Análisis comparativo de la rentabilidad social y ambiental de fincas campesinas y fincas empresariales

En esta quinta entrega del estudio “Análisis comparativo de la rentabilidad social y ambiental de fincas campesinas y fincas empresariales”, publicamos el trabajo in extenso, que incluye los estudios de caso de fincas campesinas y mecanizadas, a los cuales se agregan una introducción metodológica y las conclusiones finales obtenidas.

Algunas de las principales conclusiones obtenidas son las siguientes:

  • Las fincas campesinas son un sistema productivo complejo, que requiere de muchos conocimientos y dedicación laboral permanente. Están altamente diversificadas, con rubros de huerta, chacra, además de la cría de animales y la elaboración de productos derivados.
  • Conservan una importante riqueza natural, compuesta por reservas boscosas, diversidad de plantas como las frutales, medicinales, entre otras. Ello contribuye a un ambiente adecuado para la vida y la producción sostenible.
  • Son altamente independientes, autónomas, la mayor parte de los insumos son obtenidos en la propia finca, recurriéndose al mercado solo en casos puntuales, para algunas semillas y ciertos defensivos agrícolas.
  • La productividad de las fincas campesinas es alta, con suficiente producción de alimentos para el autoconsumo y ciertos rubros para la generación de renta monetaria. A excepción de la finca urbana, tienen dificultades para la venta de sus productos por diversos motivos.
  • En relación a las fincas con cultivos mecanizados de soja, las mismas generan una renta monetaria importante en el corto plazo. Sin embargo, los costos de producción son muy elevados, lo que genera la necesidad de expandir la superficie de producción, de modo a reducir sus costos al adquirir insumos en mayor cantidad.
  • Los cultivos mecanizados son absolutamente dependientes de la tecnología, los insumos, la maquinaria y el financiamiento provenientes del mercado. Todo está determinado por las empresas dominantes del sistema alimentario agroindustrial, lo que les genera una alta vulnerabilidad.
  • El endeudamiento permanente y los impactos ambientales negativos acompañan a la producción de monocultivos extensivos.

En el Paraguay del siglo XXI, las campesinas y los campesinos siguen demostrando la vigencia y ventajas de su forma de vida y producción, las cualidades y fortalezas que les han permitido perdurar en el tiempo y las hacen sostenibles, productivas y beneficiosas para toda la sociedad.

Descargar Aquí

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *