Si la semilla vive…

Por Heñói

31-03-2020

Sin dudas, para que se reanude la producción de alimentos en nuestro país, harán falta semillas. Actualmente, la escasez incluye todos los ámbitos de la producción de alimentos vegetales. La merma de producción material es tajante: escasea la tierra y escasean los agricultores, no hay siembra ni hay cosecha. Estos factores determinarán la merma de la disponibilidad de semillas a situaciones críticas. Además, aseguran la continuidad de la escasez de alimentos y la falta de la soberanía alimentaria en nuestro país.

De acuerdo a los informes proveídos por agricultoras y agricultores de todo el país, es notoria la falta de disponibilidad de semillas de rubros alimenticios vitales para nuestra población. El problema puede resumirse en escasez, merma y falta de semillas. Pero, lo más dramático es la falta de políticas públicas para abordar el tema, la ausencia de recursos abocados a su solución y la escasez de entendimiento conceptual de la problemática que caracteriza a los tomadores de decisión y a los poderosos del país. Esta combinación de debilidades configura una formula maligna, capaz de sumir a la nación en una hambruna jamás conocida por nosotros.

Pero, la otra cara de esta moneda es la gran diversidad y el profundo conocimiento que posee,  conserva y mejora la población rural del Paraguay. La disponibilidad de cultivares de legumbres capaces de proveer proteína altamente palatable, la incontenible productividad calórica de los cientos de cultivares de mandioca y los frutales nativos y adaptados que entregan ingentes cantidades de vitaminas y minerales, deben ser tomados en serio por un gobierno serio, a todo nivel, desde el municipal pasando por el departamental y el nacional aunque, de este último, sólo se pueden esperar cosas útiles forzándolo.

En base a este acervo fitogenético y a la sabiduría productiva que vive en nuestro pueblo -y que constituyó la base de la soberanía alimentaria que experimentó nuestro pueblo por siglos- hay que promover estrategias capaces de vincular materialmente a aquellos que poseen semillas con aquellos que pueden y quieren sembrarlas, atendiendo a la adecuada conformación de una reserva para la resiembra o para el aumento de las existencias semilleras. Los trabajos en este sentido deben realizarse con consciencia de la urgencia pero con una visión a largo plazo, ya que los resultados integrales se ven en perspectiva de la acumulación de conocimiento y “gimnasia” productiva.

Así, si la semilla vive, el ciclo de autoabastecimiento y de recuperación de la soberanía alimentaria a nivel nacional tendrá un origen popular y tendrá más chances de progresar y solucionar los problemas reales de la población, sin tener que esperar la intermediación gubernamental que hoy, destina todos sus esfuerzos a satisfacer las ambiciones de lucro de la oligarquía local y las de sus patrones transnacionales. Esta posibilidad real está en manos del pueblo.

Foto portada: Heñói

Material libre para su difusión citando la fuente.

One thought on “Si la semilla vive…

  1. Es esencial siempre lo fué aún más en estos momentos de pandemia dónde se sigue forzando a la sociedad con medidas represivas, autoritarias y criminalizadas hablar de soberanía alimentaria!
    De aquí parte la salud pública del saber que comemos y porque?!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *