Rosa Luxemburgo: radicalmente anticapitalista, antiparlamentaria y antiburguesa[1]

Heñói. 15 de enero 2019

El audaz desafío planteado por Rosa Luxemburgo a principios del siglo XX al criticar a la socialdemocracia oportunista alemana en Reforma o Revolución, tiene hoy más vigencia que entonces, en un mundo que avanza aceleradamente hacia el abismo de la degradación humana y la destrucción ambiental a escala planetaria. El dilema planteado por esta brillante teórica y revolucionaria entre socialismo o barbarie, adquiere hoy, en palabras de István Meszáros “una urgencia dramática. No hay rutas de escape que permitan evasiones conciliatorias. (…) solo una alternativa radical al modo establecido de controlar la reproducción social puede ofrecer salida para la crisis estructural del capital”.

Los cambios radicales se presentan nuevamente como un imperativo histórico existencial para la humanidad a un siglo de su desaparición física, mas no de sus aportes a los procesos de emancipación humana.

En la dimensión teórica del campo de las ciencias sociales, se puede observar – como lo apunta Lowy- la relación existente en la obra de Luxemburgo entre el punto de vista de una clase social, la cosmovisión, la ideología en sentido amplio y el conocimiento científico de la sociedad. Esta idea se desprende de la concepción de ciencia que tiene la misma, cuando critica en Reforma o Revolución la idea de una ciencia general abstracta y sugiere que las ciencias sociales están comprometidas con la lucha de clases.

En ese sentido, la superioridad epistemológica del punto de vista de la clase proletaria y el nivel superior de comprensión científica del marxismo en relación a la burguesía y la ciencia burguesa son resumidos en cuatro puntos: a) a diferencia de los clásicos de la economía política las preguntas y los problemas son nuevos en Marx; b) su perspectiva historicista es lo que le permite identificar los limites históricos del capitalismo; c) el punto de vista socialista-proletario da cuenta del carácter transitorio y perecedero del capitalismo y d) el socialismo científico como unidad indisoluble entre ideología socialista y comprensión científica de la sociedad.

En cuanto a la dimensión económica y de la praxis política, Lowy presenta el estudio que realiza Georg Lukács en Historia y conciencia de clase sobre la reflexión y transición teórica de Rosa Luxemburgo en tres capítulos: Rosa Luxemburgo como marxista (1921); Observaciones críticas acerca de la Crítica de la revolución rusa de Rosa Luxemburgo (1922); y Observaciones de método acerca del problema de la organización (1922).

Más allá de las polémicas y desencuentros al que ingresa Lukács con los textos de Luxemburgo, se puede identificar un hilo rojo en el pensamiento de ella. Desde la tesis de acumulación ilimitada de capital que permanentemente genera crisis en dirección a la revolución o la barbarie; la crítica a la concepción rígida y burocrática del partido socialdemócrata alemán; y, que la tarea del partido no es, en el movimiento de masas, la dirección táctica, sino, ante todo, la dirección política.

Por último, -siendo conscientes de que no se agota el debate en torno a la obra de Rosa Luxemburgo- cabe destacar su apuesta a la liberación sustantiva de la mujer en oposición a la liberación formal.

Para tal fin, es fundamental su aporte al debate referente al problema de la clase frente al movimiento de mujeres a partir de su crítica a las mujeres burguesas. Para Luxemburgo la cuestión del sufragio no se trataba de apoyar el derecho al voto como una reivindicación aislada, sino como táctica a fin de que el movimiento de mujeres socialistas pueda avanzar en una estrategia de lucha por la emancipación de las mujeres y de la clase obrera en general[2]. Esto a partir del ensayo que realiza sobre una aproximación teórica de la reproducción social, donde distingue entre el trabajo en la esfera del mercado y el trabajo en la esfera doméstica. En otras palabras, la doble explotación de la mujer bajo el sistema capitalista.

En síntesis, recordar a Rosa es reflexionar en torno a su agudeza teórica y rebeldía política emancipadora, es tomar conciencia de nuestra función histórica en tiempos de estancamiento y de aparente imposibilidad de transformación social radical.

 

[1] Definición dada a la ideología ético-revolucionaria de Rosa Luxemburg en “El marxismo olvidado” de M. Lowy, 2014.

[2] Paráfrasis del texto “El voto femenino y la lucha de clases” de Rosa Luxemburg. Disponible en www.marxist.org

Imagen Portada: https://purorocknacional.com.ar/100-anos-sin-rosa-luxemburgo-sobre-revoluciones-fallidas-y-aguilas-rebeldes/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *