La resistencia de los productores/as de Atyra.

La producción de alimentos frescos, en pequeñas fincas rurales y periurbanas, se encuentra amenazada. La primera de ellas por el avance del agronegocio y la segunda por el negocio inmobiliario. En ambos casos el Estado se ubica como espectador o cómplice de dichos negocios; la población nacional se alimenta con frutos que ingresan cada vez en mayor cantidad (legal e ilegalmente) desde Argentina y Brasil, mientras nuestros tomates y locotes se pudren en las fincas, perdiéndose así también nuestras oportunidades de soberanía y bienestar.

En el marco del Día Mundial de la Alimentación, celebrado el 16 de octubre, conversamos con el productor José Luis Benítez, miembro de la Asociación Frutihortícola Atyra, quien nos comentó su experiencia en el cultivo de alimentos y los desafíos actuales que enfrentan.

José Luis nos mencionó que pertenece a la Asociación desde hace un año y medio, trabajando junto a 16 familias en el cultivo frutihortícola. Actualmente él posee en cosecha papa y cebolla y en crecimiento tomate y locote.

El cambio climático que nos impacta a todos/as de distintas maneras, afecta especialmente a la producción de alimentos. El productor afirma: “nos afecta la inestabilidad climática por falta de la lluvia. Y por ejemplo por la inestabilidad climática se caen las flores, no se queda”.

Para tratar de paliar el efecto adverso que produce el cambio climático, los/as productores/as, que tienen acceso a infraestructura, intentan mantener el crecimiento de las plantas con sistemas de riego y el uso de fertilizantes naturales hasta donde sea posible. Quienes no tienen acceso a ello, se encuentran en peores condiciones aún.

Además, José Luis añadió que no cuentan con la asistencia técnica necesaria que les permita conservar de mejor manera sus productos, pero que aun así hacen lo que pueden: “sí, consulto a personas, como algunos ingenieros, así consulto y en base de eso, me esfuerzo y así sale”.

En cuanto a la comercialización de sus productos, mencionó que el contrabando es el principal factor que impide la salida de sus productos del campo a la ciudad: “te esforzas para sacar un buen producto y el contrabando te viene y te ataca. Y la falta de ayuda del gobierno porque digamos que muchas veces trabajamos solos, el día a día cada uno, cada familia hace su parte”.

José Luis expresó que necesitan más apoyo del Estado en cuanto a la estabilidad del mercado y más interés hacia los/as pequeños/as productores/as. Además, exhortó a los/as consumidores/as finales a mirar más de cerca los productos nacionales: “hay muy buenos productos en nuestro país y apoyar al productor nacional, que son gente que necesita, que trabaja y que tiene el día a día para progresar”.

Más datos: Atyra, es una ciudad que se encuentra en el Dpto. de Cordillera, distante a 61 km de la ciudad de Asunción y su población actual es de 17.300 habitantes. Los/as productores/as de la Asociación Frutihortícola Atyra, pertenecen a cinco localidades rurales distintas (Sanja hu, San Vicente, Lote nuevo, Candia y Mbururu). Los rubros de principal producción son mandioca, maíz, poroto, maní, para autoconsumo, además de hortalizas y frutas para la renta.

Esta ciudad es reconocida a nivel nacional e internacional, por su compromiso con el medio ambiente, la salud, la limpieza y la participación de la comunidad en todo esto. Atyrá es la ciudad más limpia del país y ha recibido varios premios y reconocimientos por parte de organismos internacionales como la OMS/OPS, universidades, etc.

Escuchá la entrevista aquí:

 

 

Foto portada: gentileza José Luis Benítez.

Material libre para su difusión citando la fuente.

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