permanentes (CALL), Canadá
  173. Chile Mejor sin TLC, Chile
  174. Cedetrabajo, Colombia
  175. Réseau des Organizations de la Société Civile pour le Developpement du Tonkpi (ROSCIDET), Costa de Marfil
  176. Hnutí DUHA / Amigos de la Tierra República Checa, Chequia
  177. Bosques del mundo, Dinamarca
  178. Acción Global, Dinamarca
  179. NOAH / Amigos de la Tierra Dinamarca, Dinamarca
  180. OMASNE, Ecuador
  181. Acción Ecológica, Ecuador
  182. Centro de Documentación sobre Derechos Humanos “Segundo Montes Mozo SJ” (CSMM), Ecuador
  183. CESTA Amigos de la Tierra, El Salvador
  184. Amigas de la Tierra / Amigos de la Tierra España, España
  185. Asociación por la Paz y los Derechos Humanos Taula per Mèxic, Cataluña
  186. Attac España, España
  187. Cátedra UNESCO de Desarrollo Humano Sostenible, UdG, España
  188. CCOO (Confederación Sindical de Comisiones Obreras), España
  189. CGT – Confederación General del Trabajo, España
  190. CICrA Justicia Ambiental, España
  191. COAG-Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos, España
  192. Ecologistas en Acción, España
  193. Entrepueblos-Entrepobles-Entrepobos-Herriarte, Estado Español
  194. Movimiento Verde de Estonia / Amigos de la Tierra Estonia, Estonia
  195. Extinción Rebelión Málaga, España
  196. Iniciativa Global Cambio Personal y Justicia, España
  197. La Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo-España, España
  198. Observatorio del Deute en Globalització, España
  199. Paz Con Dignidad (OMAL), Estado español
  200. Salva la Selva, España
  201. SETEM Cataluña, España
  202. ELA euskal sindikatua, Euskal Herria
  203. LAB sindikatua, Euskal Herria
  204. Amigos de la Tierra Finlandia, Finlandia
  205. Acción no violenta COP21 (ANV-COP21), Francia
  206. ActionAid Francia, Francia
  207. Act Pour L’Environnement, Francia
  208. AGTER, Francia
  209. Aitec, Francia
  210. Alofa Tuvalu, Francia
  211. Alternatiba, Francia
  212. Mapa de la sopa aux Cailloux, Francia
  213. AMAP Paniers d’ici, Francia
  214. Amis de la Terre Côte d’Or, Francia
  215. Amis de la Terre Francia / Amigos de la Tierra Francia, Francia
  216. Asociación CRI-AC!, Francia
  217. Attac Artois -Ternois – La Gohelle, Francia
  218. Attac Dordoña, Francia
  219. ATTAC Finisterre, Francia
  220. Attac Francia, Francia
  221. ATTAC Mosela, Francia
  222. ATTAC Nimes, Francia
  223. ATTAC Pays Vasco, Francia
  224. Actores de Bio Consom, Francia
  225. BIOAMAP, Francia
  226. Bloom, Francia
  227. CADTM Francia, Francia
  228. Canopée, Francia
  229. CCFD-Terre Solidaire, Francia
  230. CFSI, Francia
  231. Colectivo Nacional Stop Mercosur, Francia
  232. Confederación General del Trabajo (CGT), Francia
  233. Confederación Paysanne, Francia
  234. CRID, Francia
  235. CTC-42, Francia
  236. DLS ip, Francia
  237. Eau Secours 62, Francia
  238. Extinción Rebelión Francia, Francia
  239. FADEAR, Francia
  240. Federación de Artesanos del Mundo, Francia
  241. Foodwatch Francia, Francia
  242. France Amérique Latin FAL, Francia
  243. Francia Naturaleza Medio Ambiente, Francia
  244. ex Unión Soviética, Francia
  245. Générations Futures, Francia
  246. Ingenieros Sin Fronteras, Francia
  247. ISF Agrista, Francia
  248. JDMO-AGRI, Francia
  249. Les Amis du Monde diplomatique, Francia
  250. LORAMAP Réseau Lorrain des AMAP, Francia
  251. Centro MAN Alsacia, Francia
  252. MIRAMAP – Movimiento Interregional de AMAP, Francia
  253. Lycéen Nacional del Movimiento (MNL), Francia
  254. Notre Affair à Tous, Francia
  255. Pueblos Solidarios, Francia
  256. Pueblos Solidarios de Doubs, Francia
  257. Pasajeros privados Le Mans – La Suze, Francia
  258. Pueblos solidarios Nancy, Francia
  259. Pasajeros solidarios pays d’aubagne, Francia
  260. Pasajeros privados en la región de Lilloise, Francia
  261. Réseau Action Climat Francia, Francia
  262. SAS Champ’étre, Francia
  263. Comida Lenta en Francia, Francia
  264. SOL Alternatives Agroécologiques et Solidaires, Francia
  265. Terre & Humanisme, Francia
  266. Unión Sindical Solidaria, Francia
  267. Aktion GEN-Klage, Alemania
  268. Aktionsgemeinschaft Solidarische Welt eV, Alemania
  269. Arbeitsgemeinschaft bäuerliche Landwirtschaft (AbL) eV, Alemania
  270. Asociación de Accionistas Éticos Alemania, Alemania
  271. Attac Berlín, Alemania
  272. ATTAC Frankfurt/Main, Alemania
  273. Attac Alemania, Alemania
  274. Attac Hamburgo, Alemania
  275. Berliner Wassertisch, Alemania
  276. Bloque Latinoamericano Berlín, Alemania
  277. Buendnis Gerechter Welthandel Múnich, Alemania
  278. Bund für Umwelt und Naturschutz (BUND) eV, Alemania
  279. BUND Landesverband Hessen eV, Alemania
  280. BUNDjugend / Jóvenes Amigos de la Tierra Alemania, Alemania
  281. Bündnis “Gemeinsam gegen die Tierindustrie”, Alemania, Austria
  282. Bündnis Gerechter Welthandel Darmstadt, Alemania
  283. Cristianos para el futuro, Alemania
  284. Cristianos para el futuro Hannover, Alemania
  285. Iniciativa Christliche Romero eV, Alemania
  286. Red Colombia Alemania, Alemania
  287. Coordinación gegen BAYER-Gefahren (CBG), Alemania
  288. DEAB eV (Dachverband Entwicklungspolitik Baden-Württemberg), Alemania
  289. DGB Ortsverband Griesheim, Alemania
  290. Eine-Welt-Forum Mannheim eV, Alemania
  291. Ernährungsrat Münster e. V., Alemania
  292. FARBE eV Friburgo, Alemania
  293. FDCL-Centro de Investigación y Documentación Chile-América Latina, Alemania
  294. FIAN Deutschland eV, Alemania
  295. foodsharing eV, Alemania
  296. Foro de ONG Alemanas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, Alemania
  297. Gesellschaft für bedrohte Völker, Alemania
  298. GEW Hessen, Alemania
  299. Heidelberger Bündnis für gerechten Welthandel, Alemania
  300. IG NAchbau, Alemania
  301. Informationsstelle Lateinamerika (ila) eV Bonn, Alemania
  302. Informationsstelle Perú eV, Alemania
  303. KlimaEntscheid Münster, Alemania
  304. Klimanetz Heidelberg, Alemania
  305. KoBra – Kooperación Brasilien eV, Alemania
  306. Konstanzer Bündnis für gerechten Welthandel, Alemania
  307. LSV, Alemania
  308. LSV EL/NOH, Alemania
  309. Mannheimer Bündnis gerechter Welthandel, Alemania
  310. Misereor, Alemania
  311. Nachrichtenpool Lateinamerika eV, Alemania
  312. NaturFreunde Deutschlands, Alemania
  313. Naturfreunde Mannheim, Alemania
  314. Netzwerk gerechter Welthandel, Alemania
  315. Netzwerk Gerechter Welthandel Baden-Württemberg, Alemania
  316. Netzwerk Solidarische Landwirtschaft eV, Alemania
  317. Ökumenisches Büro für Frieden und Gerechtigkeit eV (Oficina para la Paz y la Justicia en Munich), Alemania
  318. Padres y personas para el futuro Mannheim, Alemania
  319. Padres para el futuro Bonn, Alemania
  320. Padres para el futuro Hannover, Alemania
  321. PowerShift eV, Alemania
  322. PRO MenschNatur Mittelbaden, Alemania
  323. ProWaldProWind Heidelberg, Alemania
  324. Rettet den Regenwald, Alemania
  325. Robin Wood eV, Alemania
  326. Comida lenta Pfaffenwinkel, Alemania
  327. treemedia eV, Alemania
  328. Umweltinstitut Múnich, Alemania
  329. Urgewald, Alemania
  330. VCD Regionalverband Münsterland, Alemania
  331. Ver.di Südhessen, Alemania
  332. Waldwende Heidelberg, Alemania
  333. Weltladen eV, Alemania
  334. Werkhof Darmstadt eV, Alemania
  335. Werkstatt Ökonomie eV, Alemania
  336. Iniciativa 136, Grecia
  337. Amigos de la naturaleza Grecia, Grecia
  338. Instituto para el Futuro Común Amerindio IFCA, Honduras
  339. Grupo de Acción de Aire Limpio, Hungría
  340. Asociación de Acción Verde, Hungría
  341. Fundación Magosfa, Hungría
  342. Magyar Természetvédők Szövetsége / Amigos de la Tierra Hungría, Hungría
  343. An Claíomh Glas, Irlanda
  344. An Taisce-The National Trust para Irlanda, Irlanda
  345. Derecho Ambiental Irlanda, Irlanda
  346. Amigos de la Tierra Irlanda, Irlanda
  347. Talamh Beo, Irlanda
  348. Attac Italia, Italia
  349. Coordinación norte sur del mundo, Italia
  350. ASTM (Acción Solidaria Tiers Monde asbl), Luxemburgo
  351. Movimiento Ecológico asbl, Luxemburgo
  352. Asociación Ecológica Santo Tomás, AC, México
  353. Centro de Promoción y Educación Profesional “vasco de Quiroga”, México
  354. Enlace Comunicación y Capacitación AC, México
  355. Fronteras Comunas, México
  356. NEB No es Basura, México
  357. Otros Mundos Chiapas, México
  358. RMALC, México
  359. ECO-TIRAS Asociación Internacional de Guardianes de Ríos, Moldavia
  360. Centro de Investigación sobre Corporaciones Multinacionales (SOMO), Países Bajos
  361. FNV Sindicato Holandés, Países Bajos
  362. Foodwatch, Países Bajos
  363. ¡Händel Anders! coalición, Países Bajos
  364. Justicia del agua y género, Países Bajos
  365. Ambos ENDS, Países Bajos
  366. Milieudefensie, Países Bajos
  367. Plataforma Aarde Boer Consumo, Países Bajos
  368. Voedsel Anders NL, Países Bajos
  369. Grupo de trabajo Justicia Alimentaria, Países Bajos
  370. Latin-Amerikagruppene en Norge, Noruega
  371. Fundación Rainforest Noruega, Noruega
  372. Articulación de calles populares “PYKU’I”, Paraguay
  373. BASE Investigaciones Sociales (BASE-IS), Paraguay
  374. Comité Estudiantil Félix H. Agüero, Paraguay
  375. Heñói, Paraguay
  376. Plataforma Paraguay Mejor Sin Libre Comercio, Paraguay
  377. Savia, Paraguay
  378. SUPERVIVENCIA / Amigos de la Tierra Paraguay, Paraguay
  379. Sociedad de Economía Política del Paraguay, Paraguay
  380. Red Peruana de Globalización con Equidad (RedGE), Perú
  381. Club Ecológico Polaco en Gliwice, Polonia
  382. Asociación Polaca de Residuos Cero, Polonia
  383. BioPorto – Grupo de Acción Ambiental, Portugal
  384. Ecofood Portugal, Portugal
  385. FAPAS – Asociación Portuguesa para la Conservación de la Biodiversidad, Portugal
  386. Íris – Asociación Nacional Ambiental, Portugal
  387. Plataforma Foros Transgénicos, Portugal
  388. Red para el Decrecimiento, Portugal
  389. Reforma forestal Já-Por Pedrógão para Portugal, Portugal
  390. EXCHANGE – Plataforma para el Comercio Internacional Justo, Portugal
  391. Fundación Batani, Rusia/EE.UU.
  392. Focus, Asociación para el Desarrollo Sostenible / Amigos de la Tierra Eslovenia, Eslovenia
  393. GADIP, Género y Desarrollo en la Práctica, Suecia
  394. Jordens Vänner / Amigos de la Tierra Suecia, Suecia
  395. NOrdBruk, Suecia
  396. Solifons, Suiza
  397. Genç Düşünce Enstitüsü, Turquía
  398. Ojos frescos, Reino Unido
  399. Testigo global, Reino Unido
  400. Verde más brillante, EE. UU.
  401. La casa de Sara, Estados Unidos
  402. Futuros locales, EE. UU.
  403. Estrategias para el Desarrollo Ético y Ambiental (SEED), Estados Unidos
  404. REDES-AT/Amigos de la Tierra Uruguay, Uruguay
  405. Emaús Internacional, Zimbabue
  406. Coalición sobre el Cambio Climático de Zimbabwe, Zimbabwe
Observatorio de DDHH y Ambientales – Informe Trimestral Junio – Agosto

Observatorio de DDHH y Ambientales – Informe Trimestral Junio – Agosto

4/Octubre/2024

Por Heñói

Los agronegocios siguen generando dinámicas de mucha incertidumbre y conflictividad. Por el lado de las exportaciones, la situación se presenta recesiva, con una fuerte depresión de precios de las materias primas a nivel internacional, en particular en el caso de la soja. La fuerte dependencia hacia las importaciones sigue presionando a la suba del dólar y la inflación de precios en el país. Los precios de los alimentos se han disparado en el último año, afectando principalmente a los sectores de menores ingresos. La subida del dólar, la crisis climática, la bajante de los principales ríos, las crisis regionales y mundiales, anuncian tiempos difíciles. El gobierno de Peña, con el grado de inversión recibido de una empresa calificadora, renueva su apuesta a más de lo mismo: más monocultivos, más ganado, más plantaciones forestales, más exportaciones, es decir, más extractivismo, dependencia externa, exclusión social y destrucción ambiental.

Para resolver las divisiones y crisis que transita el bloque de poder dominante, se observa como principal efecto y síntoma de la vía autoritaria que está tomando la persecución directa a todo lo que represente oposición social y política a su proyecto de concentración de poder. En el discurso instalan la búsqueda de transparencia, la defensa de la soberanía nacional y la defensa de los valores de la “paraguayidad”, que no son más que un conjunto de artificios ideológicos funcionales a la hegemonía colorada. Pero en la realidad atacan a las organizaciones de la sociedad civil para ocultar sus formas insostenibles de acumulación económica, de financiación política y sus métodos heredados de la dictadura militar de Alfredo Stroessner (1954-1989) para disciplinar a la sociedad.

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