Los saberes que nos conducen a la soberanía alimentaria.

En el marco del proyecto “Fortalecimiento de la producción agroecológica en pequeñas fincas de los departamentos Central, Cordillera y Paraguarí”, recientemente se realizaron talleres en la ciudad de Escobar, Dpto. de Paraguarí.

Compañeras y compañeros de la organización Cultiva Paraguay participaron del taller facilitado por el agroecólogo Pablo González Parini, quien, al tiempo de compartir teóricamente los beneficios de la preparación del fertilizante líquido foliar, el fosfito y el bocashi, iba orientando al grupo en la práctica. En todos los casos han sido las compañeras y compañeros quienes elaboraron los fertilizantes.

Tanto los talleres realizados como aquellos previstos para las próximas semanas y meses son el resultado de las demandas realizadas por las productoras y productores, quienes van expresando sus necesidades en cada encuentro. Uno de los objetivos fundamentales es lograr la autonomía productiva, es decir, la capacidad de las productoras y los productores de fabricar sus propios insumos, utilizando elementos que se encuentran en la propia finca. Lo ideal es comprar solamente aquellos materiales que sean imposibles de producir o colectar.

La dependencia de los insumos químicos industriales tiene varios efectos nocivos para la producción de alimentos. El primero de ellos es el impacto en la salud de la planta y de las personas que están en contacto directo con los mismos, así como las consumidoras y los consumidores que terminan ingiriendo residuos químicos tóxicos. Otro impacto sumamente nocivo es la dependencia económica que genera, ya que los llamados “paquetes tecnológicos” están diseñados para que la productora o el productor deba comprar todas las veces que sea necesario, entiéndase semillas híbridas o transgénicas que no se reproducen, insecticidas, herbicidas, fungicidas, que en caso de ataques de plagas deben ser reemplazados por otros, etc.

Además, la producción agroecológica, tiene un costo mucho menor, ya que los insumos para elaborar estos abonos, no representan ni el 10% del costo que supone adquirir estos “paquetes tecnológicos”.

Se espera ver los resultados e en pocas semanas, en cultivos de verdeos, maíz, frutillas, entre otros.

Aquí los videos de los talleres:

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