¡Desconectemos la máquina de condenar inocentes!

La Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), de manera irregular, ingresó con mucha violencia a la casa de Genaro Meza, en la madrugada del 18 de octubre del año 2017, tratándolo como un criminal, lo secuestraron por varias horas, y durante todo ese tiempo lo amenazaron de muerte con armas de grueso calibre.

Ante la prensa lo presentaron como el tío de una militante del EPP, a sabiendas de que no lo era, acusándolo de haber participado del secuestro de Franz Wiebe. Desde entonces, Genaro estuvo privado de su libertad en la cárcel de Coronel Oviedo. El mismo proceder denunciado en el caso Curuguaty, y antes en el caso de “Los seis”, volvió a repetirse con Genaro: la violación de la presunción de inocencia; la utilización de un testimonio fantasma para sostener que Genaro dijo en una reunión que él era del EPP; el resultado de trabajos periciales que fueron hechos antes de la detención de Genaro, donde no participó ningún defensor público, ni la defensa de Genaro; la implantación de un teléfono celular y un pen drive en reemplazo de los que fueron hallados en la casa de Genaro; la presentación de documentos con firmas distintas que dicen corresponder a una misma persona, entre otras tantas, que culminaron con la elevación de la causa a juicio oral.

Durante el juicio, quedó demostrada la inocencia de Genaro Meza, ninguna prueba presentada logró vincularlo con el secuestro del joven. Sin embargo, – al igual que en el caso Curuguaty – el tribunal decide condenar.

Desde el momento del secuestro de nuestro compañero Genaro, supimos que sería condenado. Porque estos juicios maquinados se han convertido en estrategias nefastas para condenar a luchadoras y luchadores sociales. La justicia es una palabra inerte en el Paraguay. Los más de 70 testigos de la defensa no han aportado nada según los jueces, mientras las pocas “pruebas” presentadas por la fiscalía, constituyeron “elementos elocuentes” para condenar a una persona inocente a 20 años de prisión.

Sabemos que el ministerio público no tiene ningún elemento probatorio, sabemos que esta es una persecución política, que a través del compañero Genaro, se pretende golpear a la organización a la que pertenece y a las organizaciones que luchan por un país justo. Tal como se viene haciendo no solamente aquí sino en todo el mundo. Han convertido a la justicia en herramienta represiva para criminalizar las luchas sociales y políticas. Quienes molestan – ya sean personas u organizaciones – reciben el látigo pseudo justiciero que perfecciona la “caza de brujas”.

Genaro es conocido por ser el cocinero en todos los encuentros, entre ellos las ferias de semillas nativas y criollas, su compromiso con la lucha por la tierra y la defensa de la soberanía alimentaria es la fortaleza que hoy lo sostiene y nos interpela a desarmar esta farsa que no ha puesto mucha inteligencia al acusarlo de “cocinero” del EPP.

Hartos estamos de los usurpadores de tierras, cuyas exportaciones enriquecen exclusivamente a oligarcas y multinacionales, quienes drenan las riquezas y exterminan a la población local, arrebatándoles la tierra, la semilla, y envenenándonos con sus agrotóxicos.

No descansaremos hasta desconectar esta máquina que con absoluta impunidad sigue amañando juicios en los que la persecución política queda al descubierto por condenar sin pruebas a inocentes.

Genaro Meza es inocente, la Fiscalía miente!

¡Nuestro compromiso con la verdad y la justicia camina hacia tu libertad compañero!

 

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