Taller en Escobar.

Siguiendo con las capacitaciones a productoras/as miembros de la Red de Semillas Heñói, se realizó ayer un encuentro/taller en el Centro Comunitario Yvyraty de la localidad de Escobar, Paraguarí. El taller se dividió en dos momentos, en el primero de ellos – facilitado por el economista Luis Rojas – se conversó sobre la “Crisis alimentaria y climática mundial y sus impactos en Paraguay”. El segundo momento –facilitado por el agroecólogo Pablo González Parini – consistió en la presentación teórica y gráfica de una biotécnica que utiliza una especie domesticada de lombriz, como herramienta de trabajo, llamada lombricultura. En la oportunidad productoras y productores de la Organización Cultiva Paraguay, pudieron conocer las bondades de esta técnica que permite una excelente fertilización del suelo y la obtención de otros beneficios en las fincas.

La compleja coyuntura mundial actual, está marcada por múltiples crisis que se retroalimentan unas a otras, como las crisis alimentaria, energética, climática y ambiental. Los últimos meses estuvieron marcados por la escasez de diversos productos, y el aumento sostenido de los precios, en el mundo y la región. Los precios de los alimentos en general aumentaron 30% en el último año, la población en situación de hambre ha superado los 800 millones de personas, los fenómenos climáticos han afectado fuertemente a la agricultura. Al mismo tiempo, se profundizan los problemas energéticos, los precios de los combustibles y el gas están en constante aumento, la producción de electricidad está bajo presión en muchas regiones, la producción de biocombustibles como supuesta salida se incrementa, lo cual a su vez profundiza la crisis climática y alimentaria. Ésta última no encuentra freno, por la continua expansión del modelo productivo agroindustrial, la utilización de hidrocarburos y biocombustibles, la ganadería industrial, todo lo cual sigue generando enormes cantidades de gases de efecto invernadero, liberados hacia la atmosfera.

Lo que agrava aún más la situación, es que las instancias de gobernanza mundial convocadas para dar solución a estos problemas, como la Cumbre de Sistemas Alimentarios reunida en setiembre en Nueva York, o la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), realizada a principios de noviembre en Escocia, han sido cooptadas por el poder corporativo y las grandes empresas del sector petrolero, alimentario y biotecnológico, garantizando principalmente sus intereses, obviando los cambios estructurales, cada vez más urgentes y necesarios, en la economía mundial. El correlato en Paraguay de toda esta coyuntura global es el encarecimiento sostenido de los alimentos, la expansión de las actividades extractivas con el apoyo del gobierno, y la destrucción sostenida de los bienes naturales y de las comunidades rurales, campesinas e indígenas, primero abandonadas, hoy día expulsadas.

El único camino para encontrar una salida está vinculado a la producción de alimentos sanos en comunidades campesinas e indígenas, quienes además de garantizar la nutrición a sus familias y comunidades aledañas, están protegiendo los territorios (agua, bosques, animales, biodiversidad en general).

Además de las y los asistentes arriba mencionados, participaron con entusiasmo e interés jóvenes y niños que acompañaron el taller realizado en el marco del proyecto “Fortalecimiento de la Producción Agroecológica de Alimentos en pequeñas fincas de los departamentos Central, Cordillera y Paraguarí”.

 

Fotos: Susana Balbuena / Lisa Meyer: Heñói

Material libre para su difusión citando la fuente.

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