Como pez (muerto) en el agua

Por Heñói

Abril de 2019

 

En castellano se los llama de diversas formas: agroquímicos, plaguicidas, agrotóxicos, defensivos agrícolas; se trata de substancias biocidas (herbicidas, insecticidas, acaricidas, bactericidas, funguicidas y otros) que usan mayoritariamente los monocultivos– transgénicos o no- en sus latifundios destinados a producir mercancías de agro-exportación.

Paraguay tiene 3.214 productos con registros vigentes[1], que contienen 215 principios activos diferentes[2], autorizados en el país. Sin embargo, el laboratorio del SENAVE, responsable de analizar las sustancias permitidas, afirma haber analizado solo 156 de los principios activos[3]. Esta discrepancia “de inicio” evidencia el desorden e irresponsabilidad con que nuestras autoridades manejan (o no manejan) la gestión de venenos agrícolas en el país.

La Organización Mundial de la Salud OMS ha establecido un sistema de clasificación toxicológica de estas sustancias organizado en 4 grupos: Categoría I. Productos sumamente peligrosos y muy peligrosos (franja roja); categoría II Productos moderadamente peligrosos (franja amarilla); categoría III. Productos poco peligrosos (franja azul);  categoría IV. Productos que normalmente no ofrecen peligro (franja verde). Esta clasificación toma en cuenta el efecto agudo de exposición de ratones a las sustancias, y no toma en consideración la toxicidad por exposición crónica. Es por ello que esta clasificación está en permanente debate y revisión en el mundo.

Algunas de las sustancias que se importan, comercializan y derraman libremente en Paraguay, más allá del color de franja con que han sido clasificadas, están prohibidas en otros países. Entre ellas podemos mencionar:

Acefato. Prohibido en 31 países, incluyendo la UE. Insecticida y acaricida organofosforado sistémico. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo clasifica con franja azul (poco peligroso), sin embargo la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos afirma que hay evidencias indicativas de carcinogenicidad pero insuficientes para evaluar el potencial de carcinogenicidad en seres humanos. Esta sustancia es altamente tóxica para las abejas, moderadamente tóxica para aves y menos tóxica para peces. Paraguay importó 546.341 kilos netos de acefato durante 2018.

Paraquat. Prohibido o restringido en 38 países, entre ellos: Finlandia, Noruega, ex Unión Soviética, Suecia, Uruguay, Alemania, Hungría, Israel, Nueva Zelandia, Bangladesh, Filipinas, Estados Unidos. Es un herbicida altamente tóxico, producido por Syngenta; pertenece a la Docena Maldita[4]. Una cucharadita puede ser fatal, y no hay antídoto conocido en caso de envenenamiento. También son riesgosas la penetración cutánea, la inhalación y absorción a través de heridas. Efectos crónicos: Potencial actividad carcinogénica y mutagénica. Efectos neurotóxicos. La contaminación ocular puede dañar la córnea y provocar ceguera. En el ambiente es altamente tóxico y altamente persistente. Contamina las napas subterráneas. Paraguay importó 9.030.956 kilos de Paraquat en 2018.

2,4-D. Prohibido en Colombia, Suecia, Dinamarca, Noruega, Kuwait, Québec y Belice. En Argentina algunas provincias han restringido su uso. Efectos agudos: vómitos, diarrea, debilidad, sudoración, pérdida de la visión, memoria y concentración, severa dermatitis. Neurotoxicidad y tóxico para hígado y riñones. Irritante gastrointestinal. Causa de muerte: fibrilación ventricular. La exposición crónica es altamente tóxica. Asociado a Linfoma non-Hodkin y astrocytomas. Depresor. Provoca cambios conductuales en ratas. Estudios de laboratorio han descubierto efectos mutágenicos en microorganismos, plantas, celulas humanas y animales y en animales de experimentación. Posible teratogénico y fetotóxico. Considerado como alterador del sistema endocrino y reproductor. Es tóxico para peces, insectos, pájaros y vida silvestre en general, reduciendo su número y retardando la tasa de recuperación. En nuestro país se importaron 2.319.391 kilos de 2,4-D en 2018.

Atrazina. Prohibida en 37 países, entre ellos: Italia, Alemania, Suecia, Países Bajos, Austria, Hungría Severamente restringida en Reino Unido. Efectos crónicos: Altamente tóxico. Ha demostrado ser genotóxica en numerosos estudios de laboratorio: incidencia en cáncer de útero en animales y desarrollo de leucemias, limfomas y mesoteliomas. En humanos se le asocia con incremento de tumores de ovarios, cáncer de mamas y limphoma non-Hodking. En el ambiente, la Atrazina y sus metabolitos son altamente contaminantes del agua. En 2018 ingresaron legalmente a nuestro territorio 1.969.370 kilos de atrazina.

Los registros de agrotóxicos en Paraguay pertenecen a 149 empresas diferentes. Algunas de ellas tienen registrados muy pocos productos; otras cientos.

* Merece comentarse el caso de Syngenta; los 73 registros de productos están a nombre de tres empresas: Syngenta Paraguay SA; Syngenta Iberoamericana Sucursal Paraguay; y Syngenta Crop Protection SA. Es un caso típico de protección usando diferentes personas jurídicas para un mismo fin.

** Monsanto, por su parte, es propietario de apenas 12 registros en Paraguay, todos de productos a base de glifosato.

La importación

¿Cuánto plaguicida se usa en nuestro territorio? Es difícil saberlo; cada año crece la importación legal de agrotóxicos, pero es conocido el hecho de que una parte de lo que ingresa se triangula a países vecinos; también se sabe que lo que realmente ingresa es más de lo que registran las autoridades[5]. Sin embargo, el volumen de importación oficial ofrece suficiente información para tener una idea general de la dinámica agroexportadora nacional y regional.

El 67% de los biocidas que ingresan al país son herbicidas; su uso creció 52% en apenas 5 años. Este crecimiento no se condice con el aumento de las superficies sembradas con monocultivos para exportar.

El mayor incremento de uso de Paraquat pone en evidencia la poca prudencia de quienes definen las pulverizaciones.

Las principales empresas importadoras se mantienen en la cima del ranking desde hace unos años

¿Cómo controlamos estas sustancias?

El mecanismo para la habilitación de un biocida está contemplado en la Ley Nº 3742/09 “de control de productos fitosanitarios de uso agrícola”. Esta Ley, a punto de cumplir 10 años, nunca pudo ser reglamentada aunque existieron por lo menos tres proyectos de reglamentación. El decreto necesario nunca encontró gónadas presidenciales que lo suscriban.

La reglamentación de la ley de 3742 es necesaria para precisar mejor normas que prevengan los desastres causados por los agrotóxicos: las derivan que impactan en la salud humana y en la productividad de las fincas de producción no transgénica; la contaminación de cursos de agua y aguas subterráneas; la contaminación del suelo de por lo menos 4 millones de hectáreas destinadas a cultivos, entre otros.

Por otra parte, ninguna institución monitorea los residuos de estos agrotóxicos en aguas, suelo ni alimentos ofertados en los mercados. El SENAVE cuenta con un cromatógrafo de gases, instrumento necesario para monitorear residuos de plaguicidas en diversos tipos de muestras; desde la sociedad civil se ha solicitado formalmente al SENAVE la realización de estos estudios en agua y alimentos[6], a fin de que la población nacional cuente con alguna garantía acerca de la inocuidad de lo que come y bebe. Nunca se tuvo una respuesta formal; informalmente nos respondieron que el equipo trabaja a tiempo completo para monitorear residuos en productos de exportación (soja, maíz, sésamo). Es decir: para esta institución, la renta de las agroexportadoras es más importante que la salud de las personas.

¿Todo esto tiene que ver con los peces muertos?

La reacción gubernamental a partir de los hallazgos de peces muertos no deja dudas acerca de la absoluta irresponsabilidad de nuestras autoridades. El Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), la empresa estatal de aguas (ESSAP), y Centro Multidisciplinario de Investigaciones Tecnológicas (Cemit), de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) hicieron afirmaciones temerarias sin contar con estudios ciertos. Los “resultados” de estudios, carentes de todo rigor científico, confirmaron la baja presencia de oxígeno en las aguas del Río Paraguay por eutrofización[7]. Este fenómeno puede estar directamente relacionado con la deforestación de nuestro territorio; al iniciarse el periodo de lluvias, que este año han sido más abundantes que la media, la falta de cobertura boscosa convierte lluvias en raudales que, literalmente, “lavan” los suelos desplazando toda la materia orgánica presente en el suelo a cursos de agua.

Las lluvias inexorablemente lavaron también los campos cultivados al inicio de la zafra de ciclo corto, y los cada vez más grandes cultivos de arroz, llevando todos los plaguicidas allí vertidos. Cabe destacar que, como se señala más arriba, el uso del Paraquat ha aumentado considerablemente y que los peces son particularmente sensibles a su acción tóxica.

Ninguna institución se hizo cargo de evaluar seriamente presencia de plaguicidas en el agua y la materia orgánica encontrada. Nadie difundió que sustancias se buscaron, mucho menos si se encontraron. El Laboratorio del MADES, no cuenta con cromatógrafo[8]. ¿Cómo habrán evaluado entonces los residuos de venenos? La respuesta más plausible, “a ojo de buen cubero”. Pero, respetando la vasta experiencia de los técnicos de nuestro medio, advertimos que este método no es suficiente.  No se formularon preguntas básicas como qué más hay en los sedimentos y con qué mecanismos cuenta el ambiente para desintoxicarse, aunque sea del exceso de materia orgánica, esenciales para decidir la aplicación de medidas de precaución y paliativas urgentes. Pero, nada de eso puede esperarse en tiempos en que el principal (y casi único) estamento promotor de la investigación de interés público en el Paraguay, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), pasa a ser controlado por los sectores predominantes en la gestión del modelo productivo  que padece el país y que, a menudo, perpetran los abusos reconocidos por todos en nuestro medio. En conclusión, vemos que los peces mueren, y la pregunta que queda es ¿quién sigue?

 

[1] De los biocidas permitidos en Paraguay, 1471 productos tienen registros vigentes (temporales); 47 registros provisorios, 1672 registros definitivos; 39 registros “experimentales”; 30 están autorizados solo para exportación; y 1.542 tienen registros suspendidos o cancelados. Fuente: SENAVE. Disponible en http://secure.senave.gov.py:8443/registros/servlet/prod_agro. Consultado el 13.04.19. Todos los registros temporales debieron haber sido cancelados para julio del 2011, ya que la Ley 3742/09 admite solamente dos categorías de registro, a saber, permanente y experimental.

[2] La Ley 3.742/2009 define: Sustancia activa: Componente que confiere la acción biológica esperada a un producto fitosanitario (sinónimo: activo, ingrediente activo, principio activo).

[3] Lista de principios activos analizados en el Laboratorio de control de calidad de insumos de uso agrícola del SENAVE. Consultada el 15.04.19

[4] La Docena Maldita o Docena Sucia, es una lista de 12 sustancias cuyo uso se viene desalentando desde 1985. En 2001 el Convenio de Estocolmo sobre COPs (firmado por más de 150 países) busca eliminar doce compuestos: ocho son insecticidas (aldrin, endrin, dieldrin, toxafeno, mirex, heptacloro, DDT, clordano); el noveno es un producto de uso industrial, mezcla de bifenilos policlorados (PCBs). Los otros tres compuestos son: el hexaclorobenceno (HCB) y las dioxinas y furanos, que aparecen en el medio como subproductos de actividades industriales (entre otros de las incineradoras de residuos peligrosos).

[5] Hace pocos días siete funcionarios públicos, dos importadores y dos despachantes fueron imputados por contrabando,  comercialización y uso no autorizado de sustancias químicas, producción de documentos no auténticos, asociación criminal, entre otros delitos, tras la incautación de un camión cargado con agroquímicos prohibidos en nuestro país en noviembre 2018. La fiscal interviniente pidió medidas alternativas para ellos. A pesar de la liviandad represiva, esta es una gran noticia; el tráfico de venenos goza de completa impunidad en el Paraguay. Noticia disponible en: https://www.ultimahora.com/imputan-contrabando-quimicos-n2811961.html

[6] El 16 de octubre de 2018, día mundial de la alimentación, se registró la última solicitud de evaluación de residuos de plaguicidas. La nota estaba dirigida al Presidente del SENAVE, Ing. Agr. Rodrigo González, y firmada por Heñói,  Federación Nacional Campesina FNC, CONAMURI,  CTCU,  Cultiva Py, Decidamos,  Red Rural, Serpajpy, Movimiento por el Derecho a la Salud María Rivarola, Comité Nacional de la Agricultura Familiar Campesina e Indígena del Paraguay, CNOCIP, ONAC, OCRC, CEIDRA, Frente Recoleta, Vencer y Vivir.

[7] Eutrofizado es aquel ecosistema o ambiente caracterizado por una abundancia anormalmente alta de nutrientes (procedentes de actividades humanas), sobre todo N y P, de forma que se produce una proliferación descontrolada de algas fitoplanctónicas. Fuente: Wikipedia.

[8] El ingeniero químico Federico Schroeder, responsable del Laboratorio del MADES explicaba: “No tenemos un equipo cromatógrafo para hacer la búsqueda de pesticidas ni otros metales pesados. Son más parámetros de vigilancia antes que de emergencia. Nuestro laboratorio de agua es bastante básico y ahora estoy sin técnico”. Fuente: Última Hora. https://www.ultimahora.com/una-debe-asumir-gastos-que-mades-y-fiscalia-no-pagan-n2812777.html

Imagen de portada: Fernando Franceschelli

One thought on “Como pez (muerto) en el agua

  1. Durante un ahogamiento humedo, el agua pasa por las vias respiratorias junto con aire inspirado y se mezcla con las secreciones mucosas caracteristicas de esas vias. Como durante un ahogamiento se suelen hacer esfuerzos respiratorios importantes, el movimiento del aire y el agua sobre las secreciones provoca la produccion de una espuma de burbujas fina. Esta espuma se encontrara en las vias respiratorias, pero tambien sera visible alrededor de la boca. Cuando ves un cadaver con espuma alrededor de la boca ya tienes casi asegurado el diagnostico de muerte por ahogamiento. Pero esto no es 100% seguro. Hay venenos, farmacos, fallos cardiacos y un largo etcetera que pueden provocar que la persona tenga espuma alrededor de la boca. Para asegurarse de que la espuma es consecuencia del ahogamiento, hay que comprobar que esta sea fina y que, si la quitamos de la boca, y presionamos sobre el pecho, la espuma volvera a aparecer, ya que se encuentra por casi todo el aparato respiratorio.

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